Notas desde la Marcha - comunicadores independientes

 

 

Marcha Indígena: “O no la carretera o no Evo”

Comisión de Comunicación de la Octava Marcha Indígena
8 de cotubre de 2011

Este miércoles, la Octava Marcha Indígena prevé caminar 38 kilómetros por la carretera antigua a La Paz, porque en este trayecto (turísticamente conocido como “Ruta de la Muerte”) hace menos frío y hay más agua que en la moderna vía pavimentada. Ayer, las y los marchistas descansaron en Yolosita, porque miles de pies quedaron lastimados tras las últimas jornadas de más de 30 kilómetros. Durante todo el día se dedicaron a recibir las atenciones del cercano pueblo de Coroico, pródigo en donaciones. Y comenzaron a llegar los mallkus y las mama t’allas del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), quienes el lunes habían llegado a La Paz procedentes de una marcha iniciada en Oruro también para protestar contra la carretera que el gobierno de Evo Morales pretende hacer pasar por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), principal cuestionamiento de este movimiento de los 36 pueblos.

ley_corta_evoEn la madrugada de ayer, el Movimiento Al Socialismo (MAS) cometió otro error al aprobar en la Cámara de Diputados una ley corta para realizar a los indígenas del TIPNIS una consulta “previa” -que en honor a la verdad sería posterior- y así saber si se quiere o no la carretera de los sueños del Presidente. Ahora este proyecto de normativa se encuentra en la Cámara de Senadores, a la espera de su tratamiento.

“No nos vamos a cansar de repetirlo: con este proyecto de ley que ha sido aprobado en grande y en detalle por los diputados, el Presidente está cometiendo nuevamente errores, errores políticos y errores jurídicos. Digo ‘errores políticos’ porque otra vez se están haciendo pulsetas para ver hasta dónde aguantamos o para ver quién tiene poder. Y se cometen errores jurídicos porque con este proyecto de ley se están contraviniendo principios nacionales, convenios internacionales y las leyes bolivianas, pues”, dijo Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del TIPNIS.

“Ahora el Gobierno nacional habla de una paralización temporal de la construcción del tramo dos. Aclararle nuevamente al pueblo boliviano que no existe el tramo dos. Existe aquí un solo proyecto, que se llama ‘Carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos’. Si internamente la ABC (Administradora Boliviana de Carreteras) ha fraccionado el tramo, es un tema interno. Pero el proyecto que se aprueba es un solo proyecto, por lo tanto la ley que tenga que aprobarse tiene que anular todo este proceso, volver a foja cero, y si el Presidente quiere a partir de ahí hacer cumplir la Constitución, que desde ahí empiece nuevamente a aplicar la Constitución”, agregó.

“El día sábado habíamos pedido que ese proyecto de ley sea retirado de la agenda, porque lo consideramos inconstitucional. Ahora que la aprobaron, mantenemos nuestro rechazo y cuando lleguemos a La Paz vamos a pedir que se anule esta ley. Porque nuestra posición es bien clara: no a la carretera por el TIPNIS. Pueden hacerla bordeando al TIPNIS, esa es nuestra posición. Ahora al proyecto tendrían que rehacerlo o abrogarlo”, dijo tata Rafael Quispe Flores, mallku de Industrias Extractivas del CONAMAQ.

Yolosita

En Yolosita, 1200 indígenas se alojaron en el campamento de ArBol, paradójicamente una empresa constructora de carreteras. El gerente del lugar, un ciudadano argentino, les permitió la estadía luego de consultar a sus patrones en la ciudad de Buenos Aires. En este predio no hay un árbol ni por casualidad, el suelo es pedregoso como dicen que es la superficie de Marte. Para sumar irrealidad al panorama, entre las y los acampantes merodeaban los hombres de seguridad privada de ArBol. Su principal función era que nadie ajeno a la corporación ingresara a ciertos sectores exclusivos de los empleados.

Los marchistas con fuerzas para andar dieron unos pasos hasta el río para refrescarse. A algunos les causaba gracia que ahora los indígenas pararan en el campamento de una empresa vial, cuando en la época de San Borja (muchos kilómetros atrás) hacían de estos espacios su bunker los funcionarios del Ministerio de Gobierno como Boris Villegas más su séquito de policías y buzos.

Don Antonio Sotto Wasata estaba contento, con una cuchara rescataba del aceite trocitos de pollo que se habían recontra fritado en una gran sartén. “Mañana llega mi hijo, al que me habían apaleado los policías. Había ido a Trinidad para hacerse curar”, comentó. Así se engrosarán las filas de pueblo Canichana, con el regreso de uno de los tantos marchistas heridos por la represión policial del 25 de septiembre.

También llegaron al campamento 16 líderes quechuas y aymaras del CONAMAQ que habían marchado de Oruro a La Paz. Aseguraron que en los próximos días llegarán cientos más para mezclarse con los indígenas de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), que reúne a 34 pueblos de oriente, Chaco y Amazonía.

Varias movilidades bajaron de Coroico, a 10 kilómetros del campamento, para descargar las donaciones de su población. Decenas de pollos, camionadas de plátano, leche, agua y medicamentos fueron distribuidos entre las y los marchistas.

“Muchos hermanos quedaron mal de salud, hay muchos enfermos luego de que empezamos a caminar 30 kilómetros por día. Nos afecta el clima, la lluvia, por eso hay muchos resfríos. Y los pies están llenos de ampollas y de lastimaduras”, diagnosticó Quispe. Ayer en el campamento muchos marchistas estuvieron todo el día acostados, con los pies heridos vendados.

La Octava Marcha Indígena espera llegar a La Paz este fin de semana. Cuando estén ahí, creen que puede darse “una movilización general con otros sectores, como los profesores y mineros. Ellos nos han pedido que lleguemos y resolvamos en conjunto qué hacer. Ellos nos proponen ir al todo o nada. O no la carretera o no Evo, es la consigna que están manejando”, dijo Quispe.

“Sabemos que la Alcaldía de La Paz prepara muchos actos para nuestra llegada, pero ellos (el Movimiento Sin Miedo -MSM) tienen otro show con los partidos políticos, su pelea con el MAS, todo eso. No nos vamos a prestar al juego de la derecha, por eso vamos a llegar a un lugar neutro. Nos han ofrecido la universidad y el coliseo de San Pedro, entre otros sitios. Vamos a analizarlo”, dijo el mallku.

“Es fundamental que entremos a la plaza Murillo. Evo Morales había dicho que no podía bajar a la marcha, dijo ‘que manden una comisión’. Le dijimos que queremos hablar todos, entonces nos dijo que fuéramos a La Paz. Deberíamos entrar a la plaza Murillo porque él nos dijo que sí y si no nos dejan entrar, pues no es coherente”, agregó.

Este domingo (16 de octubre) serán en Bolivia las elecciones para los magistrados del Órgano Judicial. Ahora el gobierno de Morales dice que los indígenas llegarán a La Paz para fregar sus comicios. “No pensamos perjudicar las elecciones, la sociedad civil va a movilizarse. Al margen de ello, para nosotros estas elecciones son ilegales e ilegítimas, porque la Constitución garantiza la presencia en cada tribunal de un indígena, cuya elección se realizará respetando las normas propias. Pero esta preselección realizada de modo colonialista no garantiza la presencia de un indígena, entonces para nosotros es una elección anticonstitucional”, dijo el aymara del CONAMAQ.

En la Asamblea

“Simplemente asumimos con gran responsabilidad el mandato que nos dieron a nosotros los hermanos marchistas. Hasta aquí consideramos haber cumplido a cabalidad ese mandato, sin embargo no hemos tenido la posibilidad de conseguir lo que hubiéramos querido, porque ya se ha aprobado el proyecto del Gobierno. (Los asambleístas indígenas) hemos tenido que hacer abandono del hemiciclo, poniendo en evidencia la manipulación que ha hecho el MAS, porque no escuchó las demandas de esta marcha. Entonces no podíamos continuar en la sesión porque no podemos traicionar la decisión del movimiento indígena”, dijo Pedro Nuni, legislador del pueblo Mojeño.

“Pese a la cruel y nefasta represión de la que hemos sido víctimas, el MAS sigue empeorando las cosas en vez de apaciguarlas. No estamos en condiciones de seguir aguantando de esta manera, con represión, con falta de atención, con una discriminación total. Antes de apoyarnos en nuestras demandas, nos acusan, nos insultan, situaciones que dejan mucho que desear en este país, en el cual se cree que se respeta el estado de derecho”, dijo Nuni.

“Lo que sí queda claro es que la marcha llegará a la ciudad de La Paz. Allí nos están esperando, están organizando un gran recibimiento. Por eso esta marcha se fortalece cada día más, para llegar a La Paz y no solamente sentarse con el Presidente en el Palacio de Gobierno, sino para que sean atendidas nuestras demandas, planteadas desde el 15 de agosto”, agregó el mojeño. Según él, Morales tendrá pocas opciones ante las y los marchistas.

“Tiene dos caminos: escuchar y atender a las demandas de los pueblos indígenas -que son la base fundamental del Estado Plurinacional- para defender a la Madre Tierra. De lo contrario, que se declare como una persona más de los partidos políticos tradicionales que han pasado por Bolivia. Nosotros, los pueblos indígenas y sus representantes, estamos del lado de nuestra organización, de nuestro pueblo. Eso es lo más importante para mí: prefiero quedar bien con el movimiento indígena antes que con un partido político de una estructura vertical, que solamente piensa en el poder y se emborracha con el poder. Y que lamentablemente deja de lado los principios fundamentales del verdadero proceso de cambio”, dijo Nuni.

(Comisión de Comunicación de la Octava Marcha Indígena)

Caranavi: “Mil gracias, hermanos del TIPNIS, por unirnos a los bolivianos”

7 de octubre de 2011
Bolpress


(Comisión de Comunicación de la Marcha).- La Octava Marcha Indígena entró a la ciudad de Caranavi por la avenida Mariscal Santa Cruz, adonde se habían acercado cientos de vecinos para recibirlos con aplausos y alegría. Las y los 1.100 indígenas que se dirigen a la ciudad de La Paz llegaron con polvo en los hombros, con las banderas que ya tomaron el color del camino y sus arcos, sus flechas. Nadie podía creer que el pueblo los tratara con tanta solidaridad, cuando en días anteriores algunas autoridades habían aconsejado a las y los marchistas “pasar en camión” para evitarse más agresiones como las sufridas el 25 de septiembre en Yucumo, a manos de la Policía Nacional.

llegada_a_caranavi“Agradecerles por el gran sacrificio que ustedes realizan por el presente y el futuro de los bolivianos. Comentarles que la situación tan preocupante que enfrenta nuestro país nos impulsó a manifestarnos cívicamente y expresar nuestro apoyo a la marcha; a ustedes, que la iniciaron por una buena causa. En estos momentos tan difíciles que enfrenta nuestro país, los bolivianos tenemos que estar más unidos y no dejarnos influenciar por declaraciones que nos quieren enfrentar entre bolivianos. Queremos manifestar a Bolivia y al mundo entero que los caranaveños queremos vivir en armonía con nuestros hermanos indígenas”, dijo en la plaza Bolívar Fanny Álvarez, organizadora del recibimiento.

Carrasco

La marcha indígena dejó la pequeña población de Carrasco a las seis de la mañana, luego de que las y los marchistas fueran despertados por la explosión de dos dinamitas, que activó al amanecer alguna mano anónima. Hasta Caranavi tenían 22 kilómetros, repletos de subidas y bajadas entre cerros verdes. Siguieron por el mismo camino estrecho, con una montaña empinada de un lado y un barranco hondísimo del otro. En este trayecto se mezclaron momentos de barro y de polvo, de lluvia, de sol y de viento, propios del clima yungueño.

Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), iba contando chistes a dos hermanos al frente de la marcha, junto a la bandera del patujú, que lidera a todas y todos los marchistas. La octava marcha iba fuertemente custodiada por trabajadores de la prensa nacional e internacional, que hacían entrevistas a quienes caminaban o tomaban imágenes de apoyo.

Cuando faltaban seis kilómetros, llegaron a la tranca de Caranavi bajo algunas gotas ocasionales. Allí fueron a recibirlos los policías de esta ciudad, con mucho respeto. No podía diferir del respeto que demostraron los policías a los marchistas cuando los bloquearon en Yucumo, para finalmente reprimirlos e intentar exterminar la marcha indígena. Las y los marchistas saludaron a los uniformados con educación, que en número de tres quedaron al frente de la movilización, como si fueran a desviar a las movilidades que venían por el camino.

También quedaron escuchando los chistes del dirigente mojeño, que nunca dejó de contarlos. Luego de algunos cientos de metros, desde el grueso de la marcha gritaron “está muy lejos la bandera del patujú”. Entonces se detuvieron a esperar, también los policías.

Desde atrás volvieron a gritar: “Queremos ver a los marchistas, no a los policías”.

-Vamos –dijo el jefe de los uniformados y regresaron al pueblo en una movilidad.

Aparecieron tres motos de vecinos de Caranavi para desviar al tránsito que iba hacia el lado de Trinidad, 485 kilómetros atrás, según cálculos marchistas. Aparecieron más vecinos en movilidades con cohetes y petardos, que hacían estallar para avisar la llegada de los indígenas de los 36 pueblos de Bolivia. Cuando entraron a la ciudad, a las 11.30, apareció gente del lugar con collares amarillos y verdes, colores de la bandera caranaveña, para ponerlos en el cuello de las primeras decenas de marchistas. Habían estado haciéndolos la noche anterior en la plaza Bolívar, donde estaba el punto de recolección de donaciones para la Octava Marcha Indígena.

En las diez cuadras que la marcha recorrió hasta ese lugar, el griterío, los saludos y los festejos de la población llenaron el ambiente. Eran los marchistas legendarios, venidos de las “negociaciones” malintencionadas del Gobierno nacional, de la “vigilia” –bloqueo- de una veintena de campesinos masistas en Yucumo, donde la Policía también los bloqueó y además los “evacuó” -reprimió bestialmente. Una marcha que en 52 días juntó una historia larga y experiencia más larga aun.

Los niños en las escuelas saludaban, hasta los niños tras las rejas del Instituto Americano, ya en la plaza central. Después de dar la vuelta protocolar, los marchistas se sometieron al acto preparado por las y los vecinos solidarios de esta ciudad.

Caranavi


llegada_a_caranavi2“Muy buenas tardes a nuestros hermanos indígenas del TIPNIS, hermanos caranaveños y bolivianos en general. Muy emocionada y conmovida por la presencia de todos ustedes, hermanos indígenas del TIPNIS. En nombre de mi querido pueblo de Caranavi les doy la más grata y cordial bienvenida. Confirmar que Caranavi es un pueblo de gente muy buena y solidaria, se los digo yo que nací en este pueblo y por tal razón me siento muy orgullosa de ser caranaveña. Gracias, mil gracias hermanos del TIPNIS por unirnos a todos los bolivianos ¡Que viva Bolivia unida! ¡Que viva Caranavi unida! ¡Que vivan nuestros hermanos indígenas del TIPNIS!”, dijo Álvarez, quien fue siempre respondida por el “¡Que viva!” de la muchedumbre.

“Esto es Caranavi, compañeros del TIPNIS, Caranavi es de corazón grande. Esta es la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), que está presente acá, dándoles la bienvenida. Caranavi es solidario, no tiene color político en este momento, cuando hay que defender los intereses de la Madre Tierra. Esto no es un movimiento político, son vecinos ciudadanos de Caranavi, nacidos y algunos que vivimos de hace muchos años acá, para decirles que Caranavi no es lo que ustedes pensaban y Caranavi no es lo que les han dicho otras personas. Caranavi es esto, este solidario corazón del caranaveño que ha venido a aportar, a darles un granito de arena a ustedes, a recibirlos con los brazos abiertos y a decirles: compañeros, felicidades por esa lucha, por esa garra, por ese ímpetu, por esas madres embarazadas, por esos hijos que acompañan a sus madres, por esas señoras que están presentes acá. Caranavi está con ustedes, muchísimas gracias”, dijo Jorge Llanos, vecino del distrito Dos y presidente de la Fejuve local.

“Hermanos y hermanas del pueblo de Caranavi, hermanas y hermanos marchistas que estamos hoy en la ciudad de Caranavi, a cada uno de los hermanos dirigentes y de las hermanas, agradecerle profundamente al pueblo de Caranavi por este gran recibimiento. Es un gesto de hermandad que nos demuestra lo que nos han demostrado siempre. Nosotros jamás hemos pensado que ustedes habrían hecho lo contrario, jamás creímos los comentarios. Queremos decirles que nuestra marcha se caracteriza por ser pacífica, por eso no creemos en lo que dicen y lo que comentan en cada lado del camino. Y adonde hemos llegado hasta ahora, el pueblo nos recibe siempre con los brazos abiertos”, dijo Fernando Vargas Mosúa. Y continuó:

“Eso demuestra que nuestra lucha es justa, porque estamos defendiendo a la naturaleza”… “esa, esa, esa, esa”, repitieron los parlantes, porque estaba mal ajustada la perilla de los ecos.

“Defendemos la biodiversidad, el medio ambiente y la Madre Tierra para que ustedes y nosotros como pueblos indígenas sigamos gozando de la naturaleza, sigamos gozando de la biodiversidad, sigamos gozando de lo que nos da la Madre Tierra; pero no solamente nosotros y ustedes gocemos ahora, sino los hijos y los hijos de nuestros hijos. Eso es lo que queremos, solamente eso estamos pidiendo y no nos puede entender hasta ahora el Gobierno nacional. Agradecerles infinitamente, no tendríamos palabras por todo lo que han hecho. Y estaremos acá y seguro mañana estaremos más allá, hasta que lleguemos a la sede de Gobierno. Creo que solamente llegando al Palacio de Gobierno podemos reunirnos con el presidente Evo Morales, porque él jamás tuvo tiempo de llegar hasta donde estábamos nosotros, pero se dio tiempo para llegar al TIPNIS, dividiéndonos, rompiendo las estructuras organizativas que él, como Presidente y dirigente, conoce perfectamente. Pero bueno, se ha olvidado, está mal asesorado, entendemos eso nosotros”, dijo el presidente de las comunidades del TIPNIS.

“La unidad de los pueblos indígenas y la unidad de este país tiene que vencer todos los egoísmos, tiene que vencer a todo el racismo y lo que nos tiene que unir es la defensa de la naturaleza. Porque cada día más estamos sufriendo el calentamiento global, el efecto de La Niña, de El Niño, cada vez estamos siendo presa de esa destrucción a la naturaleza que provocamos nosotros, la humanidad. No podemos vivir sin la naturaleza y la naturaleza no puede vivir sin nosotros, porque estamos unidos. Solo así nos vamos a querer ambos, la naturaleza y el humano somos uno, y por ser uno tenemos que defender a la naturaleza todos, para no continuar con este proceso de calentamiento global, con este proceso de efecto invernadero que cada día afecta más a nuestra economía y a nuestra vida. Hermanos, ayudarme a decir ¡Que viva la Octava Marcha Indígena! ¡Que viva la naturaleza y la Madre Tierra! ¡Que viva el medio ambiente y la biodiversidad! ¡Que vivan los pueblos indígenas y los pueblos que habitamos este país, que somos parte del Estado Plurinacional!”, exclamó Vargas.

“Queremos agradecerles profundamente por habernos recibido en su pueblo. Nos sentimos contentos, como marchistas no tenemos palabras para poder agradecerles a ustedes hermanos. Estamos en defensa de nuestro territorio para poder vivir muchos años tranquilos. Agradecemos de corazón a todos ustedes por el sacrificio y esfuerzo que están haciendo para darnos su granito de arena a todos nosotros, los marchistas, que somos hombres y mujeres, niños y ancianos, a pesar de la masacre del 25 de septiembre que nos ha hecho el presidente Evo Morales. Siendo este un gobierno indígena, nunca nos imaginamos que de esa manera iban a masacrarnos a las mujeres, nuestros hermanos, todos los marchistas. A pesar de eso estamos firmes en la lucha, para vencer y llegar con algo positivo a nuestras casas. Estamos firmes para llegar hasta la sede de Gobierno y ser atendidos en nuestras demandas”, declaró la mojeña Jenny Suárez, presidenta del Comité de Marcha.

“A nombre del CONAMAQ quiero decirle al pueblo de Caranavi, a los hermanos jóvenes, a todos los niños, mujeres: de todo corazón agradecemos, muchísimas gracias por recibirnos a la marcha indígena, que está luchando por todos los derechos colectivos, por todos los derechos individuales de cada uno de nosotros, para el futuro de nuestros hijos, para el futuro de nuestra tierra. Siempre los pueblos indígenas y todos los ciudadanos y ciudadanas hemos vivido con la Madre Tierra, con la biodiversidad, con el agua, que es la sangre de la Madre Tierra y nos da vida a los seres humanos. Por eso hay que cuidar a nuestra Madre Naturaleza, para que de acá adelante nuestros hijos puedan vivir, puedan gozar de nuestro territorio. Y eso no es del Gobierno, sino de cada uno de los pueblos. Como aquí, en Caranavi, los ríos, los bosques ¿de quién son? De ustedes, hermanos. Así los pueblos indígenas también somos dueños de nuestra tierra, de las bondades de la naturaleza, nadie nos puede quitar, nadie nos puede avasallar nuestros derechos colectivos. Con eso quiero decir, hermanos, que siga adelante el pueblo de Caranavi, que sigan adelante los pueblos unidos para tener un resultado a su futuro”, saludó tata Walberto Baraona, mallku de Medio Ambiente del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ).

Raúl, un vecino, entregó una bandera de Caranavi a Miriam Yubanore, vicepresidenta de la Central de Pueblos Étnicos Mojeños de Beni (CPEMB), brutalmente agredida por la Policía el 25 de septiembre.

“Departamento de La Paz, Bolivia entera y el mundo que nos ve por las cadenas televisivas internacionales: quiero saludar primeramente a todos los compañeros que han venido marchando desde tan lejos. En estos días se ha hablado mucho de que no iban a ingresar a Caranavi, que en Caranvi no los queremos, que Caranavi es territorio masista (del Movimiento Al Socialismo, MAS, partido en el Gobierno). En este momento quiero decirle a todo el mundo que esa es una total mentira: Caranavi es de los caranaveños y de los que han nacido en este pueblo. Quiero dirigirme especialmente a don Guzmán Aliaga (secretario general de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia -CSCIB) quien en Yucumo ha dicho que si la marcha pasaba los iban a reventar. Ahora quiero decirle a don Guzmán que venga y nos reviente a todos los que estamos apoyando a esta marcha”, dijo el vecino.

“Señor presidente del Estado Plurinacional: si usted no manda en el país, si usted no da las órdenes a la Policía y a las Fuerzas Armadas ¿entonces quién lo hace? Señor Presidente: si usted no tiene el poder ni la autoridad ni la capacidad de hacer eso, váyase por favor a Venezuela, váyase con su avioncito de 33 millones de dólares”, agregó.

“Compañeros: no quiero cansarlos, sé que han caminado mucho y están muy cansados. Aquí está mi compañera Miriam -ustedes han visto en la tele cómo ha sufrido, cómo la han amarrado, la han arrastrado, le han puesto cinta maskin en la boca, ha sido víctima de la brutal intervención policial, de la cual no hay responsables. Quiero decirle a la hermana Miriam que Caranavi está con usted, que Caranavi está con los marchistas. Queremos mostrar a esas personas que dicen luchar por el proceso de cambio que nosotros no vamos a luchar por el proceso de cambio. Desde la masacre de mayo del año pasado, Caranavi no va a luchar por el proceso de cambio, un proceso de cambio que solo nos ha traído muertes en este tiempo. Caranavi ha dicho no más muertes, no más amedrentamientos, no más dictadura de nuestro presidente hacia los bolivianos, hacia nuestros hermanos. Compañera Miriam, le doy la bandera de mi pueblo. Aquí no manda la gente que ha venido hace unos dos o tres años atrás, como el señor Guzmán Aliaga y todos los señores de la federación agraria dizque provincial de supuestos colonizadores de Caranavi. Quiero que cuando usted vaya a La Paz levante esta bandera y diga que en Caranavi los hemos apoyado, los hemos recibido, porque estamos con ustedes hasta las últimas consecuencias”, dijo don Raúl, quien nombró a Yubanore “heroína de esta marcha”. Miriam hizo flamear la bandera antes de hablar.

“Agradecerle a este pueblo de Caranavi por el recibimiento. Agradecerle al mundo entero por el apoyo que nos ha brindado en los momentos más difíciles. Decirle a todo el mundo que jamás el movimiento indígena va a ser vencido, jamás va a ser destruido. Más bien, con la masacre que nos han hecho el 25 nos crean más fuerza para seguir luchando y defender nuestros territorios. Vamos a seguir adelante hasta llegar a la sede de Gobierno, porque el Gobierno no tuvo voluntad absolutamente para bajar a tratar el diálogo que pedíamos nosotros en la marcha. Pero ahora, nosotros sufriendo, con los pies descalzos, con lluvia, con frío, con sol, vamos llegar hasta la ciudad de La Paz. Ayúdenme a decir ¡Que viva el movimiento indígena! ¡Que viva el pueblo de Caranavi!”, dijo Miriam Yubanore.

Reconfortados, las y los marchistas caminaron cinco cuadras más hasta orillas del río Caranavi, donde van a acampar esta noche y decidirán cuándo retoman el camino hacia las puertas del Palacio Quemado.

VIII Marcha Indígena: “Debe haber una ley que anule todo el proyecto carretero”

7 de octubre de 2011
Bolpress

(Comisión de Comunicación de la Marcha).- Ya son 1.100 las y los marchistas que se encuentran a 20 kilómetros de Caranavi, próxima parada en su caminata hacia la ciudad de La Paz. El jueves la Octava Marcha Indígena avanzó 30 kilómetros hasta la comunidad Carrasco, luego de siete horas sobre una senda de piedras afiladas y barrancos profundos, característicos del paisaje de los Yungas paceños.
En la mañana del jueves, el legislador mojeño Pedro Nuni advirtió que en la Asamblea Legislativa Plurinacional se trataría un proyecto de ley, el cual –según el orden del día- procurará la “suspensión temporal” de la construcción del “tramo dos” de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos.


fernando_vargas“Es una mamada ¿no? Porque aquí no hay una ley que apruebe el tramo uno ni el tramo dos ni el tramo tres. Aquí hay una ley sobre el protocolo para suscribir préstamos, de modo de obtener financiamiento. El proyecto es uno y se llama ‘Carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos’ y no hay más. Si dicen que se va a sacar una ley corta para suspender el tramo dos es una mamada. Eso creo que ni el propio pueblo boliviano lo cree, porque en realidad están (el Gobierno) queriendo hacer creer al TIPNIS que con esto se soluciona el problema. Aquí debe haber una ley que anule todo el proceso del proyecto carretero, que anule las leyes que han dado fe a este proyecto y así empezar de nuevo, volver a foja cero. Y que se inicie nuevamente el procedimiento, cumpliendo los principios nacionales, así como los tratados y convenios internacionales”, dijo Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

“Campaña de solidaridad en favor de los hermanos marchistas del TIPNIS ¡Tu aporte es muy muy importante! ¡No seas indiferente!”, dice un cartel legible en la plaza Simón Bolívar, de Caranavi. Durante todo el día, varios vecinos se dedicaron a hacer perifoneo para persuadir a la población de lo conveniente que sería recibir a la octava marcha con harto cariño, para demostrar al mundo que este pueblo es solidario. “Vamos a recibir a los indígenas con los brazos abiertos. Cuando lleguen a La Paz, el Evo está jodido”, dijo un señor que recientemente se volvió reacio al gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), hace tan poco que está entre los tres millones de electores que ofrendaron su voto a Morales en 2009 para tenerlo nuevamente de presidente.

La marcha avanzó hasta Carrasco entre ritmos de la tamborita y vivas a la Octava Marcha Indígena. Las y los marchistas iban con banderas de sus regionales, de Bolivia, algunas wiphalas, gorras, mochilas; más los arcos, flechas y silbatos de los guardias indígenas, preocupados de que ninguna movilidad arrollara a algún hermano en el camino estrecho. Hay muchas caras nuevas en la movilización.

“Del TIPNIS han llegado anteayer 15 personas; del TIM (Territorio Indígena Multiétnico) 20 personas, del Gran Consejo Chimán otra gran cantidad, lo mismo los hermanos de la CPILAP (Central de Pueblos Indígenas de La Paz). Se están plegando las bases a la marcha. Ese es un elemento fundamental para dar mayor fortaleza a toda la marcha, para inyectar de ánimos a cada uno de los marchistas que estamos ahora”, dijo Vargas, quien iba al frente de la movilización, con el pecho vendado porque tiene una costilla fisurada luego de la represión gubernamental del 25 de septiembre en Yucumo, Beni.

“Después de la tremenda pateadura que me dieron el domingo (25 de septiembre) tengo una costilla lastimada. Tengo que andar vendado para poder resistir el dolor, esperemos que mientras vamos caminando pueda recuperarme cada vez más”, confió el presidente de las comunidades del TIPNIS.

Una contramarcha sería preferible a un bloqueo a la octava marcha, como el realizado por la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB) y la Policía Nacional días atrás en Yucumo. No obstante, preocupa un poco a los indígenas la caminata anunciada por la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) para llegar desde Oruro hasta la sede de Gobierno el próximo 12 de octubre, en apoyo del presidente Evo Morales y en contra de la movilización de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) y del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), a la que acusan de estar “politizada”.

“Es una pena el accionar de este gobierno, que no sabe qué más hacer. Este Gobierno nos sacó la mierda el domingo (25 de septiembre) y sigue todavía impulsando a otros grupos sociales contra la Octava Marcha Indígena. Así, lo único que consigue es el deterioro político del mismo Gobierno, el que está promoviendo enfrentamientos. Que mañana pues no acuse a la marcha, que no acuse a la derecha ni a nadie, porque quien está preparando todo este escenario es el Gobierno, para después hacerse la víctima”, consideró Vargas Mosúa.

La marcha indígena fue reprimida hace 12 días por el gobierno de Morales. Pero todavía nadie dentro del gobierno de Morales se responsabilizó de dar la orden de apalear, gasificar y detener a los marchistas, niños, mujeres ancianos y hombres, entre ellos. “Ya estamos iniciando acciones legales para que se esclarezca por qué nos agredieron cruelmente en Yucumo. Sabemos que este es un proceso judicial desigual. Tenemos que entender que el Órgano Judicial está direccionado y manejado por el Órgano Ejecutivo”, dijo el líder del pueblo Mojeño.

“¡Alto! ¡Queremos descansar!” Cada decena de kilómetros, gran parte de los marchistas exigía al resto detenerse algunos minutos para airear las ampollas y los callos de la jornada. Se sentaban al borde del barranco, donde los cubría el polvo de los camiones, flotas y camionetas que pasaban, con tanto polvo que ya no podían reconocer a quién tenían al lado. Lo positivo es que casi todos los transportistas sacaban los brazos para saludarlos o hacían estrepitar sus bocinas.

Cuando estaban a un kilómetro de Carrasco, los pies lastimados ya se movían por inercia, las y los indígenas ya no podían distinguir entre la sed y el hambre. Como si fuera un espejismo, una cholita se apareció en el camino arrastrando una carretilla con dos conservadoras.

Miró a la fila llegar y preguntó por lo bajo: “¿Estos son los marchistas?”. Cuando le dijeron que sí, repuso: “¡Son tan valientes!”.

Desde la marcha sedienta le preguntaron qué vendía.

-Refresquito.

Al comprobar que la señora era real, un enjambre de marchistas la rodeo dispuesto a secar sus contenedores de un sorbo. Al principio, la señora cobraba la bolsita de refresco (nadie preguntó por el sabor) a un boliviano. Cuando se percató del éxito de su empresa, subió el precio a un boliviano con cincuenta centavos.

“Nos han informado que vienen delegaciones de La Paz con alimentos. Esperemos que se puedan solucionar los vacíos que hay en este rubro. Aunque el alimento a veces es escaso, todavía comemos por lo menos una vez al día y creo que no nos morimos de hambre”, dijo Vargas, uno de los voceros de la marcha.

“Queremos decir que jamás nos hemos opuesto a la construcción de una carretera que vincule a Beni y Cochabamba. Queremos la carretera, pero no queremos que pase por el TIPNIS. Por eso estamos marchando, porque el Gobierno se empecinó en realizar esta carretera, partiendo en dos al TIPNIS”, dijo Vargas. El pedido de que se respete a esta área protegida es el primero de la lista de demandas de la octava marcha. Las y los marchistas esperan resolver todos los puntos junto con el Presidente en el Palacio Quemado.

En Carrasco, las y los indígenas armaron sus tiendas donde hubiera espacio, entre la decena de casas de la comunidad. La casera de una de las dos ventas de la población llamaba a cada marchista que pasaba frente a su negocio/casa para regalarle un chupete relleno de chicle junto con su mejor sonrisa. Niñas y niños eran los más beneficiados. Otra vecina se puso a preparar grandes baldes de refresco, en vista de las caras secas polvorientas de los recién llegados. Mañana al amanecer deberían seguir su caminata hasta Caranavi, donde entrarían al mediodía. Desde allí hasta la ciudad de La Paz solo les faltarán 160 kilómetros.

La VIII Marcha Indígena en construcción de una casa nueva

5 de octubre de 2011
Bolpress

(Comisión de Comunicación de la Marcha).- La VIII Marcha Indígena llegó a la comunidad de Entre Ríos-Kilómetro 52 y espera estar en la ciudad de Caranavi dentro de dos días. Finalmente la movilización indígena vuelve a tomar consistencia, luego de que el gobierno nacional la hubiera reprimido y desbaratado por varias poblaciones de Beni el 25 de septiembre pasado.

marchistas_casa_nuevaPor ahora son mil las y los marchistas, que todavía se suman de todo el país para caminar los 213 kilómetros que restan hasta la ciudad de La Paz, donde creen que los recibirá el presidente Evo Morales para atender su pliego de demandas. “Él está arriba por nuestro voto. Nosotros hemos luchado, hemos marchado, así como ahora, hemos estado en la construcción de la nueva Constitución Política del Estado para que él esté arriba. Nosotros ahora estamos marchando contra un Presidente indígena que no está escuchando las demandas de los pueblos indígenas, siendo que nosotros lo hemos puesto a él”, dijo Isabel García Ipamo, del pueblo Chiquitano.

La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), aliada al gobierno de Morales, anunció que iniciará una marcha desde Panduro, en Oruro, también hasta la sede del Órgano Ejecutivo. Calculan llegar el 12 de octubre, más o menos por la misma fecha en que la octava marcha alcanzaría ese destino. Los campesinos quieren empañar el arribo de los marchistas indígenas, quienes son esperados con mucha gratitud por el pueblo de La Paz, como ya lo han expresado varias instituciones y organizaciones sociales.

Algunos dirigentes de la CSUTCB han rechazado que la de ellos se trate de una “contramarcha”, aunque no pudieron negar que quieren la carretera a través del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) porque les “traerá desarrollo”. Además, afirmaron que la Octava Marcha Indígena está “politizada”, que “no tiene sentido”, porque ya el presidente ordenó la suspensión temporaria de la construcción del camino, entre otros argumentos, más la misma serie de especulaciones y falsedades que difunde el Gobierno nacional con el objetivo de desvirtuar la marcha indígena.

La tenacidad de las y los marchistas por llegar a La Paz pudo más que el vasto aparato represivo desplegado por el Estado Plurinacional para frenarlos. La renuencia de los indígenas a negociar sus derechos o a regalarlos ha hecho que desde el Gobierno nacional los bauticen como “radicales”. Aunque si se trata de dar muestras de radicalidad, ganan los ocupantes del Palacio Quemado, quienes ofrecieron ocho propuestas iguales de recorrido de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, porque todas pasan por dentro del TIPNIS.

“Las federaciones de campesinos y de colonizadores pueden marchar si quieren, eso no nos preocupa para nada, porque la marcha indígena tiene otra visión, otro objetivo. Tal vez ellos sienten que el Gobierno se está cayendo y por eso quieren marchar. Nosotros no podemos meternos en sus decisiones, tampoco nos asusta la marcha de ellos. Tienen toda la libertad para marchar en cualquier época del año”, dijo el tata Walberto Baraona, mallku de Medio Ambiente del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ). Esta organización originaria matriz de las tierras altas lidera la octava marcha junto a la Confederación de Pueblos Indígena de Bolivia (CIDOB). Entre las dos representan a los 36 pueblos indígenas del país.

“Estas organizaciones campesinas no tienen una posición política definida, por eso cambian de posición a cada rato. Pero si ellos sienten que el Gobierno se está cayendo, que lo sigan apoyando para que no se caiga entonces. Un gobierno es como una casa. Y cuando una casa está vieja se la apoya, porque las casas viejas siempre se caen, no son firmes. Una casa aguanta cuando la construyes de nuevo, desde los cimientos. Eso es lo que estamos haciendo nosotros”, dijo Baraona, del pueblo Quechua.

“Creíamos que ya no iban a existir más marchas”

La octava marcha pasa por un ambiente totalmente distinto al de días atrás, cuando se debatía entre los llanos del oriente y la Amazonía para sobrevivir a la omnipresente represión gubernamental. A los caminos de polvo y barro los siguieron caminos de piedras (y barro también), con piedras tan afiladas que pueden cortar las llantas de las movilidades. Así de maltratados van los pies de las y los marchistas, ahora en ascenso permanente. Marchan rodeados de paredes altas verdes de plantas y árboles, de cacao, copoazú, café y casi todo lo cultivable.

La banda de sonido es la de siempre, dos tambores y una flauta, para cuya ejecución rotan constantemente los hermanos del oriente, pero la música no se detiene. De tanto uso, uno de los tambores está emparchado con cinta de embalar, igual a la que usó la Policía para amarrar manos y tapar bocas de las y los marchistas en Yucumo, en ese inolvidable 25 de septiembre.

De la vegetación espesa al lado del camino sale el canto de multitud de insectos. La más sonora es la voz monótona y mecánica de las cigarras. Dejaron Sapecho a las seis de la mañana. Recorrieron 17 kilómetros hasta Entre Ríos, donde los recibieron la población y los niños de la escuela con aplausos.

La chiquitana Isabel es estudiante de Derecho en Santa Cruz. Es de la comunidad Puquio, de Lomerío, un Territorio Comunitario de Origen (TCO). Para venir a la octava marcha renunció a su trabajo en un consorcio de abogados. Y es una de los 300 marchistas rescatados por el pueblo de Rurrenabaque, cuando la Policía se alistaba a meterlos en aviones.

“Nunca en la vida hemos visto que un Gobierno haga un bloqueo o mande a su Policía para reprimir una marcha pacífica. Cuando el Presidente era sindicalista, él marchaba y los gobiernos nunca le trancaban el camino; ahora que lo tenemos de Presidente indígena está trancando a la marcha de los pueblos indígenas”, dijo la estudiante.

“El Presidente es presidente de los cocaleros. No está representando a todo un país. Él siempre ha tenido resentimiento hacia los pueblos indígenas del oriente de Bolivia. Ahora se ha visto la discriminación que hace a todo este movimiento que estamos realizando, siendo que nosotros hemos tenido plena confianza hacia él, porque es un indígena y por nosotros está arriba. Pensamos que iba a ser más sensible con los pueblos indígenas, pero nos hemos equivocado, porque ahora estamos marchando nuevamente. Creíamos que ya no iban a existir más marchas pidiendo nuestras demandas, pero no es así: seguimos marchando, seguimos peor que antes, porque los anteriores gobiernos al menos respetaban los parques. En nuestra Constitución está establecido que las reservas no se deben tocar, pero este presidente de cada dos por tres nos quiere deshacer las TCO y las reservas, que nosotros cuidamos bastante. Una vez que no se cuide el parque ¿qué será de las otras TCO? Nosotros cuidamos bastante que las TCO no sean violentadas o colonizadas por la misma gente que ahora el Presidente quiere meter en todas las TCO y todas las reservas”, dijo la chiquitana. En algunos contextos, las y los cambas pronuncian la palabra “bastante” con un énfasis que la hace significar “muchísimo”.

Isabel García Ipamo dejó su trabajo hace un mes. “La lucha es aquí, en la marcha. Hay que estar aquí para ver el sufrimiento de todos los niños, de las mujeres, de las mujeres embarazadas. He estado también en la emboscada que nos ha hecho la Policía. En realidad ha sido bien grave, he visto todo eso y también he recibido la paliza que ellos han dado a toda la gente, sin respetar a los niños, sin respetar a las mujeres y sin respetar a las personas mayores. Me han dado con un palo y me han enmanillado por defender a tres niñas que no sabían qué hacer ni adónde huir por los gases lacrimógenos. Ellas tenían miedo de los policías, porque veían que estaban tirando balas de goma. Entonces yo no disparé al monte, agarré a una chica, mi hermano agarró a otra chica porque las estaban apaleando, y ahí nos enmanillaron con cinta scotch. Cuando vino la prensa, nos sacaron rapidingo la cinta scotch para que no nos enfoquen. De ahí nos subieron a un bus a los empujones, nos han tratado bien mal, como si los policías no tuvieran hijos y no tuvieran hermanos o no tuvieran padres. Nos trataban como a animales. Cuando estábamos llegando a San Borja estaba bloqueado el camino, de ahí nos dimos la vuelta. Casi se volcó una flota, porque los policías no sabían qué hacer, ellos estaban bien preocupados. La gente de San Borja quería salvarnos, estaban preocupados por nosotros”, relató García.

“Nos llevaron de vuelta a Yucumo, donde ellos cargaron combustible. Nosotros no sabíamos dónde estábamos yendo, la Policía no nos decía. Vimos que era un camino extraño, ellos nos decían que estaban llevándonos a Trinidad, pero en realidad no fue así. Ellos nos decían que nos callemos y que no sigamos hablando, nosotros empezábamos a gritar y nos decían ‘si ustedes siguen van a ver qué vamos a hacer, así que cállense’. Así toda la noche. Para mí eso ha sido un secuestro. Cuando llegamos a Rurrenabaque, supimos dónde estábamos porque algunas personas conocían la pista de aterrizaje. Llegamos a las 4.30 y no querían que bajemos. Había personas, niños que querían ir al baño y se hacían en las flotas y no nos dejaban bajar. A las 6 de la mañana nos bajaron y nos hicieron hacer fila para tomar desayuno, que estaban repartiendo unos paquitos. Era un vaso grande de té y pan con revuelto de huevo, pero nadie quería comer porque todos estaban susceptibles. A las 7 de la mañana, los policías nos dijeron que nos iban a llevar en avión, pero nosotros decidimos no subir al avión, porque tantas historias hemos escuchado de los anteriores gobiernos, que largaban a la gente desde arriba. Estábamos susceptibles a todo eso. Nos decían que las mujeres con los niños aparte y los hombres aparte, pero las mujeres dijimos que íbamos a ir juntamente con los hombres, dijimos que nos íbamos a ir en flotas, porque no nos sentíamos seguros. Pero nos decían que ‘nosotros como policías tenemos una orden’. Entonces dijeron que iban subirnos a la fuerza, dos aviones había en la pista”, continuó García.

“Mientras, los compañeros de Rurrenabaque se habían preparado, se habían alistado. La máxima autoridad de la Policía nos preguntaba qué queríamos hacer. Nosotros les decíamos que nos dejen ahí, que nosotros íbamos a irnos a nuestras casas. Pero nos respondía que ‘nosotros tenemos órdenes’. En realidad, ellos nos estaban distrayendo, porque creían que en cinco minutos iban a desplazar a toda la gente. En la punta de la pista estaban gasificando a los comunarios de Rurrenabaque, mientras aquí nos estaban distrayendo. Entonces cantamos el Himno nacional: todos nos paramos, cantamos el Himno y ya la gente de Rurrenabaque ha visto que era grave la situación, porque cantábamos el Himno nacional. De ahí llegó una enfermera de la Cruz Roja, a la que golpearon los policías. Ella entró llorando y gritando que este Gobierno es el más golpeador, el más inhumano. De ahí sentimos otra vez que teníamos apoyo, nos sentimos bien porque esta señora llegó y sentimos otra vez fuerza. Entonces decidimos sentarnos en el suelo, porque ellos nos querían llevar a toda costa a los aviones. Dijimos que no nos íbamos a levantar, que nos íbamos a agarrar toditos para que no nos levanten. Y los policías decían que nos iban a alzar a la fuerza. Entonces llegó un asambleísta y dijo a los policías que si nos subían al avión, él se iba a echar contra las hélices. Cuando escuchamos eso vino un comunario de Rurrenabaque con el comandante de la Policía. El policía dijo que ‘los compañeros marchistas quieren irse en avión’. El señor de Rurrenabaque nos preguntó si de verdad queríamos irnos en avión ‘¡No!’, dijimos toditos. Entonces el señor le gritó al comandante ‘por qué me mienten’. Entonces se volvió otra vez a la punta de la pista y se vino con gente, mientras la gente seguía juntándose. Se escucharon las motos y la gente empezó a largar cohetes. Se hicieron dos grupos, uno del lado de atrás de la pista y otro del lado de enfrente de la pista. Entonces corrieron a los policías y nos sacaron de ahí. La Policía no nos ha soltado. Fue el pueblo de Rurrenabaque que nos ha recuperado. De ahí nos fuimos hasta la plaza. Y decidimos reactivar la marcha. Eso nos dio más fortaleza. Nosotros le agradecemos bastante al pueblo Rurrenabaque, ha sido el pueblo que nos ha recibido con los brazos abiertos. Eso nos ha dado fuerza para estar aquí, de nuevo en la marcha, ya cerca de La Paz”, dijo la chiquitana.

Cientos de marchistas perdieron todo en la represión policial. Se quedaron con la ropa puesta, pero sin cédula de identidad ni celular ni zapatos ni nada. Según el relato de García Ipamo, muchas pertenencias de los indígenas fueron incineradas por uniformados que obedecían órdenes.

“Dijimos que lo material se consigue, lo que no se consigue es la vida. Llegamos sin nada a Rurrenabaque, donde la gente ha sido bien solidaria. Ahí sentimos que estábamos en nuestras casas. El pueblo se ha levantado porque ha visto el trato que nos han dado. Dijimos que había sido igualingo a Porvenir, porque si no estaba la prensa ahí hubiese habido muerte. Pero como la prensa en el ratingo llegó y se pusieron a enfocar, ellos (los policías) se hacían los que no estaban golpeando, sin embargo había harta gente golpeada, mujeres golpeadas. Las imágenes de la televisión no mostraron todo lo que pasó. Los policías enmanillaron a los niños ¡imagínese que estén enmanillando a los niños! ¿Y por qué no enmanillan a los maleantes? A una niña inocente ¿cómo le van a hacer eso? Eso paso y por eso estamos aquí y vamos a seguir caminado hasta llegar a La Paz, hasta cumplir nuestro objetivo. Vamos a mostrar cómo está actuando el Gobierno, que ha puesto a un ministro de culpable, cuando la represión a la marcha ha sido una decisión del Gobierno. Todo se va a llegar a saber, la justicia tiene que ir con calma y ahí se va a saber quiénes son los culpables”, aseguró García.

A ella no le importa haber perdido su trabajo. “Estamos demandando mucho más que eso. Uno puede recuperar el trabajo, pero lo que no se puede recuperar es el TIPNIS si lo rompen, no podemos recuperar las reservas naturales si las depredan. Por eso tenemos que pelear hasta lo último”, dijo Isabel, que cumplirá 28 años el 14 de octubre próximo, posiblemente cuando la marcha ya esté en la ciudad. Como regalo de cumpleaños solamente pide que el Presidente atienda a la plataforma de demandas de la movilización indígena.

En este tramo de la marcha, cuando empieza a sentirse más el frío, las y los marchistas necesitan chamarras gruesas, termos para conservar el agua caliente, abarcas y zapatos tenis, para cuidar los pies del suelo pedregoso. Mañana jueves deberían caminar hasta Carrasco, una comunidad que está 30 kilómetros más adelante. Por la distancia y por lo dificultoso del camino (estrecho y embarrancado), será uno de los días más cansadores para las y los marchistas, que salieron de la ciudad de Trinidad el 15 de agosto pasado.

Noticia de un “secuestro”

“Un sombrerito de paja para el Canciller”


Gustavo Guzmán
Bolpress

Don Antonio Soto Huatará tenía 48 años en 1990, cuando se sumó a la primera marcha indígena. Escribe poesías y canciones. La más reciente la escribió en San Borja, el 7 de septiembre pasado. Aquí cuenta parte de su vida, y el periodista le añade una crónica apresurada sobre lo ocurrido el sábado 24, muy cerca del medio día.

canciller_en_marchaDicen los que saben, que hay momentos, instantes, en los que las cosas son como son. Días en que desaparecen las apariencias, horas en que la hipocresía se rinde. Ha sucedido muchas veces en la historia política de Bolivia, y algo de eso ocurrió el sábado 24 de septiembre, muy cerca del medio día, cuando la temperatura alcanzaba al menos los 30 grados centígrados, cuando la carretera de polvo y arcilla que une los pueblos benianos de Yucumo y San Borja parecía más naranja que nunca, cuando La Marcha había retomado su marcha con un marchista inesperado, el señor Canciller.
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Me llamo Antonio Soto Huatará, soy de la etnia canichana, vivo en San Pedro Nuevo, allá en el corazón del Beni, a 60 kilómetros de Trinidad; mi cumpleaños es el 3 de febrero, tengo 68 años cumplidos y estoy aquí porque es un mandato de mi pueblo, acompañando con mucho empeño y cariño, dejando todos mis quehaceres y trabajo para marchar. Yo he estado en las ocho marchas de los pueblos indígenas que ha habido en Bolivia, reclamando siempre nuestros derechos. La primera marcha era por el territorio y la dignidad, y luego han venido las otras marchas, como la del 96, donde conseguimos la Ley INRA el 18 de octubre. Esa marcha fue larga, pero nunca hemos tenido tantos problemas como ahora. Siempre hubo policías, siempre nos perseguían, pero nunca se nos ponían al frente…

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Una camioneta guinda doble cabina con los vidrios ahumados trajo al señor Canciller a las puertas del campamento de La Marcha. Llegó exactamente cuando faltaban diez minutos para las nueve de la mañana. Venía acompañado de dos viceministros: Chávez, el de la media sonrisita eterna de abogado satisfecho, y Navarro, el de los pómulos enrojecidos y el verbo inflamado. El cordón de policías pareció sorprendido por la puntualidad del Canciller cuando se abrió para darle paso. La reunión se inició pocos metros más allá, en el mismo lugar donde una noche antes se había iniciado la segunda visita del Canciller a La Marcha. De pie, todos reunidos en círculo y sin el megáfono de la reunión de la noche anterior que ayudaba a escuchar, comenzó el diálogo.

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Soy también enfermero profesional con título a nivel nacional. He estudiado dos años en la Escuela de Enfermería de Montero, en Santa Cruz. En esta marcha ya no he participado mucho porque ha habido bastantes médicos y enfermeras, y me he dedicado nomás a la marcha y a escribir y a hacer poesías. Yo no estudié, no estuve en el colegio más que hasta el tercero básico, y ya en hombre, casado y con niños, es que vi la necesidad de cambiar y me compré libros, revistas, periódicos, y me dediqué a leer y escribir. Yo era agricultor y hacedor de alambrados. Ha sido mi instinto de escribir y leer lo que me ha llevado a la poesía. Tengo una colección de libros del Che Guevara. Y así, ahorita ya tengo unas 250 poesías dedicadas al movimiento indígena, a los congresos, a los encuentros, a las reuniones grandes…

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Llegó el Canciller con un discurso insostenible si se miraban los impacientes rostros de los hombres y mujeres que lo escuchaban. Dijo que venía para oficiar de “intermediario” entre marchistas y colonizadores, que el gobierno quería evitar la violencia, que para eso estaba la policía, que los colonizadores también tienen derecho a ser escuchados, que marchistas y colonizadores debían reunirse para solucionar el conflicto… Se convertía así, el señor Canciller, en mensajero de una impostura: el conflicto, según su discurso, no era entre el gobierno y los marchistas, el conflicto debía resolverse a través del diálogo entre marchistas y colonizadores… Hasta que hablaron y actuaron las mujeres marchistas.

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En todas las marchas les he cantado a mis hermanos. Son cantos de inspiración, nada de insultos al gobierno. Siempre los he hecho con honestidad. La última canción la he compuesto aquí en San Borja, porque esa ciudad nos recibió con mucho cariño, con mucho amor. Entonces hice una canción muy bonita de despedida, en agradecimiento a esa ciudad. Dice así:

De San Pedro Nuevo me vine

Ya pasando el rayo llegué

Marchando con mis hermanos

Y llegaremos hasta La Paz.

San Borja linda y querida

Fuiste el punto de concentración

De mis hermanos marchistas

Que son el orgullo de la nación.

Yo soy Antonio, yo soy Ernesto,

yo soy Pedro el más bonachón

Los tres muchachos del grupo

Que van alegrando con su canción.

Yo no les digo hasta luego

Hasta pronto si les diré

A ti San Borja Querida

Pronto, pronto volveré.

A mi San Borja querida

Yo le canto con el corazón

Que Dios mi Padre querido

Les eche su bendición.

San Borja, 7 de septiembre de 2011

Antonio Soto Huatará, canichana, indígena de corazón

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Todo ocurrió en apenas unos minutos. El Canciller estaba a un par de metros de las puertas de la camioneta guinda que lo trajo al campamento de los marchistas, a punto de abordarlo. A alguien —tenía que ser una mujer— se le ocurrió la mejor idea posible en esos tumultuosos instantes, y la propuso a gritos: “Si el señor Canciller quiere resolver el conflicto, que el señor Canciller nos acompañe, ¡que se venga con nosotros!”. Y así fue, las mujeres sujetaron fuertemente al Canciller y lo encaminaron hacia el cordón de policías. Claro, la camiseta crema que vestía el Canciller tenía que sufrir las consecuencias…

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Lo que pasa pues es que no se cumplen las leyes que se han creado a favor de nosotros, de los pueblos indígenas. El mismo Presidente no las cumple. De ahí es que estamos deteriorados. Recién cuando estas leyes se cumplan creo yo que va a haber un cambio, para que podamos ser ya libres como dice nuestro sacrosanto himno nacional, porque hasta ahorita estamos de esclavos nomás. Y es en este gobierno donde más se nos ha pisoteado, marginado, nos han humillado, siendo que es un Presidente nacido de mujer indígena. Creímos en el cambio, él lo prometió, y hasta ahora no lo vemos surgir el cambio. Y quiero aclararle: ser esclavo es no ganar un justo sueldo; ser esclavo es no comer bien; ser esclavo es no recibir un aguinaldo; ser esclavo es, bueno pues, no tener las cosas básicas en salud. Todo eso es ser esclavo…

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Pocos metros delante del señor Canciller, marcha el jefe de la policía. No lleva su arma de reglamento, tampoco gorra alguna, ni los distintivos de su grado policial. Lleva, eso sí, una botella grande de agua “Vital”, algo desbaratada, masca chicle con fruición, y luce en su hombro una toallita verde. Suda copiosamente, su vasto vientre se mueve al ritmo de su paso. Sus botas negras, recién lustraditas, se llenan de barro. La guardia indígena que lo rodea no lo pierde de vista. Muy cerca del jefe de la policía marcha “Isidro”, un muñeco juguetón, de
lluchu

y poncho, que distrae y alegra a los niños en el campamento; lo mueven y lo reinventan un grupo de titiriteros, marchitas y populares. Junto a ellos marcha un perro, un pastor de pelo negro, fiel compañero de los marchistas. “Romero” le dicen, “Delgadillo también”, añade una compañera. “Pobrecito, qué culpa tiene”, apunta otra marchista.

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Atravesar el Parque Nacional Isiboro Sécure es como destripar a nuestra madre, como partirla por la mitad y destruirla, matarla. Ahí van a desaparecer los pueblos porque ya no va a haber de qué vivan. El gobierno querrá que toda esta gente, los chimanes, los yuras, los trinitarios, abunden en las ciudades. Pronto los veremos en San Borja, en Trinidad, en La Paz, de mendigos por las calles, pidiendo limosna para poder paliar sus necesidades de hambre. Porque eso es lo que va a suceder. No va a haber ya que comer. Ya ellos no van a tener ni pescado, ni la cacería, ni su río. Y eso es lo que quiere el gobierno, que nuestros hermanos estén de mendigos por las ciudades…

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La Marcha avanza a paso firme hacia Yucumo. Son las 12.30 del sábado 24. Ya se escucha el estruendo de las dinamitas. Unos kilómetros más adelante están ellos, los colonizadores. Tienen los ojos cansados y vidriosos, los gestos de los violentos. Son hombres y mujeres. No son más de 20, quizá 40, tal vez 50, no más. Dicen en Yucumo que los trae y los lleva el senador Surco, el cacique del lugar. Duermen, comen y beben bajo la sombra de unos árboles gigantescos, a la vera del camino. Se mueven amenazantes y tambaleantes, gritan e insultan, ésa es su tarea. Son otros los que le proporcionan las consignas: “Traidores”, “resentidos”. Son los bloqueadores, y no se percibe que tengan arraigo social alguno en Yucumo, ni en ninguna parte.

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La Marcha se detiene. Fernando Vargas, el siempre sereno dirigente indígena, le presta su teléfono celular al señor Canciller, para que hable con el ministro de Gobierno, para que le cuente lo que está pasando. El diálogo, por el tono con el que habla el Canciller, por la tensión de los músculos de su rostro, se devela agrio y ríspido. Algo tuvo que decirle Llorenti al Canciller para que éste elevara la voz y dijera: “¡Yo también voy a tomar decisiones! Yo también tengo una larga trayectoria vinculada a los movimientos sociales…”. Quizá en ese diálogo pudieran encontrarse las claves de los acontecimientos que ocurrirían pocas horas después…

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Qué será de don Antonio Soto Huatará en estas horas (martes 27 de septiembre, cuando se escribe esta crónica), cuando ya las hordas verdes y negras de la policía hicieron su trabajo por encargo. Qué será del amigo de don Antonio, ese joven y atlético sirionó que lo protegía. Ojalá que don Antonio no haya perdido su mochilita celeste con el logotipo de ENTEL, donde guarda su agenda, sus canciones, la poesía para su pueblo y un pedazo de pan para La Marcha.

Sé que lo más probable es que don Antonio esté sentado y calmo en alguna de las cuatro esquinas de la plaza donde se reorganiza La Marcha, en San Borja o en Rurrenabaque. Lo sé —lo he aprendido—, porque creo que esta clase de hombres, nacidos de la nobleza de su pueblo, no mueren así nomás. Sé también —lo he aprendido— que los otros, los hombres del Palacio de Gobierno, no lo alcanzarán nunca en su dignidad y sabiduría. Ellos, todos los hombres del poder, son unos pobres hombres, unos hombres elementales, extraviados en los espejismos de unas cuantas consignas que ya no sirven para nada.

Qué será de esa compañera, aquella que agitada y presurosa buscaba —muy cerca del medio día del sábado 24 de septiembre, en medio de la carretera que une Yucumo y San Borja— “un sombrerito de paja para el Canciller”.

VIII Marcha Indígena: “No le creemos sus disculpas al Presidente resentido y colonizador"

4 de octubre de 2011
Bolpress

(Comisión de Comunicación de la Marcha).- La VIII Marcha Indígena volvió al camino luego de la brutal represión policial del 25 de septiembre en Yucumo, y el domingo arribó con más fuerza a la población paceña de Palos Blancos. Los indígenas tienen derecho a marchar, reconoció el ministro de Comunicación Iván Canelas, y el Presidente Evo Morales prometió que recibirá a los marchistas en Palacio de Gobierno.

represion_marcha1“Estamos entrando al territorio de los jaspitanki”, dijo un marchista amazónico, rodeado por la neblina en la comunidad La Cumbre, en pleno ascenso hacia los Andes. Desde muy temprano avanzaron 10 kilómetros hasta Palos Blancos, una población del norte de La Paz, donde algunas personas habían advertido que la VIII Marcha Indígena no sería bien recibida.

Muchos indígenas llegaron a Palos Blancos con recelo, pero nadie en el pueblo los recibió con desagrado, como cuando pasaron por Inicua, una comunidad de comerciantes occidentales. “La situación se torno bastante tensa cuando pasábamos, porque nos gritaban y nos echaban acusaciones falsas. Pero nosotros estamos en calma”, relató el diputado indígena Pedro Nuni, aún recuperándose de los golpes que la Policía le propinó a él y a los mil marchistas el 25 de septiembre en Yucumo.

Varias autoridades de Palos Blancos se reunieron con las y los caminantes y les prometieron hospitalidad. “Nos han garantizado que tendremos una buena estancia acá, que nos apoyarían y nos acompañarían en algún tramo, si hubiera algún riesgo de que nos agredan… Así tendremos voluntad y fortaleza para seguir adelante en nuestro camino”, dijo el asambleísta.

“Somos conscientes de que estos tramos de la marcha van a ser difíciles, con gente que nos va a seguir hostigando, amedrentando, cuestionando e insultando, pero vamos a mantener la mesura, la calma, la paciencia y sobre todo el pacifismo, que es nuestra clave. Las poblaciones por donde pasemos deben guardar compostura, porque la marcha no viene a vulnerar ningún derecho de nadie. Nosotros solamente queremos una respuesta a nuestras demandas. Por eso nuestra decisión es llegar a la ciudad de La Paz”, agregó el mojeño en el campamento junto al río Beni.

"La marcha está lastimada; yo estoy con algunos dolores por el maltrato, y sin embargo, a pesar de eso estamos caminando. El valor hace que el dolor a veces pase”, declaró el mojeño Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

“Hemos sido apaleados, correteados, hemos dormido una noche en el monte, sin mosquitero, sin colchas sin nada; pero lo hemos superado... Con este acto del 25 de septiembre (día de la represión) estamos más animados para marchar para que nuestras voces sean escuchadas. Ahora el gobierno nos discrimina bastante como pueblos Cavineño, Tacana, Ese Ejja, Yaminagua, Machineri, que existimos en el departamento de Pando. Estamos peleando contra el gobierno para que nuestros derechos sean valorados”, exclamó el cavineño Elvis Mayo de la provincia Madre de Dios.

“Las secuelas que ha dejado la represión están latentes, no solo por los golpes físicos que hemos recibido, sino psicológicos también. Ahora los niños se asustan si escuchan algún petardo sonar, pero poco a poco vamos a ir superándolo, borrándolo de nuestras mentes. Esperamos que en el camino, antes de llegar a la ciudad de La Paz, no vuelvan a atacarnos. Sabemos que en Caranavi vamos a tener el apoyo de la población a este movimiento que busca proteger sus territorios”, dijo confiado el asambleísta Nuni.

represion_marcha2Evo Morales ha pedido perdón a los indígenas por la represión policial de Yucumo, pero “no le creemos sus disculpas (porque) es un Presidente resentido, es un Presidente que aún no se despoja de su conciencia colonizadora, siempre piensa que todo el mundo está contra él. Nosotros no estamos marchando para desestabilizar a un gobierno, solamente exigimos respeto a nuestros derechos, que no pueden ser vulnerados y no pueden ser negociados”, sostuvo el líder indígena.

Nuni aseguró que la VIII Marcha Indígena no busca entorpecer las elecciones de magistrados para el Órgano Judicial, a realizarse dentro de dos semanas, como afirma el Presidente. “Que no se nos malinterprete, nosotros no venimos a obstaculizar sus elecciones judiciales, eso es responsabilidad de ellos. Ellos tenían la capacidad de atender a nuestras demandas antes de que vinieran las elecciones. Ahora todavía tienen tiempo de traer soluciones y propuestas claras, transparentes y sobre todo coherentes; es la única manera de solucionar esto. Si no nos traen soluciones antes de las elecciones, no nos vamos a desmovilizar. Nos tocará donde nos halle la fecha de las elecciones, nos quedaremos acampando, respetaremos ese día, pero no vamos a volver con las manos vacías a nuestras casas”, advirtió Nuni.

“A nosotros nos tiene sin cuidado que vengan las elecciones del 16 de octubre; no es nuestra prioridad. Nuestra prioridad es que se respete el territorio, que no se construya esa carretera (Villa Tunari-San Ignacio de Moxos) y si la quieren construir que la hagan por otro lado. Por el hecho de que vengan las elecciones no vamos a parar nosotros, ya que este ingrato problema ha sido provocado por el propio Estado”, recalcó el asambleísta indígena.

Los marchistas retoman este martes la senda de 270 kilómetros que los separa del Palacio Quemado, donde esperan ser recibidos por el Presidente Morales. “No vamos a tolerar la hipocresía, la prepotencia y el capricho de este gobierno. Vamos a ir allá a exigir el cumplimiento de nuestros derechos. Y si por presión vamos a hacer respetar nuestros derechos, por presión va a tener que ser”, sentenció Nuni.

En La Paz, el ministro de Comunicación Iván Canelas reconoció que los indígenas tienen derecho a movilizarse y garantizó el arribo de los marchistas a la sede de gobierno. El gobernador del departamento Cesar Cocarico instruyó a los funcionarios y médicos del Servicio de Departamental de Salud (SEDES) brindar “seguridad médica correspondiente” a los marchistas que ingresaron este domingo al territorio paceño.

“No tengo ningún problema en recibir a los marchistas” en Palacio cuando lleguen a la sede de gobierno, confirmó el Presidente Morales en una entrevista con la cadena de televisión ATB, aunque ratificó que algunas demandas del pliego indígena son “innegociables”, entre ellas la paralización total de exploración y explotación de hidrocarburos en la serranía del Aguaragüe, al sur del país.

Evo admitió que cometió un error al afirmar que construiría “sí o sí” la carretera a través del TIPNIS, pero reiteró que en caso de que el pueblo apruebe la construcción de la obra de infraestructura en un referéndum, ésta “necesariamente tiene que pasar por el TIPNIS, no hay otro camino”.

Retroceden los colonos del MAS, pero la Policía mantiene el bloqueo anti indígena

VIII Marcha Indígena: "Es momento de que todo el pueblo boliviano se levante"

Bolpress

apoyotipnis(Comisión de Comunicación de la Marcha).- Las y los mil marchistas están bajo el sol quemante de la Amazonía, con poca agua, bloqueados por la Policía Nacional y por un puñado de campesinos afines al Presidente Evo Morales, quienes aseguran que el camino desde Yucumo hasta La Paz "pertenece" a la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB), motivo por el cual la VIII Marcha Indígena “no va a pasar”, según el secretario general de esa entidad, Guzmán Aliaga. El mismo mandato tienen los 465 efectivos policiales establecidos en el lugar. Para resistir el calor implacable, las y los indígenas recogieron del monte algunas ramas y recortaron palmeras para improvisar refugios.
“Una de las primeras necesidades de la marcha -la más urgente- es que se respete nuestro derecho a la libre transitabilidad de las vías camineras, sobre todo de esta carretera, la que nos lleva a La Paz. Segundo, necesitamos asistencia en medicamentos, no solamente para los niños, sino para todos los marchistas. También necesitamos leche, para la nutrición de los niños. Y lo otro es alimento, para todos los marchistas. Además nos faltan carpas, porque no hay para la totalidad de los marchistas. Si hubiera una lluvia no podríamos cubrirnos todos”, dijo el presidente de la Subcentral de comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), Fernando Vargas Mosúa.

En la mañana, Vargas se acercó al bloqueo policial para solicitar que les permitieran avanzar unos tres kilómetros hacia Yucumo y buscar algún lugar más conveniente donde instalar a la marcha, mientras espera a seguir su camino hacia La Paz. La respuesta policial fue un “no” rotundo. Ahora los uniformados están con sus escudos a diez metros de los marchistas, quienes mastican su rabia pero no se permiten reaccionar ante las agresiones permanentes del gobierno nacional.

“Queremos denunciar públicamente que ya no existe razón para que la Policía esté donde está. Ya no hay los colonos amenazándonos, no existen, porque se alejaron unos cinco kilómetros. El pueblo debe saber que al frente de nosotros no hay ni un colono (un afiliado a la CSCIB). Nosotros quisiéramos avanzar tres kilómetros para acercarnos más a localidad de Yucumo”, dijo Vargas. Ayer, cuando la octava marcha llegó aquí, los interculturales se dedicaron a hacer estallar dinamitas, a modo de desagradable bienvenida. La Policía y la Fiscalía indicaron que no encontraron explosivos en el bloqueo de Yucumo, mientras seguían los bloqueadores haciéndolos sonar periódicamente, para intentar amedrentar a los marchistas, muchos de los cuales están junto a sus familias.

“Queremos llegar a estas quebradas para poder asearnos. Necesitamos bastante agua para los machistas, para los niños, para beber, cocinar, es fundamental y urgente”, afirmó el líder mojeño. Pero los uniformados argumentan que tienen orden de no permitir avanzar ni un centímetro a los indígenas.

“Pedimos al pueblo boliviano que está apoyando, que siga apoyándonos. Es momento de que se levante todo el pueblo boliviano para manifestarse ante la injusticia que sufrimos los pueblos indígenas que estamos aquí atrapados, acorralados”, dijo Vargas.

“Ahora somos rehenes de los policías enviados por el Ministerio de Gobierno. Denunciamos públicamente que una vez más se vulneran nuestros derechos de los pueblos indígenas. Se vulneran nuestros derechos a la libre transitabilidad y a reclamar lo que por ley nos corresponde; exigimos respeto a nuestras vidas, a la naturaleza, a nuestro territorio, pero sobre todo exigimos que se respete nuestro derecho a vivir dignamente como pueblos, relacionados con la naturaleza”, agregó el presidente de la subcentral del TIPNIS.

El cordón de policías instalado en el puente del arroyo Chaparina permite el paso de las movilidades, que dejan una estela de polvo a los marchistas sentados o parados al lado del camino, donde sea que hubiere una mancha de sombra. “Aquí estamos totalmente incómodos, directamente al calor del sol. Desde que partió la marcha (de la ciudad de Trinidad el 15 de agosto pasado) siempre hemos enviado una comisión de avanzada que buscaba lugares con arboleadas para poder realizar nuestro campamento. Pero aquí estamos detenidos a la fuerza, estamos a la intemperie, porque la Policía está aquí enfrente y no deja avanzar a la marcha. Además, no permiten que pasen vehículos con donaciones para los marchistas. Incluso los bloqueadores retienen a los vehículos que nos traen alimentos, agua y medicamentos. Esto tiene que saberlo el mundo entero: el gobierno nacional está frenando el derecho de reclamar por el cumplimiento de nuestros derechos. Como pueblos indígenas clamamos justicia, porque en nuestro país pareciera que viviéramos en una dictadura”, sostuvo Vargas.

Mientras tanto, el presidente Morales juega al fulbito en Nueva York y participa de reuniones de las Naciones Unidas. “El pueblo está cansado de esta injusticia, el pueblo se ha cansado de que el gobierno nos siga atropellando. El presidente dijo en Estados Unidos que en Bolivia los pueblos indígenas quieren enfrentar a este gobierno, que queremos que este gobierno sea destruido, que estamos impulsados por la derecha, por las ONG y que estamos cometiendo el delito de conspiración –dijo Vargas-. Creemos que el Presidente debería hacer al revés, más bien debería decir que el gobierno nacional está en una franca conspiración para deshacer a los pueblos indígenas de la Amazonía, que conspira para deshacer a la Madre Tierra, para destruir al medio ambiente. Creemos que ese debería ser su discurso, para dejar de estar mintiendo al mundo entero y al pueblo boliviano”.


Los marchistas pidieron agua; “no le vamos a dar nada a estos cojudos”, susurró un policía bloqueador
La Policía frena la VIII Marcha Indígena

Bolpress

(Comisión de Comunicación de la Marcha).- Un contingente policial bloqueó la VIII Marcha Indígena en inmediaciones del río Chaparina, a unos tres kilómetros de la localidad de Yucumo. No vamos a permitirles el paso para evitar que se enfrenten con los colonizadores, explicó el comandante policial a los dirigentes de los pueblos originarios, mientras los "interculturales" oficialistas, 500 metros más adelante, hacían detonar cargas de dinamita para intimidar a los marchistas.


policia_yucumo- En nombre de la Policía boliviana he venido a hablar con sus dirigentes, por favor ¿Están acá sus dirigentes? Quisiéramos hablar con quien esté a cargo de ustedes.

- Todos somos a cargo.

- Entonces voy a hablar con todos ustedes- dijo el uniformado.

- ¡Exactamente! ¡Hable!

- He venido a decirles lo siguiente, queridos amigos, hermanos bolivianos: la Policía boliviana está presente acá para evitar cualquier enfrentamiento entre hermanos bolivianos. Porque acá atrás se encuentran los pobladores de Yucumo…

- ¡No son de Yucumo!, exclamaron las y los marchistas.

- Por favor. El pueblo de Yucumo ha decretado 48 horas de paro cívico y han querido venir marchando al encuentro de ustedes. Pero no se les ha permitido pasar. Lo propio para todos ustedes: la Policía boliviana va a extremar esfuerzos para que no se dé ese encuentro entre ustedes, porque no queremos lamentar consecuencias funestas posteriormente. Les venimos a notificar, en cumplimiento del mandato constitucional dado a la Policía boliviana, que no vamos a permitirles el paso- dijo el coronel Nogales, que se había acercado a los marchistas escoltado por efectivas policiales, portadoras de palitos con trapos blancos atados, símbolo de los grupos que desean parlamentar con grupos enfrentados en tiempos de guerra.

Para acentuar esta impresión, a cada instante estallaban dinamitas en la “contramarcha” de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB), que estaba 500 metros más adelante, contenida por otro cordón policial más permisivo. Aunque las explosiones eran palmariamente de dinamitazos, los policías dijeron que iban a investigar si eran realmente dinamitazos y, de constatarse esto, si alguna estaba en poder de los interculturales (ex colonizadores) bajo el comando de su secretario general, Guzmán Aliaga.

Esta mañana, la Octava Marcha Indígena había dejado la comunidad Limoncito para llegar hasta donde se pudiera llegar en su caminata hacia la ciudad de La Paz. Salió al mediodía, cuando la “contramarcha” de 150 personas, organizada por la CSCIB, entre otros, ya había llegado al bloqueo de la Policía Nacional, cuyos agentes estaban ubicados junto a un puente y un arroyo para evitar el paso de la marcha indígena, que estaba por venir.

“Desde Limoncito”

“Que le vaya bien”, se despedía la señora en cuya casa de Limoncito se había detenido la marcha. Saludaba desde su puerta a cada machista que agradecía la hospitalidad y pasaba a alinearse en la carretera Trinidad-La Paz, para reiniciar el viaje.

“Esta movilización se ha generado porque hay derechos que han sido vulnerados. Si no hubiera habido vulneración de derechos, seguramente no hubiera habido movilización. Entre los principales derechos vulnerados están el derecho a la consulta, el derecho al territorio, el derecho a la libre determinación de los pueblos. En nuestro país se están violentando estos derechos y por eso están movilizados los pueblos indígenas. Hay instancias a las cuales acudir para plantear la reivindicación de esos derechos conculcados, y ustedes están haciendo lo correcto. Solo que la lucha ahora se torna difícil, porque sus aliados de ayer parece ser que se han convertido en sus duros verdugos de hoy. Por eso la lucha de ustedes se hace más difícil, pero estamos nosotros como Defensoría del Pueblo, están otros organismos nacionales e internacionales que velan para que los derechos sean restituidos. No puede ser que la simple y mera visión mercantil, progresista o desarrollista se esté imponiendo en una sociedad que se creía plurinacional. Por eso, nosotros vamos a continuar acompañando y vigilando todo el proceso de la marcha. Vamos a continuar con otras acciones que hemos venido desarrollando, porque no solo acompañamos a la marcha, sino que paralelamente realizamos una serie de acciones ante autoridades competentes, ante organismos como los que están presentes aquí a kilómetro y medio (la Policía Nacional) y también con quienes han bloqueado durante ya 25 días esta carretera (la CSCIB) y han privado al resto del país de un derecho fundamental, que es el derecho al libre tránsito por todo el territorio nacional. Estamos convencidos de que esta movilización que ustedes han organizado y desarrollado tiene como punto fundamental la reivindicación de los derechos”, dijo Luis Revollo Hurtado, de la Defensoría del Pueblo de Beni.

“Por eso vamos a acompañarles hasta que se encuentre la solución y la solución puede que no se vea en la carretera, puede que no sea en La Paz, puede que esta sea una etapa de la dura lucha que vienen desarrollando desde antes de 1990. Porque no se ha consolidado lo que han conseguido en 1990, pese a que hay leyes, pese a que hay una nueva Constitución, es una pena que hasta hoy no puedan consolidarse derechos fundamentales, como el derecho al territorio, el derecho a la consulta previa o el derecho a la libre determinación”, aseveró Revollo.

A la marcha también se han sumado Miguel Palacín Quispe, presidente de la Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas (CAOI), y Edwin Vásquez, coordinador general de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA).

“Como CAOI, que agrupa a hermanos de organizaciones andinas de seis países, estamos aquí para solidarizarnos con nuestros hermanos de la marcha. Creemos que la marcha es justa, el reclamo es legítimo, por el cumplimiento de la ley y los tratados internacionales. Estamos acá para acercar a las partes, que puedan dialogarse y resolver el problema, no el conflicto, porque aquí hay un problema: los pueblos indígenas no han sido previamente consultados (para la construcción de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos, por ejemplo) y eso está en los tratados internacionales, está en la jurisprudencia de la Corte Interamericana (de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos), está en la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, que es ley en Bolivia. Por eso estamos acá”, dijo el peruano Palacín.

“En la COICA representamos a nueve organizaciones de nueve países de la cuenca amazónica, una de ellas es de aquí, la CIDOB (Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia). Como organismo de las organizaciones a nivel internacional tenemos estatus consultivo en las Naciones Unidas. Estamos aquí justamente para velar y defender y proteger nuestros derechos fundamentales. El Convenio 169 de la OIT hoy es violentado y vulnerado por este gobierno de nuestro hermano indígena presidente de Bolivia, también por todos los presidentes de los nueves países donde estamos. Creemos que el mejor instrumento para solucionar este conflicto es mediante el diálogo. No somos el problema los pueblos indígenas. Somos parte de la solución, porque nosotros tenemos capacidad de dar soluciones”, declaró Vásquez, quien pertenece al pueblo Huitoto, en la frontera entre Perú y Colombia.

“Hemos tenido contacto con el ministro de la Presidencia (Carlos Romero), quien nos ha dicho que en todo momento el gobierno ha buscado el diálogo. Pero el diálogo no es solamente con el Ministro de la Presidencia, sino también con el Presidente del Estado, para que el diálogo sea transparente. No es posible que ahora se hable de consulta (en el caso de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos) cuando el problema se está agudizando. La consulta debe hacerse antes y no después”, enfatizó Vásquez.

Antes de que la marcha saliera hacia Yucumo, varios líderes indígenas hablaron a sus hermanas y hermanos.

“¿Cuándo va a empezar a aplicarse la Constitución Política del Estado para los pueblos indígenas y la sociedad? Hasta hoy el gobierno nacional ha aplicado la Constitución solamente en su propio beneficio. Por eso no nos vamos a cansar de recalcar que para los pueblos originarios e indígenas de tierras bajas y de tierras altas la lucha es única. Es por el respeto a nuestros derechos, que no son regalo de nadie, no son regalo de este gobierno, no son regalo de un partido político, es una conquista de cada uno de nosotros, de cada uno de los pueblos. Por eso, después de 20 años, nuevamente reactivamos la marcha pacífica. El CONAMAQ (Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu) está junto a esta lucha. El CONAMAQ no está apoyando, porque la lucha de las tierras bajas es también la lucha de las tierras altas, es la lucha de todos nosotros por defender la tierra, el territorio, la libre determinación y la consulta”, dijo Rafael Quispe Flores, mallku de Industrias Extractivas del CONAMAQ.

“Estamos de pie no solamente reivindicando nuestros derechos, sino haciéndolos respetar. Estamos los 36 pueblos indígenas unidos en esta marcha por la defensa de la Madre Tierra, por la defensa de la Pachamama, para que nuestros hijos, nuestros nietos, nuestras próximas generaciones continúen viviendo con nuestras propias cosmovisiones, nuestro propio desarrollo como pueblos indígenas. Queremos pedir a los pueblos del mundo, especialmente a nuestros hermanos de América latina, a los países hermanos, que aquí en Bolivia, desde Limoncito, vamos a seguir hasta las últimas consecuencias, para hacer respetar a nuestra Madre Tierra, porque por ella vivimos y por ella vamos a morir, porque consideramos que es justa y legítima nuestra defensa de lo que hemos decidido todos los que estamos marchando”, dijo el diputado nacional Pedro Nuni, del pueblo mojeño.

“Agradecemos las muestras de solidaridad que nos han dado hasta el momento y nos van a seguir dando –continuó Nuni-. Hacemos un llamado a mi país, a nuestras hermanas y hermanos del Estado Plurinacional, a seguir de cerca esta marcha, a seguir apoyando, a seguir luchando, a seguir haciendo eco de nuestras voces para que se escuche en todo el mundo que los pueblos indígenas de Bolivia estamos de pie y vamos a defender nuestro territorio y vamos a hacerlo respetar para que sigamos viviendo y desarrollándonos ¿Es así hermanos, o no?”

-¡Así es!

-¡Que viva la marcha indígena!

Entonces, las y los mil marchistas salieron con las pancartas de sus pueblos y organizaciones, sus banderas, al calor de 35 grados en la hora sin sombra. La caminata prometía ser corta, porque ya se sabía cómo iba a actuar la Policía Nacional.

Algo verde en el camino

“La Policía debe hacer cumplir la Constitución, pero vemos que no está sucediendo eso, porque allá (donde los bloqueadores de Yucumo) están con dinamita, nosotros no tenemos nada. Quisiéramos que la Policía boliviana fuera para todos los bolivianos, no solamente para unos sí y para otros no. Solamente le pedimos respeto a la Constitución, que ustedes den seguridad a todos los bolivianos y se encarguen de velar por la transitabilidad de la vía pública. Y eso no se está haciendo. Nosotros no estamos bloqueando nadie, los vehículos pasan, vienen y nosotros seguimos caminando. En ese entendido, nosotros nos vamos a quedar acá, vamos a armar nuestros camping hasta que ustedes, como Policía boliviana, que son nuestra Policía, hagan cumplir la Constitución, porque no se está cumpliendo la Constitución en esta parte del país. Solamente eso, coronel Nogales, para que usted sepa: venimos en paz, marchando para pedir respeto a nuestros derechos, respeto a la vida, respeto a la Constitución. Respeto a los territorios, respeto a la naturaleza, al medio ambiente, del que es parte también usted, y respeto a ser parte de este Estado Plurinacional”, dijo Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), de un millón de hectáreas, por donde el gobierno de Evo Morales pretende hacer pasar una carretera sin haber consultado a los pueblos Chimán, Yuracaré y Mojeño, propietarios de esas tierras.

Las y los marchistas habían quedado trancados por un par de caballetes viejos y medio tambaleantes, astutamente colocados por la Policía. A unos treinta metros estaban parados unos cien uniformados, con escudos, cascos, gases y todo lo indispensable para reprimir una protesta pacífica. Mientras, seguían sonando los dinamitazos del lado de los bloqueadores y los policías se hacían los sordos.

-¿Usted sabe que quien organizó ese bloqueo fue el mismo gobierno y que ustedes están aquí por orden y mandato del Ministro de Gobierno?- dijo Vargas al policía Nogales.

-Cumplimos un mandato constitucional.

- Más allá de la Constitución, porque este gobierno utiliza a la Constitución cuando quiere y cuando no quiere, no- dijo Vargas al coronel.

-No hemos venido a analizar eso- contestó el señor de las botas.

-Usted conoce la carretera que van a hacer ¿no?

-Sí.

-¿Y conoce la Constitución?

-¡Claro!

-Entonces, usted conoce que…

-No hemos venido a analizar eso -cortó el coronel al dirigente mojeño.

Varios marchistas empezaron a hablar a la vez al uniformado Nogales, quien contestó a todos a la vez: “Ustedes de aquí no van a pasar”.

-No hablamos más coronel. No queremos escuchar más una dinamita.

-Ahora voy a hablar con ellos.

Con el calor y la quietud, los cuerpos empezaron a deshidratarse. Pero la Policía no permitía llegar al arroyo cercano para refrescarse.

-¡Agua, queremos agua!- gritaban pacíficamente a los policías, que se pasaban una botella con ese líquido y bebían.

-Ellos tienen agua ¡Todavía se hacen la burla!- se quejó una señora.

Como la Policía no cumplía con su supuesta misión de precautelar la vida de la gente en la marcha, levantaron los caballetes articulados y avanzaron algunos metros. Entonces se acercaron los uniformados para escuchar con bastante desagrado. Y prometieron que les darían agua, aunque en lo inmediato no habían cumplido.

Un periodista paceño volvió espantado del bloqueo policial que está frente a la marcha: “¿Has escuchado lo que dijo ese policía cabrón al otro? Dijo ‘no le vamos a dar nada a estos cojudos’”.


Justa Cabrera, lider de mujeres indígenas

“A Evo lo comparo con el capataz de las transnacionales”


justa_cabreraLa líder de las mujeres indígenas, Justa Cabrera, revela su historia. Vivió la esclavitud en el campo y la ciudad. A sus 15 años, después de haber sufrido mucha discriminación, decidió tomar las riendas de su vida en busca de la ansiada libertad

”No más patrones” Entrevista completa publicada en diario El Deber (click aquí)

- ¿Qué es lo que más guarda de sus tradiciones?

- La educación ancestral transmitida por mis padres en forma oral. Cuando éramos niños, nos sentaban y nos contaban las buenas y las malas historias. Nos hablaban de cómo encadenaban a los esclavos y de los capataces, a los que yo llegué a conocer. Eran la mano derecha del patrón, iban tras los esclavos en medio de los sembradíos y pobre del que se paraba, lo guasqueaban.

A Evo (Morales) lo comparo con el capataz de las transnacionales, se convirtió en su operador, se perdió el hombre. Digo eso porque al hablar de un proceso de cambio, esperábamos igualdad y más oportunidades, pero no nos las está dando.

- ¿El presidente cambió?

- Creo que nosotros somos más sinceros, confiamos en él creyendo que era sincero, pero solo aprovechó la oportunidad para hacerse del poder. Ahora es rencoroso.

- ¿Por qué rechazar una carretera por el Tipnis?

- Defender el tipnis es defender nuestra casa. Construir la carretera por ahí significará la desaparición de los pueblos indígenas del lugar pero, además, es un atentado contra los otros territorios indígenas. Es como desconocer todo.

- ¿Teme que sea un mal precedente para el futuro de los pueblos indígenas?

- Es eso. Presentimos que esta es la exigencia del cumplimiento de lo que dice el Gobierno, de que unos no pueden tener más tierras que otros. Vemos que la Constitución se refiere a los ‘territorios indígenas originarios campesinos’ sin puntos ni comas, eso quiere decir que también los interculturales, los cocaleros, movimientos sin tierra pueden entrar a territorios indígenas y destruir todo el monte.

Ellos no ven los árboles como nosotros, para refrescarnos bajo su sombra, lo ven como una acumulación de dinero. Eso es un peligro no solo para los indígenas, sino para este país, que es como un pulmón del mundo.

- ¿Hay indicios de ese riesgo?

- La prueba es que han empezado a entrarse. Ya están en el Isoso, en las tierras de Charagua, Guarayos, ya han comenzado a avasallar comunidades indígenas. No es capricho de nosotros, el presidente está desesperado por hacer nuevos asentamientos en el Tipnis.

Los mismos colonizadores y los sin tierras dijeron que ‘es compromiso del presidente entregarnos tierras en el Tipnis’. Eso ya está dicho. El capricho y la prepotencia del presidente comprueban que tiene ese compromiso.


Marcha Indígena: “Nuestro respaldo es la ciudadanía de todo el país”

18 de septiembre de 2011
Por Comisión de Comunicación de la marcha, Comunidad Limoncito



En Limoncito

apoyo_marcha_tipnisCientos de indígenas hay instalados en la casa de una familia, a metros de donde la Policía espera frenar la marcha. En el lugar hay un solo grifo, que funciona permanentemente para atender a la sed de los indígenas. El perrito Romero -que engordó pero todavía es flaco- quedó adherido al suelo luego de liderar la movilización durante 17 kilómetros.

Don Antonio Sotto Watara, del pueblo Canichana, acudió al médico del campamento porque lo atacaban los calambres en las piernas. Además, estaba deshidratado.

-Le voy a dar suero, una friccionada ahí donde le duele y ya. Nos deshidratamos porque transpiramos mucho y no tomamos agua. Le vamos a preparar un suero de rehidratación oral ¿listo? Acomódese bien para que pueda friccionarlo –dijo el doctor con sus guantes de plástico relucientes.

Don Antonio, de 68 años, es escritor. Todo el tiempo se dedica a tomar notas a modo de bitácora de la marcha. Cada tanto, lee sus poemas a los marchistas y les levanta el ánimo, porque les habla de ellos. “Puede acercarse a mi carpa, donde tengo mi diario completo. Hoy todavía no he escrito porque salimos a la mañanita. Y ahora que llegamos aquí este calambre no se me pasa, no puedo ni echarme ya. Me duele desde el pie hasta la corva. Doctor, yo he estado en todas las marchas, en todingas, conozco las alegrías, los sinsabores de las marchas, los muertos. Mucha gente de los periodistas me pregunta cómo han sido las marchas”.

-¿Y cuál ha sido la más sacrificada?– dijo el doctor, mientras le masajeaba las pantorrillas entumecidas.

-Esta. Esta es la más sacrificada- dijo don Antonio.

Y continuó con el relato de sus dolencias. “Cuando veníamos por la estancita comenzaron a darme los calambres y zas, me embarcaron para venirme acá. Es que hace dos días me dio diarrea, tuve dos días y dos noches. Pucha que trajinaba a cada rato. Eso es por el agua que tomamos. Y ahí en La Embocada me pusieron un suero anteayer. Con eso me mejoré bastante, porque tenía hasta fiebre”.

Ahora el escritor canichana espera a recuperarse para seguir la caminata hacia La Paz, a 300 kilómetros. Dijo que no piensa dejar la marcha. “Voy a estar hasta lo último, porque me daría vergüenza volverme. Y segundo, si me fuera estaría traicionando al movimiento indígena, lo cual nunca he hecho. Ya me voy a componer bien nomás y voy a continuar”, aseguró.

“En todas las marchas he hecho canciones, poesías, chistes, cuentos. De cada comunidad que venimos tengo anotado en mi diario cuándo se fundó, quiénes fueron los fundadores, los héroes de esos pequeños pueblitos que están ahí en la carretera, a los que no ha llegado el desarrollo. Por ejemplo Puerto San Borja, comunidad bonita pero muy olvidada de las autoridades. Lo mismo Totaizal, Santa Ana de Moseruna, Vista Hermosa, adonde llegamos y de donde hemos salido; de La Embocada, mire usted que por lo menos tiene su centro para curar, su iglesita, pero nada más. Tiene un agua pésima, que parece barreno, la luz no llega a todos los hogares. Sería bueno que las autoridades se pongan a mirar, a visitar los ranchitos, las comunidades, para que llegue el progreso, el desarrollo, así los niños vivirían mejor que nosotros. Pero creo que nosotros hemos vivido mejor aquí, 70 años atrás”, dijo el comunario de San Pedro Nuevo, al norte de Beni.

Hasta el lunes, los marchistas decidirán qué hacen ante el bloqueo de la Policía antimotines y el puñado de campesinos paceños en Yucumo. “No deja de ser un riesgo para los pueblos indígenas, no solamente para las señoras, sino también para nosotros los hombres. Pareciera que estamos en pie de guerra, pero para nosotros es una guerra sin armas. Nuestra guerra sin armas es por un bien social, por el bien de todo nuestro país. Pero no hay sensibilidad con nosotros. Ayer, nuestro Presidente se bajó hasta la comunidad Santo Domingo (en el TIPNIS), pudiendo venir acá una hora: en una hora se soluciona el problema si él tuviera voluntad de venir aquí. Y mire que nos equivocamos pues. Yo no soy del MAS (Movimiento Al Socialismo, actual partido gobernante), pero le colaboré. Me hice enemigo de ganaderos, de tanta gente, por convencer a otros, a toda mi familia. Lo digo con bastante simpatía, porque así fue”, dijo Sotto.

HACIA LA PAZ....

18 de septiembre de 2011
Por Comisión de Comunicación

El jueves a última hora, el gobierno nacional envió un documento de respuesta a la octava marcha en el que plasmaba su propuesta para atender a las 16 demandas de los pueblos indígenas. Luego de que lo analizaran, hoy los marchistas replicaron con una contrapropuesta a los ocupantes del Palacio Quemado. “Consideramos que la atención a nuestras demandas debe establecerse dentro del marco de nuestra plataforma. Pero las respuestas que mandó el gobierno han sido vagas, no es así como nos debería responder. Pareciera que inventa respuestas para presentar al público, pero no para tratar de resolver las demandas de nosotros los marchistas”, dijo Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del TIPNIS.

rumbo_a_la_paz“No satisfacen las respuestas dadas a nuestras demandas, por lo tanto no tiene sentido seguir sentados a conversar, si vamos a redundar sobre lo mismo y no hay voluntad de diálogo en el gobierno. Pero seguimos abiertos al diálogo y pensamos que en cualquier momento el gobierno puede cambiar su actitud”, agregó Vargas.

Ayer, partió una avanzada de 60 indígenas de la CPILAP (Central de Pueblos Indígenas del norte de La Paz), quienes llegaron primero al campamento en Limoncito. Durante el trayecto, fueron monitoreados en cuatro ocasiones por movilidades cargados de policías. En una de ellas, los uniformados se dedicaban a filmar tanto a los marchistas como a los periodistas que realizaban su trabajo.

“Ya entendemos que la Policía está en movimiento, ustedes los han visto, son testigos con sus cámaras –dijo a la prensa el presidente de la CIDOB, Adolfo Chávez-. Por nuestra parte no hay ningún temor, vamos a seguir la caminata. Cuando hay desesperación e ingobernabilidad, cuando se piensa extremadamente negativo, cuando los ministros y el Presidente no pueden resolver temas esenciales de los pueblos indígenas, comienzan un movimiento de amedrentamiento. Pero a nosotros no nos amedrenta nadie, nuestro respaldo es la ciudadanía de todo el país, por eso los hermanos van a en tranquilidad, en paz”.

“El Defensor del Pueblo ha manifestado muy claro que por derecho constitucional deben estar expeditas las vías carreteras. Nosotros estamos haciendo ejercicio de nuestro derecho de transitar libremente, entonces creo que el gobierno sigue cometiendo otro error constitucional. Va a haber forcejeo, provocado por la Policía, cuando nos quieran parar. Pero quiero destacar que el campo es abierto, no vamos a entrar a su juego de los policías. Es pampa a ambos lados de donde nos quieren frenar. Entonces no sé a quién van a detener. Lo que nos preocupa es que estamos viviendo la conculcación de los derechos a la protesta, a la liberad de expresión. Pareciera que quien se oponga a una política del gobierno va a ser acallado, y eso está muy mal para un Estado Plurinacional, por eso creo que hay que reconducirlo”, dijo el dirigente tacana.

Posiblemente el lunes la octava marcha se encuentre cara a cara con la Policía. O más bien será cara contra escudo, de acuerdo con las imágenes difundidas de los ejercicios de los uniformados antimotines. “Pedimos a la población boliviana que esté atenta a lo que pudiera ocurrir cuando estemos cerca de la Policía. Puede ocurrir que se metan infiltrados para provocar, como ya ha ocurrido en Caranavi, donde hubo dos muertos, o similar a la matanza de campesinos en Porvenir. Los hermanos que nos encontramos en el campamento estamos con todas las ganas de seguir adelante”, contó Chávez.

“Le decimos a la población de Bolivia que debe estar preparada por si algo ocurriera a los pueblos indígenas –agregó-. Si así fuera, deberán tomar las decisiones para reconducir este país, porque todos lo necesitamos, por el bien de todos los bolivianos”.

(Por Comisión de Comunicación)

La marcha indígena avanza hacia Yucumo

Por Comisión de Comunicación

-Señora, nosotros somos los marchistas. Quisiéramos pedirle, porque lo vemos muy bonito acá. No necesitamos techo, porque estamos marchando. Lo que necesitamos sobre todo es que haiga agua, porque es lo fundamental. Nosotros en esta marcha podemos aguantar de hambre, pero a veces no aguantamos de sed.

-Yo me he aguantado de hambre- dijo la señora de la casa.

-Como ahorita tenemos sed de agua y sed de justicia, estamos buscando las dos cosas. Entonces eso señora, veníamos nosotros a verificar, y vemos que el terreno es bonito, no sé si usted nos da ese hospedaje acá en este lugar.

-Pueden alojarse nomás. Allá hay agua pues, mire- señaló la doña a un grifo. “Es de una bomba, recién ahorita la he puesto”, agregó.

-¿Y sale fresquita?- dijo una líder indígena.

-Sí.

Entre la comunidad La Embocada y el bloqueo/ “vigilia” de policías y campesinos que quieren impedir el paso de la marcha está una casa como todas las del lugar. Techo de jatata, paredes de madera y caña, rodeada de árboles espesos, plantas, gallinas y un par de perritos flacos. Hasta aquí llegó una comisión de la marcha para pedir hospitalidad. La señora de la casa puso un balde lleno de agua sobre la mesa y alcanzó una taza a los marchistas.

-Toditos somos dirigentes y bueno, una vez más hemos venido con el propósito de poder avanzar y seguir en nuestra lucha. Para su conocimiento, nosotros no estamos en contra de la carretera Yucumo-Rurrenabaque, más al contrario, seguimos protestando porque no sé cuántos años tiene esta carretera de aquí y nunca la pavimentan ¿no?- dijo el vocero de la comisión, Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS).

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El ministro de Obras Públicas, Wálter Delgadillo, chatea a través de su teléfono celular, ¿con quién? No sabemos. Pero el mensaje delata quién maneja el bloqueo de los colonizadores y la estrategia discursiva del poder distante de la verdad. Foto de ERBOL

-Lo otro es que nosotros no estamos de acuerdo con que mañana se tenga que paralizar el bono Juancito Pinto, el bono Dignidad, se tenga que sacar la plata a los gobiernos municipales, a las gobernaciones: no es esa nuestra demanda . No tiene nada que ver con eso, como lo ha dicho el gobierno. Le comentamos cuál es el motivo de nuestra marcha. Primero, que la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos no afecte a nuestro territorio, a nuestra Casa Grande. Segundo, que los proyectos nuevos petroleros para el parque Aguaragüe no se realicen sin la consulta ni la aprobación de los que viven allá adentro. Tercero, dentro de ese punto, es que el gobierno tenga que componer todos los pozos, porque hay más de 50 pozos petroleros que están botando crudo a las quebradas, al río, contaminando. Ya no se puede tomar agua así. Si usted va allá, en una quebrada tiene que poner ramas ahí para que no vaya el crudo, el petróleo. Cuarto punto, el tema de tierra y territorio. Estamos pidiendo el desalojo de los terceros que se nos haigan metido en nuestro territorio de manera ilegal. Y estamos pidiendo que el saneamiento de territorios se concluya definitivamente, para que podamos invertir en ellos con programas, con proyectos. Porque el mismo gobierno a veces exige que haya un título para poder ejecutar un proyecto en nuestros territorios, pero no nos da el título. Entonces eso estamos pidiendo señora, con mucho respeto.

Vargas siguió informando a la señora y a su marido: “Quizás le van a decir que estamos marchando y queriendo vender nuestro territorio, nuestros bosques, y esa es una gran mentira. Primero, porque el Bono Verde o el tema de REDD son cosas nuevas y la gente no lo entiende muy bien. Se trata de que los árboles producen oxígeno. A veces los árboles cumplen dos funciones importantes. Una es capturar el dióxido de carbono, la contaminación que hace la industria del primer mundo; a ese gas lo absorbe, lo mete como a una recicladora y empieza a desprender aire puro, que nosotros respiramos. Pero en la noche, otra vez lo vuelven a soltar. Entonces esas dos cosas cumplen en el tema del oxígeno. También cumplen otras funciones: capturan la lluvia para que nosotros podamos tener agua en nuestros espacios, por eso es importante tener el bosque”.

-El gobierno ya firmo un convenio con las Naciones Unidas, ha recibido plata (cuatro millones de dólares) y nos está acusando a nosotros de que queremos poner en prenda, en garantía, nuestros bosques, hipotecarlos. Le explico esto para que usted pueda entender por qué estamos marchando. Y después viene lo otro, que ya son los temas administrativos, si vale el término. El Fondo Indígena, proyectos, educación, universidades, salud, universidades y otros temas. Pero los temas grandes son, como le digo, el del TIPNIS, para que la carretera no parta el territorio. Yo soy de allá, soy dirigente actual, muchos hermanos en la marcha son de allá. Como el tema del parque y el tema del territorio afecta a todos los pueblos indígenas de la Amazonía, por eso es que los 34 pueblos indígenas estamos marchando acá, más las naciones y pueblos originarios del CONAMAQ (Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu), todos están apoyando al TIPNIS. Y al mismo tiempo están haciendo que el gobierno empiece a respetar nuestros derechos. Eso estamos exigiendo, el respeto a nuestra casa, a la naturaleza, a los bosques, al medio ambiente. Mal podemos llegar aquí y meternos en su casa sin consultarle ¿no ve? y eso es lo que hizo el gobierno: se metió con el proyecto sin consultar y recién ahora, que ya están trabajando, dicen que ahora nos quiere consultar. Cuando ya nos ha afectado, nos ha herido, en otras palabras, ahora nos dice “haré consulta”. No podemos entender a este gobierno. Estamos todos unidos marchando por el tema del TIPNIS, pero también por el tema del territorio. Nuestros territorios van a ser destruidos en el momento en que atraviesen el TIPNIS. Y es lamentable porque compañera, señora, este tema del camino dicen que está pensado desde 1826. Y nadie se ha animado a destruir ese territorio. En 1965, se crea un decreto ley para declararlo parque nacional, justamente para protegerlo de la colonización, para que no se construyan caminos y para proteger las cuencas hidrológicas, que son los ríos, las lagunas, la biodiversidad, los animales que existen en gran cantidad en toda la masa boscosa. Pero no nos tomó en cuenta el gobierno. Entonces eso mire señora, nosotros queremos explicar todos los otros puntos. Por eso estamos marchando, porque vemos que este gobierno, que dice ser indígena, está vulnerando nuestros derechos. Por ejemplo, si le pasaran el pavimentado por su casa y le destruyeran toda esta parte de aquí de sus plantas, usted no va a aceptar que se lo destruyan ¿no ve? Nosotros estamos haciendo también. Queremos que la carretera Yucumo-Rurrenabaque cumpla las leyes, porque en Bolivia tenemos leyes. Pero hay una visión de la gente de la ABC (Administradora Boliviana de Carreteras) que nos dicen “no nos exijan a nosotros cumplir las leyes, si somos el Estado también”. Entonces yo podría hacer esto: vengo y me entro a su casa, toditos nosotros nos echamos a dormir ahí adentro y no le decimos nada. Y si usted dice “¿qué está haciendo señor?”, yo le respondo “es que yo también soy boliviano”. Le doy ese ejemplo, es lo que más o menos hace el gobierno. Se cree que porque es el gobierno no hay que exigirle el cumplimiento de las leyes. Si viene una transnacional se le exige que cumpla todo. Pero ¿cómo le puedo decir que cumpla a la transnacional, a un país extranjero, cuando yo en mi casa no estoy cumpliendo. Eso compañera queríamos explicarle, porque ese es nuestro espíritu y esa es nuestra marcha. No estamos en contra de ningún de otro grupo social. No podemos nosotros decir “quitémosle su tierra a estos”, los hermanos de la carretera (como les hicieron creer). No podemos hacerlo porque también son pobres, al igual que nosotros. Eso es señora, eso en mi modesto entender, en mi humildad le explico de esta manera para que usted pueda saber y enterarse de boca de nosotros, no de los medios de comunicación, no de la radio, no de parte del gobierno, sino de nosotros que venimos marchando día tras día sacrificándonos, ampollándonos los pies, enfermándonos, tenemos tres muertos ahorita, y al gobierno no le interesa. Eso es señora, le agradecemos bastante que usted nos reciba, que usted nos dé esta arboleda para que puedan descansar nuestras hermanas y hermanos.

-Pueden pasar esta noche aquí. Hay toronjita, pueden agarrarse- la señora de la casa apuntó a los árboles de cítricos, más allá.

La comisión de avanzada de la marcha había salido de La Embocada con dirección a Yucumo. Unos 15 kilómetros adelante del campamento está la comunidad Limoncito, donde alrededor de 100 policías con cascos, escudos y gases esperan a la Octava Marcha Indígena para frenarla. Cuando llegaron a este punto, los indígenas pusieron retro y dejaron la polvareda a los policías que salieron de su campamento para hablarles. Al instante de que esta comisión llegara a la casa donde van a recibirlos, una movilidad policial que había seguido a los marchistas se detuvo en la entrada. Algunos oficiales esperaron a la salida de la comisión y los abordó el jefe de los uniformados, quien hizo algo como un chiste para romper la glaciación.

-Pensé que me iban a invitar a almorzar.

-Al campamento pues. Estamos esperando allá con almuerzo, pensamos que irían –dijo una mujer indígena de ironía afilada, porque se refería a los rumores lanzados desde el gobierno nacional sobre una posible invasión policial al campamento en La Embocada, todo para intentar dar miedo a los mil marchistas que van con sus familias.

-¿Me pueden regalar unos minutitos?- dijo el comandante con amabilidad y seriedad. Como la comisión aceptó, el jefe de los verde olivo invitó a sentarse adentro, en la casa de la señora.

-Aquí hablaremos. Los indígenas no buscamos comodidad.

El coronel Alberto Aracena, a cargo del operativo policial, comenzó su discurso.

-El que les habla es un hombre de Sucre. Me han encomendado una misión, yo soy el comandante del operativo ¿Ustedes son los dirigentes?

-Así es.

-Y son los pueblos indígenas. Nosotros, mi persona específicamente, ha recibido una orden estricta: la de cuidar a la ciudadana, a la humanidad, la de precautelar lo que debe ser la vida, sobre todo la de todos los pueblos indígenas que están en esta demanda social. En ese contexto, pues yo de manera estricta debo cuidar a ustedes. Ustedes ya deben tener información procesada, información que conocen: lamentablemente, hay ciertas reacciones de otros grupos sociales, que a mi parecer no están de acuerdo con que ustedes sigan su marcha. En este pueblo próximo, que se llama Yucumo ¿no? Entonces eso es lo que yo he podido percibir. Por lo cual hay que analizarlo bien. Ustedes son las autoridades indígenas, no tienen que poner en riesgo la vida de quienes vienen con ustedes. En este contexto, pues, tengo esa instrucción precisa. Yo voy a hacer todos los esfuerzos para velar por cualquier daño contra los pueblos indígenas, más aún si se trata de la vida de cada uno de los componentes que vienen en la marcha. Por lo cual, yo les pido que debemos analizar de manera abierta y de manera muy clara para evitar los riesgos. Esto les digo de corazón y las cosas como son ¿no?

Continuó el coronel: “Yo estoy controlando la carretera allá para evitar ese contacto. Si se permite llegar a ese contacto, puede tener sus consecuencias. O sea yo estoy para eso, para evitar ese choque, si vale el término, porque yo tengo que precautelar la seguridad de cada uno de los componentes de los pueblos indígenas que están viniendo en la marcha. Más aún, la vida y la vida de los niños, que he visto a mucho niños, mujeres, es el propósito por el que estoy acá”.

Tomó la palabra el mojeño Vargas:

-Comandante: con mucho respeto, nosotros tenemos la información de que la Policía está acá para reprimir a los marchistas, para meterlos en carros y llevárselos de acá, porque ese es el mandato del Presidente. Así es la información que está adentro de los periódicos. Y creo que la Policía boliviana, de acuerdo a la Constitución, queramos o no queramos obedece estrictamente al Presidente del Estado Plurinacional. En segundo lugar, la Policía boliviana está para dar seguridad a todos los bolivianos y para proteger la vida, como ha dicho. Comandante, nosotros jamás queremos creer que ustedes vengan para meternos a un bote y mandarnos a nuestras casas. Porque nosotros no venimos haciendo vejámenes, ni haciendo escándalo, ni maltratando a alguien. Venimos marchando, venimos de manera pacífica, no tenemos armas, porque ya se dijo que había dos camionadas de armas y estamos los indígenas armados hasta los dientes. Sinceramente, le pedimos al propio gobierno, si lo dijo, que nos requise. Pero que también vaya a requisar a los otros compañeros (en Yucumo). Es lamentable, coronel, que viviendo en un estado democrático y de derecho ustedes tengan que estar acá, pareciera que cuidándonos a nosotros. Cuando en el Abapó (en Santa Cruz) se hizo un bloqueo (liderado por la Asamblea del Pueblo Guaraní) en menos de 24 horas se lo esfumó, se los gasificó y se los sacó a los hermanos (en Pailón sucedió lo mismo con un bloqueo del pueblo Ayoreo). Y aquí, por ejemplo, ha habido un bloqueo, me imagino que lo hay todavía, hace tiempo que no he ido para allá. Pero yo personalmente he ido a verificar, he mirado ahí y había bloqueo, había una zanja cavada. Y el gobierno no dijo nada, absolutamente nada. Eso nos da a entender que todo eso que está armado ahí (el bloqueo), lo ha armado el propio gobierno. Vamos a tratar de traerle impresa una foto tomada al ministro Walter Delgadillo (cuando escribía en su celular en uno de los intentos de diálogo en San Borja). El texto de su mensaje decía, por ejemplo, “hay que publicar esto, para decirle a los colonos que cinco puntos (del pliego de demandas de los indígenas) les afecta a ellos, y así las comunidades interculturales empiecen a levantarse. Él armó todo eso (el bloqueo en Yucumo). Inmediatamente empezaron a ver su mensaje y vinieron los dirigentes y nos dijeron “estos puntos nos están afectando”, justamente los puntos que el ministro Delgadillo indicaba por medio de un chat de Blackberry. Hay fotografías en las que se lee lo que escribe en las reuniones con nosotros. Le vamos a dar una copia, para que usted conozca y vea cómo actúa la gente del gobierno, es lamentable.

El presidente de la Subcentral del TIPNIS habló al policía sobre el carácter de la marcha. “Queremos decirle que nosotros no venimos a confrontar a nadie, ni venimos a enfrentar a nadie. Venimos humildemente y pacíficamente para llegar hasta la ciudad de La Paz y hacer que nuestras demandas sean respetadas. Usted ahorita está sufriendo de una calor tremenda. Verdad, así como nosotros también ¿por qué está pasando eso? Cada día pareciera que el sol se baja más, pero es porque cada día deforestamos en este país gran cantidad de bosques. Y el TIPNIS tiene diseñada una carretera atravesando el parque, donde hay -de acuerdo a los estudios últimos que se han realizado- el único espacio intacto todavía en América latina, ni siquiera en Bolivia: en América latina. De eso debemos sentirnos orgullosos, usted y todos los bolivianos ¿no ve? Entonces hay una diversidad que va a ser destruida, porque atrás de la carretera vienen los cocaleros para sembrar coca ¿De repente ha tenido oportunidad de ir al TIPNIS? Si no ha ido, yo lo invito, vaya y verá cómo hay cantidad de coca cultivada ahí de los cocaleros. Si se construye la carretera, va a haber una gran deforestación y va a destruir a nosotros, que vivimos ahí. Y vivimos tres pueblos indígenas: yuracaré, mojeño trinitario y chimán. Eso es lo que estamos protegiendo, eso es lo que estamos demandando al gobierno: que se nos respete nuestra casa, que se nos respete nuestra vida, que se nos respete nuestra naturaleza, por eso estamos marchando ¿O estamos marchando para quitarle tierra a los hermanos que están ahí bloqueando? No. No podemos marchar en contra de ellos porque igual son hermanos pobres como nosotros. Eso es comandante, para que usted se esté informado de que realmente esa es nuestra demanda. No podemos nosotros meternos a la cabeza que en un gobierno indígena se vulneren los derechos indígenas. Podemos esperarlo si es un gobierno de la derecha. Usted mismo, en su sana conciencia, tal vez tampoco puede entender que un grupo de ahí esté esperando a otro grupo que marcha pacíficamente. Usted recibe órdenes. De repente, cuando uno está bajo el mando de alguien, en el cuartel, quienes hemos ido al cuartel, tenemos que matar a veces a nuestra propia madre porque recibimos la orden de otro hermano. Así es la vida desgraciadamente, y a veces lo hacemos en contra de nuestra voluntad. Y quienes no queremos hacer eso, nos desertamos del cuartel y nos vamos a veces. Si ahí vamos los dos hermanos, nos hacen pelear y sacarnos la mierda entre dos hermanos ahí, para destruirnos entre nosotros, así es la vida militar. Y queremos nosotros ver una Policía de un nuevo Estado, una Policía más protectora de la sociedad, una Policía a la que realmente le interese la vida. Nosotros venimos pacíficamente, vuelvo a reiterar, y si ellos nos van a atacar, pues nos atacarán. Y pareciera que ustedes se van a quedar de brazos cruzados a mirar ‘que se maten estos indios’. Y nosotros no vamos a atacar. Sinceramente, no vamos a atacar. Y si eso va a pasar, el único -y usted lo sabe perfectamente bien-, el único que va quedar mal es el Presidente. Me imagino que usted ya les dio ese mensaje a los otros y si ellos no han escuchado, bueno, qué vamos a hacer. Eso nomás comandante.

Coronel Aracena: - Permítanme aclararles, con todo respeto, que la Policía boliviana tiene una misión constitucional: uno de los mandatos fundamentales es preservar la vida. Proteger al pueblo boliviano. Ustedes, como autoridades de los diferentes pueblos indígenas, tienen que –primero- preservar la vida, no poner en riesgo a nadie a costo de la vida. Ustedes tampoco pueden conducir así a los pueblos indígenas. En este momento, hay un rechazo del pueblo próximo. Yo simplemente estoy acá, primero, para hacerles conocer y, segundo, para preservar la vida. Estoy cumpliendo un mandato constitucional y - desde mi punto de vista- no voy a permitir que se dé esa fricción entre ustedes y el pueblo que los espera. Ustedes tienen que agotar todas las instancias para solucionar sus demandas, porque yo no estoy viniendo a eso. Yo estoy viniendo a dar cumplimiento al mandato constitucional de preservar la vida de los pueblos indígenas que están en esta marcha. Todos los esfuerzos voy a hacer para evitarlo, porque nosotros no estamos aquí para reprimirles, que quede claro. No estamos para reprimirles, sino para cuidar a los pueblos indígenas de cualquier situación.

-En ese entendido, eso significa que ustedes nos van a hacer un cordón para que podamos pasar nosotros por Yucumo. Eso estoy entendiendo, nada más- dijo Vargas.

Habló al policía la moré Melva Hurtado Áñez, presidenta de la Central de Mujeres Indígenas de Beni (CMIB): -Usted está diciendo que va a proteger la vida de los pueblos indígenas, ojalá se haga así, porque la información que tenemos nosotros es otra, ya lo decía el hermano. Y sabemos también que el pueblo de Yucumo no está contra nosotros. Sabemos que la gente del bloqueo viene de otro lado. Viene de La Paz, de Cochabamba, ya lo sabemos esa información. No es el pueblo de Yucumo, porque ahí también están apoyando a la marcha. Comandante, nosotros en la marcha tenemos muchas mujeres y nadie nos ha obligado a venir. Estamos aquí por defender nuestros derechos, nuestro territorio. Por esa causa estamos aquí. Y no vamos a desmayar, no vamos a dar un paso atrás, porque lo que nosotros pedimos es el respeto a nuestro territorio. El presidente Evo no nos quiere escuchar, pues entonces hemos decidido marchar y llegar a la ciudad de La Paz. A ver si allá nos escucha y respeta nuestros derechos, nuestros territorios, comandante, entonces yo pienso que ustedes tienen que proteger la vida de cada uno de los ciudadanos de este país. Que no vaya a ser como la información que tenemos, que más bien se están entrenando para afrontarnos a nosotros los marchistas. Pienso que eso no se debe dar. Pienso que así como ustedes dicen que están cumpliendo un mandato constitucional, pues que se cumpla conforme dice la Constitución Política del Estado (CPE), porque también nosotros fuimos parte de esa construcción de la CPE, por eso están plasmados nuestros derechos ahí, porque hemos trabajado bastante y hemos sido parte en la elaboración de esa Constitución.

Uno de los policías que acompañaba al comandante se acercó jovialmente a uno de los guardias de la marcha. El uniformado contempló con curiosidad el arco y flecha, que el indígena le pasó para que mirara y tocara a su gusto.

Dijo Walberto Baraona, mallku de Medio Ambiente del CONAMAQ: -Por todo lo que usted dice, estamos entendiendo que la Policía va a hacer un cordón para que atravesemos el bloqueo, entones no va a haber ningún enfrentamiento. Pero las imágenes que hemos visto todavía no estamos creyendo. La Policía se va a poner delante de nosotros con sus escudos, diciendo que ‘aquí se van a enfrentar’. Eso no es proteger, eso es solamente detener a la marcha. Entonces, en ese sentido, nosotros también vamos a cuidarnos. Seguramente nos van a gritar, pero nosotros no les vamos a gritar. Entonces si el cordón de Policía nos va a defender con sus… ¿cómo se llama eso para proteger de las piedras?

-Escudos- dijo el coronel Aracena.

-Entonces, no va a haber ningún enfrentamiento, ellos se calmarán, nosotros tranquilitos vamos a pasar, aunque yo sé que nos van a gritar de todo, y eso no nos afecta. Lo que no queremos es enfrentarnos a golpes, ese es el tema. Tú dices todavía que de esa manera va a ser la actitud, seguramente lo vamos a reconocer. Pero si no va a haber esa actitud, entonces nosotros también vamos a pensar qué medidas podemos tomar. Yo he visto en varios enfrentamientos que la Policía arma cordones de seguridad para que no haiga enfrentamientos y esa es la manera de protegernos a ambos. Pero si la Policía se pone delante de nosotros para que no avance la marcha, es otra cosa- dijo Baraona.

Coronel Aracena: -Aquí hay dos cosas aclaras: mientras existan dos grupos sociales que pretendan chocar, es de alto riesgo. Esa situación se tiene que evaluar y quienes deben evaluar son ustedes. Porque ustedes son la cabeza de cada pueblo indígena. Yo soy una autoridad encargada de las operaciones para proteger la vida y la salud de las personas de todo el país. En este caso, de los pueblos indígenas que están marchando, hay un pueblo de Yucumo que –entiendo- está en oposición a esta marcha. Eso hay que evaluar, porque no podemos llevar a la gente para arriesgarla. Yo tampoco puedo abrirles un callejón para que sigan. Así de claro tenemos que hablar, porque yo sí les voy a hacer una barrera. Porque no podemos permitir que se enfrenten. Entonces ustedes tienen que agotar los mecanismos.

En este momento, las y los indígenas de la comisión de avanzada mezclaron en voz alta sus objeciones. Porque, a fin de cuentas, los uniformados ofrecían lo mismo que los campesinos bloqueadores: obligarlos a negociar con el gobierno antes de pasar. De lo contrario, ya están ejercitados para dirigir su violencia hacia las y los integrantes de la octava marcha.

-Yo creo que ya no tenemos nada más que hablar, ya podemos irnos. El comandante ya soltó la sopa, dijo “no vamos a dejar que ustedes continúen”. Ya lo soltó, está confirmado lo que dicen los medios de comunicación. Lamentablemente esa es la actitud del gobierno- dijo Vargas. Y se volvió a dirigir a Aracena: “Con mucho respeto le digo que no debe haber privilegios para un sector y para otro no. Eso es lo que estamos entendiendo”.

Ambos grupos se intercambiaron varios “gracias” por protocolo y salieron al camino, cada uno a su lado. Los marchistas hacia La Embocada. Los policías hacia Yucumo.

-Creo que vamos a reunirnos otra vez- se despidió momentáneamente el jefe del operativo para frenar la marcha.

El coronel no quiso responder a la prensa, porque consideró que todo ya se había dicho en la reunión improvisada presenciada por los medios. Pero contestó a una.

-¿Hasta dónde podría pasar la marcha, comandante?

-Probablemente puedan llegar hasta este lugar, pero no van a pasar más allá y no van a llegar al pueblo de Yucumo. Y no van a llegar, porque hay que proteger la vida, porque es el mandato constitucional. Muchas gracias.

La Octava Marcha Indígena prevé reiniciar mañana la caminata hacia La Paz, distante a 320 kilómetros.

(Por Comisión de Comunicación)

 


La VIII Marcha indígena pide ayuda al pueblo boliviano

Bolpress
15 de septiembre de  2011

El canciller David Choquehuanca reconoció el martes que no tenía ninguna propuesta concreta para atender al menos a una de las 16 demandas de la VIII Marcha Indígena. Los marchistas permanecieron el miércoles en la comunidad La Embocada, a la espera de una respuesta oficial del Ejecutivo, pero un funcionario del gobierno les advirtió que la Policía levantaría esa noche el campamento, y cargaría a las y los indígenas en camiones con destino desconocido. Los indígenas convocaron anoche a la población de todo el país a sumarse a la marcha y/o manifestar su solidaridad con, por ejemplo, el bloqueo de carreteras.

A la sombra amplia de un mangal se reunieron el martes los ministros de la Presidencia, Carlos Romero, de Obras Públicas, Walter Delgadillo, y Choquehuanca con las y los marchistas de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) y del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ). El encuentro comenzó con un minuto de pie y en silencio por respeto a los tres indígenas que murieron desde el inicio de la caminata, el 15 de agosto en la ciudad de Trinidad. Son Pedro Moye Noza, de 13 años, Juan Uche Noe, de ocho meses, y Eddy Martínez Rivero, de 30 años, cacique de la Organización Indígena Chiquitana (OICH).

choquehuanca_tipnisChoquehuanca informó que el gobierno decidió iniciar una consulta en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) para saber si los pueblos Yuracaré, Mojeño y Chimán quieren una carretera atravesada en su propiedad de un millón de hectáreas. Representantes de los 36 pueblos rechazaron este plan, porque en este caso la consulta no sería previa, como establece la Constitución, sino posterior al inicio de su construcción. Si el diálogo continúa estancado, los marchistas advirtieron que avanzarán hacia Yucumo, distante a 20 kilómetros de ellos, donde decenas de campesinos aliados al presidente Evo Morales bloquean la entrada para forzar a los indígenas a negociar con el gobierno. Por si fuera poco, allí hay 450 policías antimotines enviados desde La Paz con la finalidad de frenar a la marcha como sea. Choquehuanca dijo desconocer esta situación.

El canciller abrió la reunión con un largo e ilustrativo discurso sobre su idea particular del ser indígena. Pasada la digresión, reconoció que no traía ninguna propuesta para atender al menos a una de las 16 demandas de las organizaciones de todo el país. Y dijo –mediante parábolas- que el gobierno nacional no tiene la fuerza suficiente para evitar que una carretera atraviese un territorio indígena y parque nacional.

Así empezó: “Los indígenas somos una sola familia. Los seres humanos somos una sola familia. Por eso decimos ‘hermanos’. Nosotros no decimos ‘camaradas’, no decimos ‘compadres’, no decimos ‘compañeros’. Más que camaradas, más que compañeros, más que compatriotas, somos hermanos, todas las personas que vivimos en el planeta, y más allá todavía. Los indígenas tenemos nuestra propia cosmobiovisión. Pero nuestros saberes, nuestros códigos, nuestros principios, han sido tapados hace 500 años. Recién estamos empezando a despertar, poco a poco, nuestras propias formas de organización, que buscan el equilibrio. Porque no pensamos solamente en nosotros, no pensamos solamente en las personas. Para nosotros, en primer lugar están las hormigas, las estrellas, nuestros ríos, nuestros cerros y, en último lugar, nosotros”, dijo Choquehuanca.

“Primero pensamos en eso -continuó-. No es solo nuestro pensamiento: es nuestro pensasiento, así se llama eso, recién está empezando a recuperarse. Estamos en ese proceso. Nosotros siempre recogemos no solamente el pensar de nuestros pueblos, sino también recogemos el sentir de nuestros pueblos. Eso se llama ‘nuestro pensasiento’. La recuperación de nuestros saberes recién está flotando a la luz pública. Eso de querer reconstruir lo nuestro recién está brotando, apenas tiene un año y medio (por el tiempo que lleva aprobada la actual Constitución). Los aymaras, los quechuas, todos los pueblos de Bolivia, obreros, artesanos, estudiantes, intelectuales hemos decidido construir una nueva sociedad. La implementación de la construcción de esta nueva sociedad recién está empezando a gatear. Tenemos que alimentarla. Tenemos que fortalecerla. Para que cada vez sea más fuerte y podamos implementar lo que nosotros queremos. No le podemos exigir cuando apenas está gateando, porque no está fuerte todavía y ya estamos diciendo ‘queremos que nos resuelva esto’”.

“Cuando nosotros nos hemos organizado frente a la exclusión, frente a la marginación, éramos seis compañeros (ustedes son aquí cienes de hermanos). Hemos decidido construir una nueva alternativa, poco a poco la hemos ido consolidando y el pueblo boliviano es sabio, nuestros pueblos son sabios, hermanos. Y en este camino de reconstrucción tenemos varias limitaciones, varias dificultades. Todavía no es para construir una nueva vida la nueva Constitución Política del Estado (CPE). La nueva CPE es para construir una nueva sociedad todavía. Porque no queremos construir una nueva sociedad solamente, queremos construir una nueva vida. Estamos avanzando, la nueva CPE es un paso bien importante para nuestros pueblos. La nueva CPE no nos va a permitir exactamente implementar nuestra cosmobiovisión, no nos va a permitir implementar y recoger nuestro pensasiento, posiblemente, pero ya es un avance, poco a poco estamos avanzando. Estamos recuperando nuestros símbolos, hermanos, pero tampoco estamos desconociendo lo que hemos heredado. El cambio no es de la noche a la mañana (…)”.

Cuando terminó, tomaron la palabra los indígenas. Le explicaron exhaustivamente al Canciller los 16 puntos de su pliego de demandas. Pero no hubo atisbo de solución para alguno de ellos. Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del TIPNIS, dijo que “lamentablemente no hemos llegado a nada. Se ha informado de manera detallada la plataforma al ministro y no hemos tenido respuesta a cada uno de los puntos. Sobre el punto uno ‘se va a ver’, dice. Cuando más antes decía ‘el proyecto no se toca, eso ya está en ejecución’. Eso son temas que no podemos seguir dilatando. Creo que nuestro hermano canciller debe ser claro: ¿Se va a ejecutar el proyecto (de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos)? Yo no lo dudo, eso no se cambia. Creo que solamente esta reunión ha servido para presentarle la plataforma al ministro, pero no hemos tenido respuesta favorable. Al punto uno se nos dijo que no se paraliza y se ejecuta”.

“Hermano canciller, le hago notar nuevamente el error que está cometiendo el Presidente al ir a reunirse allá con la comunidad Santo Domingo (del TIPNIS), desconociendo las estructuras orgánicas del movimiento indígena. El gobierno nacional quiere hacer la consulta cuando ya ha violentado las normas, creo que debemos partir de ese principio. Partamos del principio del respeto a las normas, respetemos desde el inicio, desde la consulta previa ¿Cuándo debería ser la consulta previa? Antes de la firma del contrato (con la empresa brasileña OAS), que fue en 2008. Ahora estamos en 2011 ¿De qué respeto estamos hablando? ¿De qué cumplimiento de las normas estamos hablando? ¿De qué cumplimiento de los convenios multinacionales estamos hablando?”,
cuestionó Vargas.

Melva Hurtado Áñez, del pueblo Moré y presidenta de la Central de Mujeres Indígenas de Beni (CMIB) dijo “al hermano David que nosotros teníamos una gran esperanza para instalar este diálogo, con usted y delante de todos nosotros, los pueblos indígenas. Pero vemos que hasta el momento no hay ninguna respuesta de parte del gobierno. Seguimos esperando, pero aquí todos los pueblos indígenas hemos tenido la voluntad para instalar este diálogo ¡Qué hermoso fue escucharlo a usted al comienzo, con ese discurso que siempre dan también a nivel internacional! Esos discursos, como usted decía ahora que el presidente es el padre de todos los pueblos indígenas, de todo el pueblo boliviano. Pero si fuera nuestro padre se haiga (haya) acordado de nosotros. No nos haiga abandonado. Por lo menos nos haiga escuchado, como padre de todos nosotros, de los pueblos indígenas. Pero ahora no quiere escucharnos. No quiere aceptar que no se hizo la consulta antes de iniciar este proyecto de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos”.

“Estamos aquí porque es el territorio donde vivimos -continuó-, ya lo decía usted ahora. Es ahí nuestra Casa Grande, es ahí nuestro mercado, es ahí la tienda de nosotros, donde podemos vivir y convivimos con la naturaleza, con nuestros hermanos. Por eso estamos aquí nosotros, defendiendo nuestro territorio”, explicó Hurtado.

“Hermano David, en realidad tenemos muchas mujeres con niños que están marchando. Y tenemos una amenaza aquí a unos cuantos kilómetros, en Yucumo, con ese bloqueo que están haciendo los campesinos, los colonos, los cocaleros ¿qué nos espera? Si no hay ningún avance en el diálogo, vamos a proseguir la marcha. Y ahí vamos a estar las mujeres, vamos a estar con nuestros niños, las mujeres embarazadas. Nadie nos está obligando, sino que estamos marchando por un justo derecho, que son nuestros territorios, hermano David. Nadie nos está obligando a las mujeres para estar en esta marcha. Estamos porque estamos defendiendo nuestro territorio, nuestros recursos naturales”, añadió la presidenta de la CMIB.

“Si mañana o pasado mañana nos va a suceder algo a cualquiera de nuestros hermanos o nuestros niños, llanamente sería responsabilidad del gobierno, del presidente. ¿Por qué no quiere escucharnos? ¿Por qué no quiere venir a escuchar a estos pueblos indígenas? Aquí estamos los 36 pueblos indígenas de tierras bajas y tierras altas. Eso nomás quería decirle, hermano David, y recordarle que también usted es padre, por eso le pedimos que se ponga la mano al pecho. Usted tiene contacto directo con el presidente Evo Morales, transmítale esto que decimos. Gracias”, finalizó Hurtado.

Tata Rafael Quispe Flores, mallku de Industrias Extractivas del CONAMAQ, exigió a Choquehuanca “que se clarifiquen temas puntuales. En el caso del TIPNIS: ¿Se va a proceder de acuerdo a la legislación nacional, a la legislación internacional y a la jurisprudencia internacional con respecto a los pueblos indígenas, aquellos pueblos indígenas a los que la Constitución establece como anteriores a la colonia, los que estamos acá? ¿La consulta se va a hacer a partir de cuándo, de ahora? Porque la consulta es previa, antes. Eso lo entendemos. El artículo 30 párrafo 15 establece que cuando se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectar a los pueblos indígenas, se tendrá la debida consulta, respetando estructura. Aquí, es la estructura de CIDOB, con sus normas y procedimiento propios. Pero cuando nos dicen que ‘ya está bajando el Presidente para hacer la consulta’, nosotros nos preguntamos de qué clase de consulta estamos hablando. Que en ese rato clarifiquen cuál es el método de consulta que van a usar, de acuerdo a la visión del gobierno, de acuerdo a la visión de la legislación internacional, y desde cuándo”.

“El CONAMAQ está acá porque no se solucionan los problemas en sus territorios. Coro Coro es un territorio indígena de los pakajacas, eso lo sabe muy bien el canciller. Allí se ha hecho un proyecto hidrometalúrgico de cobre sin ningún tipo de consulta, avasallando tierras, desviando aguas, sin licencia ambiental, todo. Ahí está, y fue con este gobierno, no estoy hablando de los gobiernos anteriores. Con este gobierno, con esta legislación nacional, también tenemos el tema de Mallku Cota. Recién acaba de decir el gobernador de Potosí que Mallku Cota va a ser el próximo San Cristóbal. La mina de San Cristóbal deja una ganancia de cerca del mil millones dólares al año. Es un proyecto a cielo abierto, con el que hacen un hueco tremendo. Mallku Cota es un territorio indígena que, igual, es Territorio Comunitario de Origen (TCO) y cuando dicen ‘igual que el proyecto de San Cristóbal’, están diciendo que va a ser otro boquete y también sin consulta. Y más podemos enumerar, por eso venimos acá, hermano canciller. Sabe de los principios cósmicos indígenas, de la reciprocidad, del ayni. Somos soldados de veras, pero de lucha, de fuerza, de caminar -no de otra cosa- porque hay que ir a defender el TIPNIS. Y mañana tal vez ustedes (dijo a los indígenas del oriente ahí presentes) vendrán cuando nos estén atacando. Ese es el principio por el que estamos acá”, argumentó Quispe.

“Hace un año y siete meses aproximadamente que somos un Estado Plurinacional. Hemos votado por un nuevo texto constitucional, que es un pacto social. En él dice que todos podemos ser hermanos, que somos hermanos. Y con todo respeto digo a los ministros que tienen otra visión, pero pueden ser nuestros hermanos. Hemos hecho un pacto social de respeto mutuo. Así como Isaac Ávalos (senador oficialista, ex secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia -CSUTCB) tiene su hacienda, se respetará su hacienda, se respetarán sus terrenos, no vamos a ir a saquearle ni nada. Nosotros tenemos nuestro territorio, nuestra forma de vida en un territorio colectivo, eso queremos que nos respeten”, dijo el mallku del CONAMAQ.

- Hasta ahora se han aprobado casi 200 leyes. La Constitución manda que los pueblos indígenas deben ser consultados mediante procedimientos apropiados ¿Y en cuántas leyes nos han consultado, hermanos?

- ¡En ninguna!


- Por eso quisiera que pregunte al señor Presidente ¿cuándo se va a aplicar la Constitución? Si es desde mañana, muy bien, entonces esa ley que aprueba el contrato con OAS, el préstamo de Brasil, y el contrato entre OAS y la ABC (Administradora Boliviana de Carreteras) quedan derogados, nulos, ipso facto. Si eso es así, creo que el asunto está solucionado. Vamos a ir a un verdadero proceso de consulta. Respetando procedimientos propios, estructuras orgánicas y no que el Presidente vaya a querer consultar, pues eso no es consulta. Si fuera el Presidente, sucedería como en Coro Coro. Van y -es la realidad- llevan salteñitas para todos lados, su refresquito más, su charquecán para toditos, ya, ‘ahora -dicen- firmen estas planillas, ya hemos hecho la consulta. Aquí están las firmas’. Eso no es consulta, hermanos. Eso es lo que van a hacer cuando vaya Evo Morales allá, al TIPNIS. Va a haber todo un show y dirán ‘ahí está, los hemos consultado’, pero eso no es consulta. Entonces le reitero mi pregunta: ¿Desde cuándo se va a aplicar la CPE? El Estado debe reconocer que sí ha vulnerado la Constitución. Ahora entre nosotros lo podemos solucionar, increpó Quispe.

Al anochecer, durante un cuarto intermedio, Choquehuanca aseguró a la prensa que no había bloqueo en Yucumo y que la Policía Nacional dejaría avanzar a la marcha. Cuando algunos periodistas le indicaron que los policías realizan ejercicios para frenar la movilización, aseguró que no conocía “esa decisión de la Policía, no conozco de estos ejercicios. En todo caso, para tener mayor información deberían consultar al Ministro de Gobierno, pero yo no creo que los policías hayan hecho ejercicios para contener la marcha. Hoy día le decía a los hermanos ‘si uno quiere caminar, quiere marchar, vamos a caminar. No te van a amarrar, no te van a agarrar, caminas y caminas nomás, si la marcha no está obstaculizando el tránsito, no está bloqueando las carreteras, no está generando problemas, entonces tienen todo el derecho, así como han venido hasta ahora”.

En este punto, se le volvió a recordar al ministro las declaraciones de la Policía Nacional, en el sentido de que no permitirá avanzar a la marcha. “Yo no conozco, no creo que diga la Policía que no va a dejar pasar la marcha. No creo, puede que lo haya dicho, no sé, no conozco ese tema, pero yo no creo”, respondió el ministro.

- A partir de las quejas que han vertido los pueblos indígenas ¿Cómo concilian en el gobierno el discurso de preservar la armonía entre los pueblos indígenas y la tierra, con sus ideas sobre el progreso?

- Mira, por año ¿cuánto se depreda, cuánto se deforesta en Bolivia? Decían 300 mil hectáreas por año ¿Cuánto se va a deforestar con la construcción de la carretera? 350 hectáreas, respondió el ministro.

- ¿El contrato del gobierno con OAS se lo puede modificar?

- Allá está el ministro de Obras Públicas. Él podrá dar mayores detalles, contestó Choquehuanca.

- ¿Qué pasará con las plantaciones de coca que existen ahora en el TIPNIS?

- Hay dos visiones sobre la coca. Para el occidente, la coca es droga. Para nosotros, no. Para nosotros la coca es parte de nuestra cultura, la hoja de coca es medicina, la hoja de coca es alimento para nosotros. Para el occidente, para los drogados, la hoja de coca es droga, para los indígenas la hoja de coca es sagrada. Hoy mismo, aquí en la marcha, ha sido parte de esta reunión la hoja de coca. Tenemos que defender nuestra cultura, por eso trabajamos a nivel internacional, para que la comunidad internacional conozca las cualidades alimenticias y medicinales de la hoja de coca.

- Pero para plantar los cocales se derriban árboles.

- ¿Usted qué está proponiendo? ¿Ya no plantar papa? Para plantar la papa también a veces tumbamos árboles, para plantar yuca también, para plantar plátano también, para plantar manzana también, para plantar café también.

- Es diferente- dijo uno de los indígenas, guardia de la marcha.

- Claro, nada es igual, somos diferentes, nada es igual en la vida -prosiguió el ministro, yéndose discursivamente por las ramas.

A los pocos minutos, los indígenas se reunieron a solas con Choquehuanca –no permitieron la entrada a los ministros Romero ni Delgadillo- durante dos horas. Luego, el canciller volvió a San Borja y los marchistas quedaron en La Embocada, aguardando una respuesta desde La Paz sobre sus pedidos.

“Pedimos sumarse a todos los hermanos”

El miércoles los marchistas seguían incomunicados. En la comunidad La Embocada hay una gran antena de la telefónica estatal Entel, que está de adorno desde la llegada de la marcha, según sus denuncias. Consideran que fue cortada la comunicación a propósito, para aislar a los marchistas y a la prensa. “Ahorita están los medios de comunicación aquí grabando, pero no están difundiendo a nivel nacional. Entel ahorita está cortado. No sale ninguna comunicación hacia afuera. Uno quiere llamar y tampoco le hace. Entonces ¿qué está pasando? Cuando uno quiere que esta reunión salga públicamente para todo el pueblo boliviano, se coarta esta información al pueblo boliviano, que debería conocerla. Cuando llegamos, todo el día nos hemos comunicado por teléfono tranquilamente”, dijo el líder mojeño Fernando Vargas. En La Paz, Entel informó que debido al aumento del tráfico del servicio telefónico móvil en la zona de La Embocada, provincia Ballivián del departamento del Beni, procederá a incrementar la capacidad de sus radiobases.

Aunque ahora el gobierno nacional llama “vigilia” al bloqueo realizado en Yucumo –a 20 kilómetros de donde está la marcha- por campesinos afines a Morales, ellos, al igual que los 450 policías apostados en la zona, ya anunciaron que no permitirán el paso de los indígenas hacia La Paz mientras no renuncien a su protesta pacífica. Los campesinos de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB) realizaron un ampliado en el que determinaron concurrir a la comunidad La Embocada, donde está la marcha, “para hacer hablar a los intransigentes”, habían dicho.

En la mañana del miércoles llegaron cuatro movilidades a la entrada de la comunidad. En ese momento apareció la Policía para mandarlos de nuevo a Yucumo. “Quizás fue un descuido”, dijo el policía encargado de mantener separados a los marchistas y a los bloqueadores (quise decir vigilantes) para evitar agresiones. En La Embocada, contemplaron la escena como una actuación –bastante mala- de los grupos que no permiten el paso de la marcha hacia La Paz, distante a 350 kilómetros. Están convencidos de que la Policía permitió que las movilidades de los interculturales llegaran hasta la comunidad para “asustar” a las mil personas de la marcha. Y, claro, los uniformados aparecieron al final para restablecer el orden, con cierta pose de heroísmo apoteósico.

"Queremos denunciar públicamente lo que el presidente Evo Morales está haciendo contra nosotros, los marchistas y los pueblos indígenas. Queremos decir a toda la población, para que sepa y se manifiesten nuestros hermanos donde se encuentran, que esta noche los efectivos policiales quieren atacar a nosotros los marchistas. Queremos que todo el pueblo boliviano sepa cuál es la actitud del Presidente, porque nosotros estamos marchando por defender nuestro territorio, por hacer respetar nuestros derechos. Sepan que nos tienen como prisioneros en este momento, aquí en la comunidad de La Embocada”, denunció Yenny Suárez, presidenta del comité de marcha de la VIII Marcha Indígena.

Un funcionario del gobierno advirtió a los marchistas que entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves la Policía levantaría el campamento, y cargaría a las y los indígenas en camiones con destino desconocido. Posiblemente se trate de otra estrategia del Palacio Quemado para intimidar a los marchistas, muchos de los cuales están con sus hijos pequeños.

Anoche, los indígenas convocaron a la población de todo el país a sumarse a la marcha y/o manifestar su solidaridad con, por ejemplo, el bloqueo de carreteras. “Si el gobierno está mandando gente a Yucumo para que nos pare la marcha, nosotros pedimos sumarse a esta marcha a todos los hermanos para proteger los derechos de los pueblos indígenas y de la Madre Tierra. Pedimos que inmediatamente comiencen otras movilizaciones en todo el país, como el cierre de carreteras. Ya nos hemos cansado, hemos esperado pacientemente, pero no nos dan ninguna respuesta positiva hasta el momento”, dijo el guaraní Jorge Mendoza.

“Hemos hablado claro con el canciller (David Choquehuanca). Ayer dijimos que íbamos a esperar una respuesta a nuestras demandas. Lamentamos la actitud, porque ayer nos dice una cosa, hoy nos trae otro planteamiento (que una comisión de la marcha se reúna con el Presidente en La Paz). Aparte de eso, tenemos la presión de los hermanos que están en Yucumo. Y por otro lado la Policía, que todas las noches se mete en el campamento. Yo creo que ya saben dónde dormimos, qué hacemos, porque están así. La Policía está también aquí, entre nosotros, vestida de civil. Creo que estamos llegando al extremo y esperamos que mañana no tengamos un resultado crítico para nuestro país”, dijo Mendoza bajo un frondoso mangal que oficia de sala de reuniones de la octava marcha.

“Como pueblos indígenas siempre hemos exigido respeto a la Constitución, respeto a las normativas nacionales e internacionales, y eso se tiene que cumplir. No porque sea Evo Morales presidente también va a determinar las cosas que se hacen. Ya ha anunciado que va a estar en la comunidad Santo Domingo, del TIPNIS. ¿Con qué objetivo? Para dividirnos a los pueblos indígenas”, afirmó el líder guaraní.

El gobierno nacional propuso a los marchistas que mandaran una comisión a La Paz para reunirse con el Presidente. Fue su última oferta. Pero “en nuestra asamblea se ha decidido que ninguna comisión vaya a La Paz”, comentó Mendoza.

Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del TIPNIS, leyó una resolución de ese territorio. “A 30 días del comienzo de la macha, ante el anuncio del gobierno de iniciar el proceso de consulta en nuestros territorios, con el propósito de desmovilizarnos, de confundir a nuestros hermanos y cumplir un mero formalismo legal, emitimos la presente resolución”.

“El gobierno ha desplegado una campaña mediática de descalificación de nuestra movilización con variados calificativos, distorsionando nuestra plataforma de demandas con acusaciones temerarias hacia algunos dirigentes indígenas y la movilización de grupos de choque en las poblaciones que atraviesa nuestra marcha, con la intención de obligarnos a aceptar las condiciones que nos impone el gobierno en un falso diálogo, bajo presión”, dice uno de los párrafos.

“A pesar de estas campañas de descalificación, a pesar de las amenazas de grupos de choque progobierno, la marcha continúa avanzando y recibiendo el respaldo y adhesión de la sociedad civil de boliviana y de la opinión pública nacional e internacional, expresada en numerosas manifestaciones urbanas masivas, cartas de apoyo y solidaridad, resoluciones de respaldo de diferentes organizaciones sociales, campañas de apoyo solidario a favor de la marcha y de nuestra legítima demanda”
, indica la resolución.

“El gobierno, en vez de dar solución al reclamo central de la plataforma de la marcha, mostrando alguna alternativa a la construcción de la carretera. ha planteado el desarrollo de un proceso de consulta ilegal, por desarrollarse de mala fe, fuera de tiempo y al no tener carácter vinculante, mientras la maquinaria de la empresa brasileña OAS -adjudicataria de la obra- continúa en pleno desmonte, abriendo brechas para la carretera, sabiendo que los procesos de consulta -de acuerdo a la legislación del Estado Plurinacional y los convenios internacionales- debe hacerse con carácter previo y de buena fe, buscando el consentimiento y respetando las estructuras organizativas naturales de los pueblos indígenas; principios que están siendo quebrantados, dado que los representantes naturales del territorio nos encontramos fuera de él, movilizados en la marcha”, dice el documento.

“Aunque las comunidades del TIPNIS, en un proceso de consulta rechacemos la mencionada carretera, el gobierno ha determinado que la consulta no tendrá un carácter vinculante. Es decir, esta decisión no será respetada por el gobierno, vulnerando así los artículos 2, el artículo 30 inciso 15 y el artículo 256 de la Constitución, el Convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas”, con rango de ley en Bolivia.

“Rechazamos el proceso de consulta ilegal que el gobierno del Estado Plurinacional está desarrollando con el único fin de cumplir un formalismo y justificar de forma unilateral su decisión de construir la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos”.


Por estos motivos, “exigimos al gobierno del Estado Plurinacional que se restituya nuestro derecho a la consulta previa, conforme lo establece la Constitución; que se realice de buena fe, sin presión, a través de normas y procedimientos propios, y que fundamentalmente se respete nuestra decisión”.

“Denunciamos ante los organismos nacionales e internacionales esta acción ilegal y de mala fe promovida por el gobierno, por lo que pedimos se adopten las medidas necesarias para garantizar nuestra vida y la integridad de las 69 comunidades indígenas de nuestro territorio”, dice la resolución.

Según Vargas, el Presidente “estaría llegando a Santo Domingo para lavar su imagen como gobierno del Estado Plurinacional, toda vez que ha venido vulnerando la normas y convenios internacionales, ahora la propia Constitución”.

“Denunciamos este carácter cobarde del presidente del Estado Plurinacional, don Juan Evo Morales Ayma, de utilizar la fuerza pública, de utilizar a los hermanos colonos contra nosotros. Eso lo hace porque ya no tiene capacidad de resolver un problema, entonces utiliza a la fuerza pública, utiliza a los propios hermanos para confrontarnos entre bolivianos”, dijo Vargas.

“Estamos decididos a continuar la marcha y lo vamos a hacer –siguió el dirigente mojeño-. Y el gobierno nacional demostrará su incapacidad si nos ataca con la fuerza pública. Estamos decididos a ir y llegar hasta donde corresponda, ya que el propio Presidente ha dicho que tiene las puertas abiertas a nosotros en la ciudad de La Paz”.

 


 

Marcha indígena: “Pedimos sumarse a todos los hermanos”

15 de septiembre de 2011
Por Comisión de comunicación de la marcha


“Queremos denunciar públicamente lo que el presidente Evo Morales está haciendo contra nosotros, los marchistas y los pueblos indígenas. Queremos decir a toda la población, para que sepa y se manifiesten nuestros hermanos donde se encuentran, que esta noche los efectivos policiales quieren atacar a nosotros los marchistas. Queremos que todo el pueblo boliviano sepa cuál es la actitud del Presidente, porque nosotros estamos marchando por defender nuestro territorio, por hacer respetar nuestros derechos. Sepan que nos tienen como prisioneros en este momento, aquí en la comunidad de La Embocada”, dijo Yenny Suárez, presidenta del comité de marcha de esta octava caminata de los pueblos indígenas hacia la ciudad de La Paz. Hoy, un funcionario del gobierno advirtió a los marchistas que esta noche la Policía levantará el campamento, cargará a las y los indígenas en camiones con destino desconocido. Posiblemente se trate de otra estrategia del Palacio Quemado para intentar dar miedo a los marchistas, muchos de los cuales están con sus hijos pequeños. Esta noche, los indígenas convocaron a la población de todo el país a sumarse a la marcha y/o manifestar su solidaridad con, por ejemplo, el bloqueo de carreteras. Aunque ahora el gobierno nacional llama “vigilia” al bloqueo de carretera, como la realizada en Yucumo –a 20 kilómetros de donde está la marcha- por campesinos afines a Morales. Ellos, al igual que los 450 policías apostados en la zona, ya anunciaron que no permitirán el paso de los indígenas hacia La Paz mientras no renuncien a su protesta pacífica.

“Si el gobierno está mandando gente a Yucumo para que nos pare la marcha, nosotros pedimos sumarse a esta marcha a todos los hermanos para proteger los derechos de los pueblos indígenas y de la Madre Tierra. Pedimos que inmediatamente comiencen otras movilizaciones en todo el país, como el cierre de carreteras. Ya nos hemos cansado, hemos esperado pacientemente, pero no nos dan ninguna respuesta positiva hasta el momento”, dijo el guaraní Jorge Mendoza.

Hoy, efectivos de la Policía Nacional continuaron ejercitándose a diez kilómetros de donde está la marcha. En la zona de Limoncito, los uniformados se pararon delante de un puente para practicar cómo detendrían el paso de los marchistas. Llevaban escudos, cascos, gas pimienta, etcétera. “Sabemos que la Policía nos está esperando con sus escudos al frente. Eso es pues ya una señal de atropello. Anoche nos hemos tenido que amanecer aquí cuidándonos, porque todo el tiempo nos amenazan con que van a venir los campesinos de Yucumo o la Policía”, agregó Mendoza.

Ayer, los campesinos de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB) realizaron un ampliado en el que determinaron concurrir a la comunidad La Embocada, donde está la marcha, “para hacer hablar a los intransigentes”, habían dicho. En la mañana, llegaron cuatro movilidades a la entrada de la comunidad. En ese momento apareció la Policía para mandarlos de nuevo a Yucumo. “Quizás fue un descuido”, dijo el policía encargado de mantener separados a los marchistas y a los bloqueadores (quise decir vigilantes) para evitar agresiones.

En La Embocada, contemplaron la escena como una actuación –bastante mala- de los grupos que no permiten el paso de la marcha hacia La Paz, distante a 350 kilómetros. Están convencidos de que la Policía permitió que las movilidades de los interculturales llegaran hasta la comunidad para “asustar” a las mil personas de la marcha. Y, claro, los uniformados aparecieron al final para restablecer el orden, con cierta pose de heroísmo apoteósico.

“Hemos hablado claro con el canciller (David Choquehuanca). Ayer dijimos que íbamos a esperar una respuesta a nuestras demandas. Lamentamos la actitud, porque ayer nos dice una cosa, hoy nos trae otro planteamiento (que una comisión de la marcha se reúna con el Presidente en La Paz). Aparte de eso, tenemos la presión de los hermanos que están en Yucumo. Y por otro lado la Policía, que todas las noches se mete en el campamento. Yo creo que ya saben dónde dormimos, qué hacemos, porque están así. La Policía está también aquí, entre nosotros, vestida de civil. Creo que estamos llegando al extremo y esperamos que mañana no tengamos un resultado crítico para nuestro país”, dijo Mendoza bajo un frondoso mangal que oficia de sala de reuniones de la octava marcha.
“Como pueblos indígenas siempre hemos exigido respeto a la Constitución, respeto a las normativas nacionales e internacionales, y eso se tiene que cumplir. No porque sea Evo Morales presidente también va a determinar las cosas que se hacen. Ya ha anunciado que va a estar en la comunidad Santo Domingo, del TIPNIS (Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure) ¿Con qué objetivo? Para dividirnos a los pueblos indígenas”, afirmó el líder guaraní.

El gobierno nacional propuso a los marchistas que mandaran una comisión a La Paz para reunirse con el Presidente. Fue su última oferta. Pero “en nuestra asamblea se ha decidido que ninguna comisión vaya a La Paz”, comentó Mendoza.

Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de comunidades del TIPNIS, leyó una resolución de ese territorio. “A 30 días del comienzo de la macha, ante el anuncio del gobierno de iniciar el proceso de consulta en nuestros territorios, con el propósito de desmovilizarnos, de confundir a nuestros hermanos y cumplir un mero formalismo legal, emitimos la presente resolución”.

“El gobierno ha desplegado una campaña mediática de descalificación de nuestra movilización con variados calificativos, distorsionando nuestra plataforma de demandas con acusaciones temerarias hacia algunos dirigentes indígenas y la movilización de grupos de choque en las poblaciones que atraviesa nuestra marcha, con la intención de obligarnos a aceptar las condiciones que nos impone el gobierno en un falso diálogo, bajo presión”, dice uno de los párrafos.

“A pesar de estas campañas de descalificación, a pesar de las amenazas de grupos de choque progobierno, la marcha continúa avanzando y recibiendo el respaldo y adhesión de la sociedad civil de boliviana y de la opinión pública nacional e internacional, expresada en numerosas manifestaciones urbanas masivas, cartas de apoyo y solidaridad, resoluciones de respaldo de diferentes organizaciones sociales, campañas de apoyo solidario a favor de la marcha y de nuestra legítima demanda”, indica la resolución.


“El gobierno, en vez de dar solución al reclamo central de la plataforma de la marcha, mostrando alguna alternativa a la construcción de la carretera. ha planteado el desarrollo de un proceso de consulta ilegal, por desarrollarse de mala fe, fuera de tiempo y al no tener carácter vinculante, mientras la maquinaria de la empresa brasileña OAS -adjudicataria de la obra- continúa en pleno desmonte, abriendo brechas para la carretera, sabiendo que los procesos de consulta -de acuerdo a la legislación del Estado Plurinacional y los convenios internacionales- debe hacerse con carácter previo y de buena fe, buscando el consentimiento y respetando las estructuras organizativas naturales de los pueblos indígenas; principios que están siendo quebrantados, dado que los representantes naturales del territorio nos encontramos fuera de él, movilizados en la marcha”, dice el documento.

“Aunque las comunidades del TIPNIS, en un proceso de consulta rechacemos la mencionada carretera, el gobierno ha determinado que la consulta no tendrá un carácter vinculante. Es decir, esta decisión no será respetada por el gobierno, vulnerando así los artículos 2, el artículo 30 inciso 15 y el artículo 256 de la Constitución, el Convenio 169 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) y la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas”, con rango de ley en Bolivia.

“Rechazamos el proceso de consulta ilegal que el gobierno del Estado Plurinacional está desarrollando con el único fin de cumplir un formalismo y justificar de forma unilateral su decisión de construir la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos”.

Por estos motivos, “exigimos al gobierno del Estado Plurinacional que se restituya nuestro derecho a la consulta previa, conforme lo establece la Constitución; que se realice de buena fe, sin presión, a través de normas y procedimientos propios, y que fundamentalmente se respete nuestra decisión”.

“Denunciamos ante los organismos nacionales e internacionales esta acción ilegal y de mala fe promovida por el gobierno, por lo que pedimos se adopten las medidas necesarias para garantizar nuestra vida y la integridad de las 69 comunidades indígenas de nuestro territorio”, dice la resolución.

Según Vargas, el Presidente “estaría llegando a Santo Domingo para lavar su imagen como gobierno del Estado Plurinacional, toda vez que ha venido vulnerando la normas y convenios internacionales, ahora la propia Constitución”.

“Denunciamos este carácter cobarde del presidente del Estado Plurinacional, don Juan Evo Morales Ayma, de utilizar la fuerza pública, de utilizar a los hermanos colonos contra nosotros. Eso lo hace porque ya no tiene capacidad de resolver un problema, entonces utiliza a la fuerza pública, utiliza a los propios hermanos para confrontarnos entre bolivianos”, dijo Vargas.

“Estamos decididos a continuar la marcha y lo vamos a hacer –siguió el dirigente mojeño-. Y el gobierno nacional demostrará su incapacidad si nos ataca con la fuerza pública. Estamos decididos a ir y llegar hasta donde corresponda, ya que el propio Presidente ha dicho que tiene las puertas abiertas a nosotros en la ciudad de La Paz”.

(Por Comisión de Comunicación)


Policía Nacional: “Nuestro objetivo es evitar que continúe la marcha”

Por  Comisión de Comunicación de la Marcha

 

13 de septiembre de 2011

La Policía Nacional aseguró que no permitirá pasar a la Octava Marcha Indígena si avanzara hasta la población de Yucumo, a 20 kilómetros de donde se encuentra ahora. Según los uniformados, negarán a los indígenas el derecho a la libre circulación para proteger un “bien mayor”, el de la vida. Porque –siempre según la Policía- podría haber enfrentamientos con la centena de campesinos que bloquea esa vía desde hace dos semanas para -también- evitar el paso de los marchistas. “Nuestro objetivo es contener. Evitar, por ejemplo, que continúe la marcha para evitar, vuelvo a recalcar, que exista un enfrentamiento”, dijo el coronel Carlos Flores, vocero de los policías en el bloqueo. Se prevé que mañana vendrá a la marcha una comisión ministerial enviada por el presidente Evo Morales para intentar negociar una solución a las 16 demandas de las organizaciones indígenas. Los ministros que irían a la comunidad La Embocada serían el de Relaciones Exteriores, David Choquehuanca; el de la Presidencia, Carlos Romero; y el de Obras Públicas, Walter Delgadillo.

policia_en_yucumo“Los marchistas tienen el derecho al libre tránsito. Pero vayámonos a un principio: el bien supremo, el derecho mayor, que es justamente la vida. Nosotros debemos anteponer, ante este derecho de libre locomoción, el derecho a la vida. Lo que no queremos es que exista un enfrentamiento y existan daños a la integridad física, en el entendido de que están marchando niñas niños, mujeres embarazadas y ancianos”, dijo el coronel.

El oficial aseguró que los policías están desarmados. “Vamos a contener esta marcha -hasta el último momento- sin el uso de ningún tipo de agentes químicos y equipo policial. Estamos nosotros actuando a manos libres y no tenemos un equipo policial, ustedes seguramente en su momento van a poder observar. Nuestro rol es de contención absolutamente, es de prevención. No estamos viniendo a reprimir a la marcha, sino solamente a contener ¿Sí?”, agregó.

“Lo que nosotros queremos en este momento es evitar que los señores marchistas avancen, porque no sabemos cuál es la reacción de este sector (de los bloqueadores)”, recalcó.
-¿Por qué no se procede a desbloquear la vía?

-¿No está viendo usted en este momento que pasan los vehículos? Por lo menos nosotros venimos aquí y conversamos con ellos para que pasen los vehículos. Dialogamos con ellos justamente para dejarlos pasar. Como en este momento, han visto ustedes que dejamos pasar a los vehículos. Cada tiempo, cada dos horas, pero están circulando los vehículos- dijo Flores junto al puente de la entrada a Yucumo, donde cien mujeres y hombres de la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB) mantienen el bloqueo.

Alberto Miranda, secretario de Medio Ambiente de la CSCIB, dijo que “no tenemos el espíritu de enfrentarnos. Los compañeros estamos en este punto de bloqueo porque en el pliego de la CIDOB hay incorporados cinco puntos que nos afectan. Si ellos sacaran esos cinco puntos públicamente de su pliego, nosotros automáticamente nos retiramos del bloqueo. Uno de los cinco puntos es sobre la consulta en las carreteras en construcción o por construirse, ahí nos afectan a varias carreteras que pasan por nuestras comunidades. Como Yucumo-Rurrenabaque, Rurrenabaque-Puente San Buenaventura, San Buenaventura-Ixiamas, entre otras. Es uno de los puntos. En otro, dicen que los terceros serán retirados inmediatamente de las áreas protegidas. Nosotros tenemos comunidades en las áreas protegidas ¿A nosotros se refieren o a quién? A nosotros nos da a entender que sí estamos incluidos en ese punto”.

“El otro punto del pliego –continuó Miranda- es sobre las tierras fiscales, que los indígenas quieren que pasen a sus manos. Tenemos que aclarar estos puntos, porque estamos susceptibles de qué pueda pasar. No estamos apoyando al gobierno ni nada, nosotros estamos diciendo que esos puntos deben sacar o por lo menos aclarar públicamente a qué se refieren. Porque nosotros estamos confundidos. Por otro lado, también se ve que en Chaco hay pozos (de hidrocarburos) que han perforado, pero tengo información de que no los han sellado bien y están filtrando, contaminando, al río Pilcomayo. En ese punto creo que estamos de acuerdo, pero no sé cómo lo ven ellos. No creo que los compañeros estén diciendo ‘que no se explote’, cuando ellos también están pidiendo la descentralización del Fondo Indígena. Si esos fondos vienen de ahí, de los hidrocarburos. Es totalmente una contradicción para mí, y eso creo que tendrían que aclarar”.

El punto sobre el Fondo Indígena es también observado por los bloqueadores. “Dicen que debemos descentralizarlo, cuando ellos tienen cuatro representantes en el fondo y nosotros tenemos tres nomás. Entonces tienen su mayoría. Estos puntos deberían ser aclarados muy bien, porque hay una confusión”, dijo el dirigente de la CSCIB.

Esta mañana, al campamento de la octava marcha en La Embocada llegó una movilidad que ondeaba un trapo blanco. Eran representantes de la Policía boliviana, que soltaron a los marchistas un discurso impregnado de valores cristianos. “Lo extraño es que se aparecen con una bandera blanca. Pero lo más extraño es que dicen que ese es un nuevo concepto de la Policía en este proceso de cambio. Cuando nos fijamos en la bandera, era una polera blanca que habían roto, la habían amarrado a un palito y se vinieron. Con eso pareciera que estamos en dos grupos que mantienen un conflicto bélico. Que estamos, por ejemplo, enfrentándonos en una guerra civil, y de ahí que viene la Policía a ponerse en medio de los dos bandos para levantar una bandera blanca. Es algo totalmente ofensivo para nosotros, los marchistas”, dijo Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de Comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), por cuyo territorio de un millón de hectáreas el gobierno nacional quiere hacer pasar una carretera sin el consentimiento de los propietarios de esa tierra: los pueblos Mojeño, Chimán y Yuracaré.

Para Vargas, lo que hizo la Policía “es ofensivo para nuestra marcha, ya que la marcha va en son de paz. Lo único que reclamamos es que nuestros derechos sean respetados. También nos han dicho que en Yucumo ellos van a estar en medio, entre los bloqueadores y los marchistas. Claramente hemos entendido que, al estar ahí en medio, no nos van a dejar pasar. Yo quiero denunciar la forma de actuar del gobierno nacional que tenemos ahora. Si hay una marcha pacífica, manda a la Policía para no dejar pasar a la marcha. Los pueblos indígenas estamos reclamando un derecho, pero parece que eso había sido un delito en Bolivia, en un país democrático, en un país con estado de derecho. Consideramos que para el gobierno es un delito reclamar nuestro propio derecho, y de eso realmente nos sentimos molestos, porque no debería ser esta la actitud del Presidente. Pareciera que ser narcotraficante está bien para el país, bien para el Presidente, y reclamar un derecho es un delito. Este es un tema que no voy a dejar pasar. La comunidad internacional lo debe saber. Pedimos a las Naciones Unidas, a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a pronunciarse sobre esta actitud del gobierno, que utiliza ahora a la Policía boliviana -seguro mañana utilizará al Ejército- para reprimir o frenar la marcha. Pero nosotros no vamos a frenar nuestra marcha. Si mañana entramos en un diálogo y si ese diálogo se rompe, igual vamos a continuar nuestra marcha el miércoles”.

“El presidente Evo Morales Ayma está preocupado porque la marcha está desenmascarando toda su posición política que tenía escondida frente a la comunidad internacional. A nivel internacional, él es el protector del medio ambiente, es el protector de la Madre Tierra, el protector de los derechos de los pueblos indígenas. Sin embargo, al interior del país, es el impulsor de una política capitalista, de una política mercantilista, sin tomar en cuenta el principio constitucional de establecer una política económica comunitaria, una política plural. Eso, con esta marcha, se está descubriendo y –obviamente- da una imagen negativa del Presidente en el contexto internacional. Es lo que le preocupa”, comentó Vargas.

“El Presidente está con la posición radical de que la marcha no continúe, porque le va a afectar más a su imagen y va a terminar despojándose de su orgullo que tiene como persona y como presidente. Se siente orgulloso de haber sido elegido como Presidente en tres oportunidades, la última con más del 60 por ciento de los votos. Por eso él considera que puede hacer lo que le dé la gana con este país. Algo totalmente equivocado. Él debería un poquito mirar para atrás y ver, primero, de dónde viene. Segundo, por quién está ahí gobernando ahora. Y tercero, debería  gobernar no solamente para un sector, sino para todos los bolivianos”, dijo el dirigente del TIPNIS.

Para el mojeño, el hecho de que la Policía no intervenga en el bloqueo de Yucumo “es una señal de que el gobierno está de acuerdo con el bloqueo. Y es una señal de que el gobierno está liderizando ese bloqueo”, consideró.

La comisión de ministros estaría en La Embocada mañana a las 10. “Esperamos que entre indígenas de tierras bajas y del Altiplano nos podamos entender y hablar con mayor confianza. Si el ministro Choquehuanca trae otra propuesta, si la posición del gobierno ha cambiado y el proyecto carretero no va a atravesar nuestro territorio, creo que podríamos empezar a discutir los temas de nuestra plataforma. El gobierno tiene que cambiar de posición política, primero, diciendo que el camino ya no va más por el TIPNIS, que va a ir por otro lado pero igual vamos a llegar a San Ignacio de Moxos. A partir de ahí ya nos sentaríamos a ver toda la parte técnica, la parte de cumplimiento de normas. El proyecto debe volver a foja cero y empezar de nuevo, a hacer la consulta previa, a hacer todo el proceso que establecen las normas. Pero si mañana los ministros vienen para seguir manteniendo lo mismo, serían dos días más de marcha que hemos perdido”, dijo Vargas.

Octava marcha: “No vamos a aflojar en la defensa del TIPNIS”

Por Comisión de Comunicación

La lluvia que se inició anoche y siguió hasta hoy no permitió avanzar a la Octava Marcha Indígena, que se encuentra a 45 kilómetros de Yucumo, en Beni. El aguacero apagó todas las velas encendidas en memoria de Eddy Martínez Rivero, el cacique de la Organización Indígena Chiquitana (OICH) fallecido en el accidente del avión de Aerocon, en Trinidad. “No podemos nosotros protestar por lo que pasa con la naturaleza. Creemos más bien que esta lluvia es una lágrima de nuestro hermano Eddy, que no ha podido lograr lo que él soñaba. No quería volver a su casa en un cajón. Quería volver sabiendo que nuestros derechos de los pueblos indígenas han sido realmente respetados, que ha dado respuesta el gobierno nacional a nuestras demandas”, dijo Fernando Vargas Mosúa, presidente de la Subcentral de Comunidades del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), por donde el gobierno de Evo Morales quiere hacer pasar una carretera, motivo principal de la movilización de los 36 pueblos indígenas con rumbo a ciudad de La Paz.

tipnis_retoma_marchaEsta tarde dejó San Borja la ministra de Justicia, Nilda Copa, con lo que la escena del diálogo entre los marchistas y el gobierno quedó nuevamente vacía. “El gobierno nacional trata de engañar a la opinión pública y a la misma gente del TIPNIS, diciendo que está abierto al diálogo. Pero mantiene la intransigencia sobre el proyecto carretero, dice que no se modifica. Ante ello, la decisión de nosotros ha sido bien clara: no vamos a aflojar en la defensa del TIPNIS y vamos a evitar que lo destruyan”, dijo Adolfo Moye, de la comunidad Santísima Trinidad, al sur de su territorio.

La marcha tiene un pliego de 16 demandas, mayormente relacionadas con la intromisión del gobierno nacional y empresas privadas en los territorios indígenas para destruir o llevarse variados recursos naturales. El trazo de la carretera Villa Tunari-San Ignacio de Moxos es el primero de los 16 puntos a tratarse. El gobierno pretende que el asfalto atraviese el TIPNIS y rechaza la posibilidad de hacerlo pasar por fuera del territorio, como exigen sus dueños yuracarés, mojeños y chimanes.

Hasta que esta demanda no sea resuelta, la octava marcha se niega a tratar el punto dos. Así hasta resolver las exigencias de los pueblos indígenas y cumplir con sus derechos establecidos en la Constitución Política del Estado.

Mañana al amanecer la marcha espera –si no vuelve a llover- dejar Horeb, la localidad del pueblo Chimán a cuatro kilómetros de San Borja. Avanzarán hasta la comunidad La Embocada, a 25 kilómetros. Hoy, el tránsito hacia esa zona estaba imposibilitado por la lluvia fuerte, que hizo con el polvo del camino un pantano intratable. Esta noche el cielo empezó a despejarse y la luna casi llena volvió a meterse en los charcos. Muchos marchistas andaban aburridos de pasar la noche y el día mojados –a lo sumo humedecidos, atravesados por el viento frío.

A lo largo del día, se agregaron grupos de indígenas a la marcha, que ronda los 1500 participantes. La mayoría de los llegados son del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ).

Desde el inicio de la marcha el 15 de agosto en la ciudad de Trinidad (incluso antes) el gobierno nacional se vale de los medios de comunicación públicos –también paga espacios en otros medios- para arrojar decenas de acusaciones contra las y los marchistas. Pero ninguna de las agresiones del gobierno nacional fue respaldada con las pruebas correspondientes. La última de las versiones –más insólita que las anteriores- indica que los marchistas viajan con armas en sus vehículos. El encargado de emitirla fue el asambleísta del Movimiento Al Socialismo (MAS) por la provincia Ballivián, Heriberto Cazorla


“Le decimos al señor Cazorla que sea bien responsable con lo que dice. Nosotros en ningún momento estamos en son de guerra, no estamos en son de enfrentamiento. Nuestra marcha es pacífica, hasta aquí hemos llegado así y vamos a continuar así, de manera muy pacífica. Jamás hemos dicho ‘vamos a atacar a alguien, vamos a destrozar a alguien, a quien se ponga en el camino lo vamos a barrer’, jamás. El gobierno nacional ya no ha podido mostrar pruebas sobre las acusaciones de que USAID financia la marcha y todas esas cosas. Ahora dicen que tenemos camiones con armas, lo cual es totalmente falso. Nosotros vamos a exigirle a esta persona, a esta autoridad, que lo demuestre, que lo pruebe. De lo contrario, él está calumniando a los pueblos indígenas que estamos marchando”, dijo Vargas.

“Hasta ahorita no han tenido éxito las estrategias del gobierno para debilitar esta marcha. Todas sus estrategias se les están cayendo por el suelo. Esta situación de denuncias sin justificación no nos sorprende, ya hace cuánto vienen diciéndonos cosas de este tipo”, agregó.

La octava marcha es encabezada por la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) y el CONAMAQ, que representan a los 36 pueblos del país. Para llegar a la ciudad de La Paz todavía le falta caminar 365 kilómetros. Luego de que atraviesen el bloqueo de Yucumo, lo que reste de camino hasta el Palacio Quemado será en subida.

“Nos hemos reunido con los bloqueadores de Yucumo. Sin embargo, hay tozudez en ellos y creemos que tienen la misma posición del gobierno. Actualmente, la Defensoría del Pueblo y la Iglesia Católica hacen gestiones para que no haya agresiones en el momento de pasar por Yucumo. Ya nos han confirmado que hay 300 efectivos policiales allí para dar seguridad a todos los marchistas que pasemos. Hemos estado allá (en el bloqueo) y no hemos visto a más de 50 personas y creo que exagero con la cifra. Pero no creemos que la marcha vaya a ser atacada por los colonizadores. Jamás hemos pensado en eso y no pensamos que esto pueda suceder”, dijo el dirigente mojeño.


(Por Comisión de Comunicación)

 


 

Yucumo, ¿otro Provenir?

Comunicadoras/es independientes, desde la Marcha



Mientras se celebra a trompicones el juicio por el caso de la masacre en Porvenir- Pando, en la VIII Gran Marcha Indígena se comenta en reuniones, en el almuerzo, caminando...Yucumo puede ser una próxima masacre, "como en Pando".

A sólo 25 kilómetros de la localidad de Yucumo D. marchista guaraní, cuenta "ya sabemos que han cavado zanjas, y eso es igualito a como hicieron en Porvenir, no tengo un buen presentimiento".

boqueo_yucumoLa Marcha avanza sabiendo la amenaza, el gobierno alienta... ¿Una nueva masacre?,  "que no se lamenten, luego". Que duro escucharlo.  No se trata de un conflicto entre sectores.

Desde hace dos semanas en Yucumo se bloquea la ruta en contra de la marcha. Una marcha que le habla al gobierno no a los colonos.

Desde hace dos semanas en Yucumo se suceden las expresiones violentas: retenciones, registros, amenazas y robos.

Rafael Quispe, dirigente de CONAMAQ, denunció frente a las y los ministros haber sido rodeado, retenido, y amenazado, cuando quiso cruzar Yucumo una semana atrás.  Moisés Torres dirigente del MST, al grito de "que no escape es un marchista!!!", fue perseguido por el puente de Yucumo. Un grupo que llegaba de Palos Blancos fue igualmente retenido y registrado. Un grupo de hombres y mujeres del altiplano, no sólo fueron  retenidos y registrados, los "interculturales" que operan en Yucumo les robaron alimentos, coca y celulares.

Desde San Borja se ven pasar autos vacios en caravana, que van y vienen de de Yucumo.

Los vecinos de Yucumo dicen que los bloqueadores no son de allí, han llegado de fuera.

El Gobierno dice no "poder" intervenir.

Durante la presencia de representantes del gobierno en San Borja Marchistas, periodistas, representantes del Comisionado de DDHH. Y de la Defensoría del Pueblo, pidieron explicaciones al gobierno y una intervención real que garantice la integridad física y de expresión de la marcha. Marcha que en ningún momento se ha dirigido  o ha increpado al sector colono. "Las demandas son al gobierno".

"Yucumo está hablando a la marcha a propósito de sus demandas, nosotros no podemos interceder", declaraba Delgadillo ignorando la mayoría de cuestiones referidas a Yucumo.

El gobierno lanza la pelota a los pueblos indígenas "Es la Marcha quien tiene que dialogar con los "interculturales" de Yucumo".

Días atrás una delegación de la marcha se trasladó hasta la comunidad de La Embocada, a medio camino entre Yucumo y San Borja  para llegar a un acuerdo con los bloqueadores de Yucumo e intentar prevenir lo que el Gobierno está alentando. Se informa en profundidad de las demandas de la Plataforma política de la Marcha, la no oposición a la vertebración carretera entre departamentos compatible con la preservación del TIPNIS. Interculturales exigen que los indígenas retiren cinco demandas de su pliego y añadan una que defienda al sector colono. Absurdo.

El bloqueo en Yucumo continúa.

En Yucumo se preparan zanjas.

Llorentti dice que "en Yucumo no hay bloqueo hay vigilia".

El gobierno insiste en rivalizar y enfrentar a al pueblo.

La Marcha llega a La Embocada. El ejército trasmite que acompañará la marcha en su paso por Yucumo para protegerla. Horas después cambia de opinión no permitirá el paso de los indígenas por Yucumo no va a permitir que marchen niños y mujeres embarazadas.

La Marcha es criminalizada y amenazada. Las y los marchistas avanzan pacíficamente.

El gobierno sabe el costo político cuando la marcha llegué al departamento de La Paz, parece querer impedirlo con las vidas que haga falta.

Todo el apoyo, presión, presencia, responsabilidades.


Fuerza y dignidad

 


 

 

Marcha indígena: “El gobierno sufre cuando estamos en el camino”

Por Comisión de Comunicación

Con buen clima pero con el camino embarrado volvió a avanzar la Octava Marcha Indígena hasta la comunidad La Embocada, a 350 kilómetros de su destino, la ciudad de La Paz. A 20 kilómetros queda Yucumo, donde persiste el bloqueo de campesinos afines al gobierno de Evo Morales. Allí habría 300 policías para evitar que se cumplan las amenazas de los bloqueadores y nadie resulte lastimado. “Ratificamos que nuestra marcha es pacífica, es una marcha muy responsable. Nosotros no venimos a buscar la confrontación con nadie. Nuestras demandas son justas y ratificamos nuestro pliego de 16 puntos que ya conoce el gobierno. Lo que pedimos es una pronta solución a nuestras demandas. No pretendemos llegar sí o sí a La Paz porque queremos, más bien queremos que el gobierno llegue hasta donde nosotros nos encontremos. Pero si no llega y nos obliga a llegar a La Paz, vamos a llegar a La Paz”, dijo después de cinco horas de caminata el asambleísta indígena Pedro Nuni

marchistas_tipnis350Hoy a las 8.30, los cerca de 1000 indígenas ya habían terminado de empacar sus cosas y desayunar. La lluvia que hasta ayer cayó sobre la zona había imposibilitado que estuvieran en el camino, solamente los vehículos 4x4 podían andar sin quedar sumergidos en el barro líquido. Aunque esta mañana un poco había secado, largos tramos de la vía Trinidad-La Paz eran un pantano. Los marchistas llegaron a La Embocada embarrados, luego de caminar y resbalarse durante 23 kilómetros.

A la marcha se incorporó una nueva bandera, una negra, llevada por la Organización Indígena Chiquitana (OICH) en memoria de los tres hermanos que los indígenas tuvieron que enterrar desde su salida de Trinidad, el 15 de agosto pasado. Pedro Moye Noza, de 13 años; Juan Uche Noe, de ocho meses; y Eddy Martínez Rivero, un joven cacique de la OICH.
La movilización es encabezada por la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB) y el Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), las dos organizaciones indígenas nacionales, que representan a los 36 pueblos originarios del país. La primera de sus 16 demandas se refiere a la carretera que el gobierno nacional quiere hacer pasar por el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) sin haber consultado a los dueños de su millón de hectáreas: los pueblos Yuracaré, Mojeño y Chimán.

La marcha continúa hasta la Plaza Murillo porque el presidente Morales no desiste en su plan carretero, que vulnera los derechos de los pueblos indígenas legibles en la Constitución Política del Estado.
“El gobierno sufre por su soberbia, por su abuso, por su prepotencia. El gobierno sufre cuando la marcha sale y está en el camino. Yo creo que esa es nuestra fortaleza y, por supuesto, nosotros los indígenas vamos a seguir adelante, pese a todos los cuestionamientos, pese a todos los improperios, pese a toda la discriminación de la que nosotros hemos ido objeto. Hasta nos han dicho que somos salvajes, por eso ellos (el gobierno) quieren hacer la carretera a través del TIPNIS, para que dejemos de ser salvajes con la carretera. Eso es una afrenta  contra nuestra dignidad de indígenas que somos. Vivimos en las comunidades, vivimos en el monte, pero eso no quiere decir que somos salvajes. Pero si así nos ve nuestro presidente del Estado Plurinacional y así lo están construyendo al proceso de cambio, yo creo que están muy equivocados”, dijo Nuni, del pueblo Mojeño.

“¿Este es el desarrollo que el gobierno quiere dar?”, se preguntaban los marchistas en diversos idiomas mientras hundían los pies en el camino. Cada tanto tenían que salirse de la vía porque decenas de camiones y flotas habían quedado atascados, sumergidos hasta los ejes.

“En gran parte del territorio beniano y paceño no hay carreteras asfaltadas. Hace más de 40 años fue hecho este camino y hasta ahorita no lo asfaltan. Pero sí están empecinados en romper el equilibrio ecológico de una reserva forestal, de un patrimonio del Estado boliviano y de un territorio perteneciente a tres pueblos, a los que quiere liquidar. Vemos este gran desequilibrio, esta gran contradicción que el gobierno tiene, quien realmente busca beneficiarse de los muchos intereses que lastimosamente se juegan si se abre esa carretera”, dijo el asambleísta.

La gente saludaba  a los marchistas desde los vehículos que pasaban, les pedían que tuvieran fuerza. Algunos convidaban una botella de soda tibia y por la mitad, otros conductores donaban sus bolsitas de hojas de coca.
Los pasajeros de una flota con destino a San Borja salieron a las ventanillas para dar ánimo a las y los caminantes.

-¡Que baje la choquita!- rogó un marchista atacado de amor a primera vista. Pero la pasajera en cuestión se hizo la sorda.

Algunas movilidades llegaron con donaciones recolectadas en todo el país. “Todo este sacrificio trae desgaste físico, eso se repone con medicina, con alimentación, con agua. Y también con el ánimo que nos da la gente, porque ‘no solamente de pan vive el hombre’, sino también de todas las muestras de apoyo y solidaridad que estamos recibiendo”, dijo Nuni, uno de los voceros de la octava marcha.

“En esta movilización, por delante de todo está nuestra fortaleza, nuestro coraje y nuestra consecuencia en la defensa de la Madre Tierra, que es lo que caracteriza a esta marcha pacífica”, agregó.
La marcha es encabezada por las banderas del patujú –flor símbolo de esta movilización-, las de Bolivia y una whipala sostenida por tata Walberto Baraona, mallku de Medio Ambiente del CONAMAQ. Con el pasar de las horas, el sol cocinaba las cabezas y también la humedad del suelo, que hacía al aire de la Amazonía todavía más caliente. Sin embargo, a tata Walberto le gusta más marchar de día, así se pueden ver los paisajes selváticos. Cuando marchan de noche, solamente ven hasta donde alumbran las linternas, además los vehículos y las vacas se muestran más dispuestos a atropellarlos. Por el camino también hay muchos toros, que a veces se la quieren agarrar con la marcha. Por eso, uno de los presentes va adelante para espantarlos, así a nadie atacan.

A Yucumo

Ayer, el asambleísta Heriberto Cazorla, del Movimiento Al Socialismo (MAS), dijo en los medios que los marchistas llevaban movilidades cargadas con armas. Como toda prueba, el Honorable dijo que eso le habían contado los bloqueadores de Yucumo.

“Si nos agreden en Yucumo no vamos a responder, no vamos a entrar en ese círculo de violencia. De todas maneras, estamos tomando nuestros propios recaudos para evitar cualquier enfrentamiento. Si nos agreden, la respuesta de nosotros va a ser y debe seguir siendo pacífica”, dijo Nuni.

“Días atrás, fueron a dialogar los principales dirigentes de esta marcha con los bloqueadores. Ellos nos hicieron conocer su planteamiento, muchos de los cuales se han despejado. Pero lamentablemente ellos buscan condicionar cinco de los 16 puntos de nuestro pliego, a los que nuestra marcha no puede renunciar. Creemos que nuestro reclamo es legítimo y lo vamos a llevar hasta donde podamos, para que el gobierno responda”, agregó.

“Dicho sea de paso, nos han informado que han llegado alrededor de 10 flotas con colonizadores a Yucumo para hacer un ampliado hoy y mañana. De todas maneras, en La Embocada vamos a descansar y prepararnos para entrar a Yucumo”, contó el dirigente mojeño.

“Pedimos a los hermanos colonizadores deponer su actitud soberbia. Aquí estamos nosotros cuestionando al gobierno y a su poca sensibilidad para con nosotros. A tal punto que están empecinados a dividirnos al interior de nuestra marcha, que han tenido la osadía de sacar a 50 personas en dos enviones. Uno fue por la convocatoria de la cumbre municipal de San Ignacio de Moxos, cuando se llevaron representantes de algunas comunidades del TIPNIS. Al día siguiente, el señor (Carlos) Romero, ministro de la Presidencia, se reúne con ellos y logra cooptar a algunos comunarios. La segunda arremetida ha sido en San Borja, llevándose a otra parte de hermanos indígenas del TIPNIS hasta San Ignacio, seguramente para hacerlos abandonar la marcha y hablar en contra de ella marcha”, dijo Nuni.

“Nos hemos enterado de que en los próximos días el señor Evo Morales, presidente del Estado, estaría llegando a una comunidad indígena del TIPNIS para tomarse una foto, para decir que los hermanos ahí están de acuerdo con la construcción de la carretera. Pero si el gobierno llegara a un acuerdo con ellos, sería en condiciones de desigualdad. El gobierno cuenta con el aparato del Estado y todos los mecanismos del Estado están a su favor. Y van a hacer todo para quebrar esta marcha. Pero, pese a todo, vamos a seguir”, dijo.

(Por Comisión de Comunicación)


La marcha indígena dejó San Borja: “Estamos con más fuerza”

9 de septiembre de 2011

“¡Vamos!”, se empezó a escuchar esta mañana en el campamento de San Borja, donde la Octava Marcha Indígena se detuvo durante una semana a la espera de lograr acuerdos con el gobierno nacional sobre los reclamos de los 36 pueblos originarios de Bolivia. Con calma, los marchistas desarmaron sus campings –los que tienen camping- acomodaron sus bultos y se alistaron para seguir hasta La Paz, una caminata con algunas incertidumbres, como la reacción que podrían tener las decenas de cocaleros afines al gobierno de Evo Morales que bloquean en Yucumo, 50 kilómetros más adelante, para no permitir el paso de la marcha.
Esta tarde, más de mil marchistas pararon en Horeb, una comunidad Chimán, para recordar a Eddy Martínez Rivero, cacique de la Organización Indígena Chiquitana (OICH) fallecido en el accidente del avión de Aerocon en la ciudad de Trinidad.

retom_marcha_tipnis“Ahora estamos con más fuerza, con tantas agresiones públicas que se escuchan por parte del gobierno. Terminamos de enterarnos de que un hermano más de nosotros ha fallecido en el avión que se ha caído y eso nos da fortalezas. Que el Señor nos perdone a nuestro hermano y lo tenga en buen lugar. Nosotros vamos a seguir luchando y él, desde donde está, que nos ayude también para poder defender los territorios y los derechos de los pueblos indígenas”, dijo con su bandera boliviana en alto Haydé Ortíz, del pueblo Mojeño Trinitario.
“Tenemos tres hermanos muertos porque esa es nuestra vida y tenemos que luchar hasta morir, hemos dicho nosotros, y eso es lo que estamos haciendo. Ahora, si el presidente Evo Morales dice que aquí los indígenas estamos como turistas, yo como mujer de Beni lo invito a que venga de turismo conmigo, así va a saber qué comemos, cómo dormimos y cuánto andamos a diario. Yo lo invito al señor Presidente, que vea que con la edad que tengo sigo con los ánimos altos para poder defender mis derechos como mujer y defender mi territorio”, dijo la mojeña, representante de la Central de Pueblos Étnicos Mojeños del Beni (CPEMB).

“El Presidente no ha querido venir ¿Será que nos tiene asco? Pero yo creo que no somos tan hediondos como nos han dicho, que somos salvajes y esas cosas. El Presidente tiene que venir a ver si realmente somos salvajes, como dice su gente”, dijo en referencia a las declaraciones del secretario ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Roberto Coraite, quien había afirmado que los indígenas deberían tener carreteras para dejar de ser “salvajes”, entre otros elogios.

Una confederación campesina también aliada al gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) es la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales de Bolivia (CSCIB), que patrocina el bloqueo en Yucumo para atemorizar a los casi dos mil marchistas y obligarlos a negociar con los ministros de Morales. “Los bloqueos son los bloqueos, nosotros no tenemos nada que ver con eso. No estamos contra ellos ni estamos afectando intereses de ellos para que tengan que bloquear. Yo creo que las carreteras son libres de transitar y como ciudadanas y ciudadanos bolivianos tenemos todo el derecho de hacerlo. Y el que interrumpa, pues será su problema”, dijo Ortíz, quien es la cantautora oficial de la octava marcha.

“Aquí todos vivimos en un territorio indígena –aclaró ella-. Si la carretera pasa por el TIPNIS (Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure) todos los territorios serán afectados. Por eso tenemos que defenderlo, porque lo que pase a uno pasará a los demás”.

Hoy a las 16 la marcha reanudó su viaje, comenzado el 15 de agosto pasado en la ciudad de Trinidad. Encabezaba la marcha, como se hizo costumbre, “Romero” (Romerito para los amigos), un perrito flaco y manso con la firme determinación de avanzar. Se hizo conocido llegando a San Borja, cuando los medios mostraron a un can vestido con un chaleco que decía “Romero” de un lado y “Delgadillo” del otro. Por si queda alguna duda, su ropa se refería a los ministros de la Presidencia, Carlos Romero; y de Obras Públicas, Walter Delgadillo, dos de los tantos ministros que llegaron hasta la movilización para asegurar que -en los planes del gobierno nacional- la carretera pasa por dentro del TIPNIS sí o sí. La imposibilidad de avanzar en este punto –el primero de las 16 demandas de los marchistas- hizo que los indígenas volvieran a levantar polvareda con sus pasos.

Romerito correteaba entre las piernas de los marchistas completamente desnudo. “Le lavamos su chaleco y se lo llevó el viento”, informó una
hermana marchista.

“Estamos con más ánimo, con más fuerza para llegar a la ciudad de La Paz. El gobierno no ha podido solucionar nuestro pedido de ninguna manera, se ha aplazado totalmente porque no tiene poder de decisión”, dijo –whipala en mano- tata Walberto Baraona, mallku de Medio Ambiente del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ).

Para el líder quechua, lo único que les queda es llegar a La Paz para charlar con el Presidente. “Han venido ministros con poder de decisión, pero no han dado solución. En ellos ya no tenemos la confianza, ya no es coherente recibirlos a ellos para poder dialogar de cualquier tema. Tendríamos que llegar a la ciudad de La Paz”, dijo.

“Con agua/ sin agua/ la marcha continúa”, coreaban algunos marchistas, sin rima pero con mucha actitud.

“Evo ¿dónde estás?/ nos vemos en La Paz”, cantaban cuando faltaban 368 kilómetros para llegar, según el mojón al lado del camino.

El legislador mojeño Pedro Nuni quedó como uno de los líderes de la marcha, ya que otros dirigentes habían ido a Trinidad para buscar a Eddy Martínez. Todos los marchistas estaban tristes por la pérdida de ese hermano que días atrás había intervenido varias veces en el diálogo de San Borja para decir algunas verdades a los ministros.

“Lamentablemente, nuestro hermano ha muerto en su intento de reincorporarse a la marcha. Había retornado a Santa Cruz para realizar gestiones de apoyo a la marcha y para firmar alguna documentación. El cuerpo ha sido recuperado y ya lo están trasladando a la localidad de San Matías, en la frontera con Brasil, de donde es natural él. Los hermanos de la OICH están con un dolor tan grande que se han quedado en el campamento de San Borja, sin embargo el grueso de la marcha ha decidido avanzar como muestra de valentía, coraje y voluntad de seguir adelante, porque es justo lo que venimos reclamando”, dijo Nuni.

“Por el dolor que nos causa esta muerte, vamos a quedarnos a pasar la noche en Horeb (a cuatro kilómetros de San Borja), en instalaciones de los hermanos indígenas chimanes, para hacer una actividad simbólica, un velatorio en memoria de Eddy Martínez Rivero”, agregó el asambleísta.

“La marcha continúa con todo. Sabemos que están viniendo a incorporarse a la marcha muchos hermanos todavía. Vamos a continuar mientras el gobierno nacional no pueda bajar con humildad y con propuestas claras para los pueblos indígenas, así podremos tratar de solucionar nuestros problemas”, dijo el mojeño.
(Por Comisión de Comunicación)

“Mientras nosotros caminamos, nuestros bosques son derrumbados”


Discurso Berta Bejarano, Mojeña Ignaciana del TIM - Presidenta CPMB
frente a los ministros
3 de septiembre de 2011

Las alternativas que nos traen es una decisión por parte de ustedes y del gobierno que la carretera si o si tiene que pasar por el TIPNIS. Históricamente conocemos los votos resolutivos nunca se ha pedido una carretera por el TIPNIS, muy bonito lo que hemos escuchado no hay ningún trazo, pero sin embargo el proyecto Villa Tunari-San Ignacio de Moxos es un solo proyecto y eso lo tenemos bien  claro nosotros, cómo pueden hablar ustedes de una consulta cuando ya se está iniciando los trabajos a ambos lados. No soy profesional pero me doy cuenta, nos damos cuenta, que significa avanzar a ambos lados y hacer abortar a un territorio.

bertha_bejaranoNosotros hemos sido bien respetuosos, y en puerto San Borja le dijimos al ministro Delgadillo que para cualquier dialogo fuera a paralizar las maquinarias. Mientras nosotros caminamos nuestros bosques son derrumbados ya. Decía que el trazo tres ya tiene licencia, ¿a quién se lo hizo? aquí está presente el TIMI ¿a quién se lo consulto? eso también hay que aclarar, porque el bosque de la TCO TIM ya está siendo derrumbada y la misma empresa que está derrumbando nuestros bosques está explotando la madera. ¿Y por qué solamente se derrumba a un territorio?, ¿por qué no se le recorta también  los predios de los ganaderos? ¿por qué se respeta los alambrados de los ganaderos?, solamente están siendo destruidos nuestras tierras comunitarias, nuestros territorios, por lo tanto eso también queremos que nos aclaren, por qué al multietnico no se les ha consultado, se ha consultado a otros sectores sociales, a los ganaderos, a los comerciantes, a los transportistas, no a los dueños de los territorios y para que haya territorio esa gente marchó, hace 21 años, como estamos marchando ahora por el mismo respeto. Han consultado a otras personas que no tienen nada que decidir por un territorio. De repente en San Ignacio han consultado un pequeño pedazo que le corresponde al pueblo de san Ignacio, pero ninguna de las autoridades que están hay de turno no nos representa y no tiene por qué decidir por nuestro territorio, y quienes va a decidir son la gente que están aquí en defensa hoy, nuevamente, en defensa de su territorio.

El TIPNIS nunca ha pedido camino que vaya a dividir sus tierras comunitarias, solamente un ejemplo,  hace 4-5 años explotaron o quisieron un pozo y sufrió un derrame de no sé qué liquido sobre el río, cuántos años mis hermanos han tardado, cuántos años mis hermanos han sufrido por comer un pescado que es su sustento diario, porque eso es lo que peleamos la riqueza que tenemos en los ríos, porque de eso vivimos y de eso hemos venido alimentándonos de los peces, hasta hoy día un rio, todavía los hermanos no pueden proveerse ni de agua peor de pescado. Y si estamos hablando del TIPNIS cuánto más seria el impacto que sufriría esta TCO. En el TIPNIS viven tres pueblos étnicos mojeños, yuracare chiman, esos son los tres pueblos dueños de esa TCO y ellos tienen que definir, yo creo que se debe conocer muy bien cuál es la necesidad y demanda de nuestros hermanos indígenas, cuál es su realidad de vivencia de ellos para hablar de una desarrollo que les pueda beneficiar a mis hermanos.

Y nosotros muchas veces nos hemos preguntado por qué siempre tiene que partir la carretera por el TIPNIS, si tenemos una carretera histórica que nos une a otros departamentos, hasta ahorita nos han dicho estos no son indígenas porque mira como vienen encalzaditos y con chinelas, no podíamos caminar descalzos, porque para mí es mejor caminar descalzo, porque la chinela me saca ampolla, pero en un carretera que ni un pedazo hay asfaltado ¿y cuántos años hace que la han construido esa carretera?, ¿cuántos años van a tardar en destruir nuestro territorio?, hasta que terminen de construir esa carretera no vamos a tener un solo palo, un solo animal, un solo lagarto en nuestros ríos.

Recién queremos construir algunas leyes pero igual las van violando y quien la viola primero: nuestro gobierno. Yo creo hermanos que hay que hacer una análisis profundo porque ninguna de las propuestas que han dado los ministros no es ninguna alternativa para los pueblos indígenas, pero pienso y están aquí los hermanos del TIPNIS están firmes, creo que si hay que intervenir, no es ninguna alternativa buena para los pueblos indígenas.

  • Lea un documento con testimonios de 5 marchistas enviado por una de las comunicadoras independiente desde la marcha -antes de que se retomara la marcha en San Borja. 7 de septiembre de 2011

...Ver documento de testimonios en PDF


 


 

5 de septiembre - Dia 22 de la GRAN MARCHA

POLVO Y VELAS


Tika, 5 de septiembre de 2011

muerte_nioJuan, un bebe de 9 meses del territorio TIM 1,  hijo de Juan guardia indígena  murió ayer de una infección del estómago.

Velorio en el centro del campamento.

Durante todo el día se acompaña el cuerpito, se pide, se alienta,  mientras las radios suenan.

Todo se utiliza y eso duele.

Por la tele Evo y el ministro Delgadillo inauguran aeropuerto en Chimoré.

Un grupo escucha Patria Nueva, acusan una y otra vez  de negligencia a la familia, a las y los marchistas, y a los dirigentes. Todo se utiliza.

La madre declara que al llegar al hospital algún médico le increpó "¿Cuánto le pagan por marchar con su hijo?" Todo se utiliza, las ofensas siguen, el pueblo se enfrenta.

El médico despacha inyecciones y antibióticos.

Las y los indígenas que marchan, las y los que se han quedado en las comunidades, las y los que apoyan, nunca se han tomado esto como una broma, como un capricho... ni están comprados, como sigue escuchándose en la radio.

Reunión de organizaciones. Se mantiene la postura de diálogo.

Funeral. El día pesa.

Por Juan, por su familia, por su pueblo, por la lucha indígena, por la dignidad.

Situación salud:

Principales afecciones: infecciones respiratorias, inflamación de garganta, gripe, fiebre, infección de estomago.

(Sería buenísimo que llegaran mates, homeopatía, medicina natural.. y personas dispuestas a orientar)
Comunicadora Independiente desde la marcha

 


VIII Marcha de los pueblos indigenas:

Hoy las bases tomaron la palabra: "La carretera NO debe pasar por el  TIPNIS"

día 21 -  4 de septiembre de 2011

dialogo_tipnissCon nombre y apellidos, con rostro e historia Bernabe Nosa, Eleuterio Cemo, Emilio Nosa, Cecilia Cayuba, Gladis Nogales, Guadalupe Moiba, Julia Molina, Angela Vacayuba, La abuela Teodosia.. Trnitarios, yuracarés y chimanes, frente al gobierno, desde las 11 de la mañana comunarios/as del Territorio Indigena del Isiboro Secure, han contado, a su manera, desde su realidad, su mirada, sus constumbres, su concepción del mundo, de la tierra, de su forma de subsistencia, de su futuro… los motivos de porque NO quieren que haya una carretera en el TIPNIS.

Era el turno de los pueblos indígenas tras horas de descarga técnica  ayer, tras ver fotos de carreteras entre árboles “por donde pueden saltar los monos” (“que en Bolivia no, pero en otros lugares del mundo ya existen”), carrteras donde “la naturaleza retorna a la vida”.

Tras casi una hora  de explicaciones de drenaje, hidrología, de estructuras y geología, de alineamientos y rodaduras.

De explicaciones de la Ministra a cerca  “de diseños participativos” , y apuntes del técnico de ABC,    “Ustedes podrán elegir si necesitan vallas, seguridad o que formas de control”.

Ayer se hizo de noche mientras   el Gobierno hablaba de “alternativas”, ninguna fiable. Y sin contestar a la pregunta. “Si o NO la carrtera pasará por el TIPNIS".

Se pidió un cuarto Intermedio

“Nada.. nos están vuelteando”, se escuchaba entre las y los marchistas. El sentimiento en el campamento era generalizado ayer noche. Preocupaciones, dudas, discusiones.. “¿Qué irá a pasar..?”;  y la rotundidad de.  Tacanas, Chimanes, Yuracares, Chacobos, Trinitarios/as, Mojeños , de quienes duermen en el suelo, de quienes marchan y marcharan, de quienes claman por su tierra y su territorio y no saben que es USAID, ni porque tanta cosa con las ONGs, quienes se ríen cuando constantemente algún político  acusa hablando de  “oportunistas indígenas que quieren pega en el gobierno”, si ellos/as lo que quieren es no tener que salir de su comunidad ni cambiar su modo de vida.


Moises Torres dirigente del MST, llama denunciando intento de secuestro en el puente de Yucumo, perseguido por quienes bloquean violentamente el paso. Le reconocieron igual que al Tata Rafael, Rafael Quispe drigente de Conamaq. Le amenazaron y retuvieron.

La sencillez es claridad, y la demanda de los pueblos indígenas, de muchos otros sectores en Bolivia y en otras regiones del mundo  es transparente “NO una carretera por el TIPNIS”. Primer punto del diálogo. Consensuado por más de mil personas, las que marchan pidiendo respeto y dignidad.

La no respuesta se sintió afirmación. El Presidente afirmaba hace dos días, "La carrtera SI o SI pasa por el TIPNIS". Hoy un dirigente  lee las declaraciones del Presidente  frente a los Ministros.

Se denuncian avasallamientos, violencia, narcotráfico…

Los/as ministros/as se sienten ofendidos/as “por sus años de lucha”,  y no dan respuestas claras.

Reconocen que el gobierno tiene una postura de trazado (la que parte el Parque en dos), pero están abiertos a otras propuestas que sean sostenibles medioambiental, social, y geológicamente viables. La condición es que hay que presentarlas y defenderlas. Pero ni en San Miguelito, ni en Santísima Trinidad.. ni en ninguna de las demás comunidades del TIPNIS, hay un equipo de profesionales, ni equipos técnicos que puedan  trabajar una propuesta de trazado de carretera.. "Un momentito", "eso les toca a ellos", se escucha.

Los pueblos indígenas han hablado de su relación con los ríos- que son sus caminos-  y el bosque, con sus formas de organización, de su forma de vida... no de estudios ambientales, ni inspección de suelos .. capaz no todos estuvieron escuchando.

Finalmente el gobierno presenta una carta de intenciones:

- Realización de consulta democratica y transparente   (no se dice que sea vinculante) a toda la población implicada.

- Apertura a recibir propuestas viables de trazado carretero para estudiarlas.

Murmullo en los bancos, entre marchistas.. “ No somos ingenieros civiles”, "ni es nuestro rol”, aclara – nuevamente- el vicepresidente de la Marcha. Se siente la falta de respeto. ¿Descolonización?, se comenta más tarde.

La Marcha presenta otra carta.

- Quienes tienen que hacer las propuestas concretas “ de viabilidad”  es el funcionariado dicen, no los pueblos.

Se da hasta el día siguiente esperando una respuesta. Mientras la Marcha seguirá esperando en San Borja.


18:30. Rueda de Prensa del Gabinete del gobierno


- Hablan de ruptura del diálogo por parte de los pueblos indígenas.


- De no poder levantar el bloqueo de Yucumo, “es la expresión de un malestar a la marcha”. El Ministro Delgadillo se sorprende al escuchar – nuevamente- las denuncia de agresión a dirigentes por los bloqueadores, y no responde.


-  Acusan de manipulación política  por parte de algunos dirigentes, y el objetivo de fondo pretender una nueva formación política que desestabilice al gobierno.


-  Se afirma  publicamente que ONGs  dirigen la Marcha. A las dos primeras preguntas criticas de periodistas, el Ministro Delgadillo acusa  "no son periodistas, son asesores", se muestran credenciales de prensa. No contesta a las preguntas.

Esta Noche Doña Pancha, Laureana, Felipe, Doña Rosa, Tata Agapito, … seguirán con su tareas – cocinar, la guardia, compartir, descansar. Seguirá habiendo una sola toma de agua, de donde sale agua a ratos. Habra informaciones y reuniones. Esperando a mañana.. Intentando imaginar los monos saltando por encima de la carretera, y los arboles saliendo del asfalto.

Las bases siguen sin existir, pero son cientos.

Se querría caminar y se espera por respeto, "porque otra vez nos sentimos pisoteados".


Con mucha dignidad.


Grupo de comunicadoras/es independientes, desde la Marcha

*Ver en Carta de la CIDOB desde la marcha al Presidente Evo Morales, 4 de septiembre de 2011. (PDF)


MARCHA_19_DIAS

VIII Marcha de los Pueblos indígenas de Bolivia:

"No estamos pidiendo un favor a nadie, estamos luchando por lo que nos corresponde"

Informe de Marta López
Día 19 de la marcha, 2 de septiembre de 2011

Gargantas secas de tanto polvo, cansancio. Fuego, ollas, café, pan, arroz, es el comienzo de cada jornada. En una radio se habla del paso cortado de entrada a Yucumo.

Hoy es día de "espera", ayer se mandó una carta al gobierno ¿Se quiere el diálogo?

El Gobierno respondió, propone la llegada de 5 ministros, entre ellos Romero, quien llena páginas y papelógrafos con sus difamaciones, quien "durante 10 años nos asesoró a los pueblos indígenas", se escucha con decepción. "Romero" se llama también el perro que se unió a la Marcha desde la comunidad de Totaizal, "este es el perro fiel, el otro...jajajaja", me explicaban mientras caminábamos.

En el centro del campamento asamblea abierta, el megáfono circula. Se recibirá a los ministros, y se mantiene que  para comenzar a hablar deben asegurarse las condiciones planteadas por la Marcha.

En el televisor conectado Linera habla de una alternativa a la carretera en sig zag, que miramos con los ojos como platos, y la indignación rebasa la taza, pero pocas cosas sorprenden. Cuento a cerca de las declaraciones del Presidente, "la carretera sí o sí pasará por el TIPNIS", ¿a que juegan?

La carta firmada por Romero hablaba de comenzar la reunión a las 11. Llegan a las 3. Los Medios de comunicación atropellan a la guardia indígena. Estricta credencial para entrar, todas/os los/as machistas presentes.

Las/os Ministros/as dicen que llegan "con optimismo y esperanza"; hablan de su "voluntad de diálogo fraterno y sincero", "dialogar con total transparencia", y es que "venían muy contentos en el avión", "nos vamos a entender dejando de lado las actitudes individuales".

Las y los presidentes/as de las distintas Centrales y Regionales toman la palabra. Son casi 20 días marchando y teniendo que aguantar, mientras hay insultos y acusaciones escuchadas por los medios; siglos de explotación y humillación a los pueblos indígenas y 6 años de confiar  en un gobierno por el que lucharon y del que se sienten decepcionados/as, así que las palabras brotan de las entrañas.

Se exige que pidan disculpas por todas las difamaciones. Las mujeres, Bertha Bejarano de la Cpembe, la presidenta de CNAMIB, Rosa Chao de CEPITCO, marcan claro, firme, "que ha sido mucha la ofensa hacia las mujeres, "que no es justo y somos hartas las mujeres que estamos marchando por la defensa de nuestro territorio". Lo hacemos por decisión propia, porque no podemos permitir más que nuestro mismo gobierno nos este pisoteando y dejarle claro al Presidente que no estamos en oferta".

Acusaciones de financiamiento de la derecha, de USAID, el manejo por ONGs... y tantas mentiras. La última, que no están caminando, que la marcha es en auto. Disculpas para comenzar, expresan varios/as dirigentes. Casos de explotación maderera, narcotráfico, petroleras, problemas; todo con  altura política, con  dignidad y sencillez.

También se exige que el bloqueo de los cocaleros se levante, y se recuerda que en las ultimas semanas Guaraníes y Ayoreos fueron reprimidos y gasificados en sus bloqueos de apoyo a la marcha, ahora la carretera esta cortada contra la Marcha y es una falta de libertad de expresión"

Y se deja claro que para comenzar el diálogo,  "las condiciones ya están planteadas", 10 ministros y la presencia del Presidente.

Desde la subcentral TIPNIS,  se denuncia la notificación de que en comunidades del TIPNIS,  se está amenazando a los/as comunarios indígenas, obligándoles a marchar a favor de la carretera. Fernando Vagas, presidente de la subcentral TIPNIS, lo deja claro- "Se plantean que sea un diálogo franco y sincero, que declaren ya si vienen con el discurso del Presidente de hoy - la carretera va por el TIPNIS-", PORQUE ES EL PRMER PUNTO PARA PODER CONTINUAR. El micrófono pasa al ministro Romero.... nada claro, y palabras que confunden "agenda abierta", dice.

Una mujer toma la palabra, "hay tres personas ancianas que volvían a su comunidad retenidas en el bloqueo de Yucumo".

Horas de discursos. El Ministro Romero cuenta anécdotas de su caminar junto a los pueblos indígenas que ahorita llama hermanos y hermanas continuamente., Habla de cuando utilizaban papelógrafos, y de todo lo que con este gobierno han ganado los pueblos indígenas. Del otro lado, un historial de TCOs avasalladas. A romeo le regalan una Constitución, "como cuando marchaba con nosotros, lastimándose el pie, con la constitución siempre en la mano, la antigua claro, ahora de tanto trabajo se olvida de leerla".

Aplausos, gritos... las y los 2000 marchistas están muy calientes, pero nada sale de la calma. Sin embargo los/as ministros/as se han aburrido de escuchar. El Ministro Delgadillo toma la palabra, enojado, nervioso, expresa que se siente agredido, tanta gente le molesta, así "a grito pelado no se puede trabajar". "¿Para que estamos, quieren dialogar?, "Me pueden insultar, crucificar si quieren!!" "No me disculparé porque no he dicho ninguna mentira ". Han dicho 25 barbaridades juntas y nosotros no podemos decir la nuestra", "¿Cual es el temor de ir a hablar a un circulo mas tranquilo, más sereno?".

Política contra política. La del asamblearismo y el pueblo. La de lo técnico, la burocracia, el Estado... Y hay una diferencia principal "nuestros problemas" dice Delgadillo, de un lado es gestión, del otro la vida, el pasado, el presente y el futuro- que es por lo que luchan los pueblos indígenas; con claridad, "antes vamos a morir que de esclavas vivir", y la defensa de los derechos y el territorio, nuestra "Casa Grande".

El gobierno se compromete a que estén todos los ministros que se necesiten para cada punto, "trabajaremos día y noche", si es necesario, dice una ministra.

Se decide, mañana se comienza el dialogo, por el punto 1 : LA CARRETERA NO PASA POR EL TIPNIS.

Que se sepa, que se difunda, presionemos. Porque no todos/as tienen que decir, desde cada sector. La Marcha esta consciente, no habla por ella sola, miles de personas están apoyando, están atentas, también dicen NO a la carretera.

"Y si no hay solución continuaremos marchando...", queda grabado.

A las 9:30 de la mañana es el encuentro. Las bases estarán presentes. Política contra política. El peso de la demagogia, de lo técnico, de la confusión.. el principal peligro.

Seguiremos informando, Las niñas jugando, las mujeres poniendo las ollas al fuego y las avionetas aterrizando.

Fuerza, cariño y dignidad.

Martika

Grupo de comunicadoras/es independientes, desde la Marcha

 


tipnis_mujeres_marchaNota desde la marcha:

Marta Lopez, comunicadora independiente
1 de septiembre de 2011

"Hoy San Borja se ha volcado en el recibimiento a la Marcha, aplausos, consignas, música, en la ruta, en las calles, en la Plaza., mucha emoción y calor necesario para las y los Marchistas,  los y las grandes y para los chicos también. La Marcha descansa hoy tras  55 kilómetros recorridos en dos etapas y mucha intensidad. Las jornadas atrás de decisiones, fortalecimiento e  indignación ante tanta  difamación y  falsedad.A 35 kilómetros de aquí, la ruta está cortada por 60  "interculturales", en la entrada al pueblo de Yucumo.  El paso es lento, pero no retrocede.


Para la Marcha los apoyos, las acciones, las resoluciones, la convicción en la legitimidad de las demandas y la necesidad de dialogar en las condiciones que merece, es motivación y empuje... gracias, dice la Marcha.

Fuerza, cariño y dignidad. - Martika "

Escuche el testimonio de la Sra. Litzi Flores, residente cochabambina en San Borja, durante 8 años:

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