Simón Rodríguez y el proyecto de Educación Popular




El 10 de diciembre de 1825 Simón Rodríguez elabora el Plan de Educación Popular que busca establecer una “enseñanza que abrace todos los ramos de instrucción y destinada a crear elementos profesionales de carácter técnico”.

Mirna Sojo

Siempre resulta retador hablar del maestro Simón Rodríguez, sobre todo, comprender la época en la que le toco vivir y hacer propuestas que en muchos casos fueron dejadas a un lado por no ser entendidas, o… más bien las entendían demasiado y fueron saboteadas por toda suerte de intereses solapados de la clase política que operaba en la época.

Hacia el siglo VXIII, reconocido como el siglo de las luces, hubo la efervescencia y el surgimiento de todo tipo de conocimientos y técnicas que dieron al traste con la sociedad feudal imperante. De allí que la educación y la pedagogía  no escaparon de este hecho, y la sociedad representada por la burguesía como clase social comienza a montar sus cimientos.

simon_rodriguez250El maestro Simón Rodríguez tanteó de cerca todas las corrientes que se suscitaron en la filosofía, la política  la educación y mas aun, profundo conocedor de las mismas. Eran tiempos de cambios,  las ideas estaban expuestas al debate y al libre juego de la invención, pues la ciencia estaba a mano de la sociedad burguesa que se estaba propulsando.  

La educación era el centro en tanto que formaba el hombre nuevo necesario para la burguesía naciente y además dueña de los privilegios de la clase que ostentaban y que establecía las distancias entre ricos y pobres beneficiando los primeros con las mejores instituciones, técnicas, maestros y conocimientos para perpetuarse en su clase social.  

Esa Europa del siglo VXIII, fue bastión y centro de todas las justificaciones para la invasión de nuestros territorios, y para imponer todas las formas de dominación desde los modelos que aun hoy en día transitamos, asi como también referencia para instaurarse a través de los ideales de libertad que propulsaron  los países liberados y convertidos en republicas.  

Todo este proceso fue conocido y en parte vivido por el maestro Rodríguez, profundamente analítico de las experiencias que desde la Europa se estaban suscitando y reconociendo que sus avances científicos eran producto de su propio conocimiento de la realidad y la razón  construidos desde adentro para darse sus propios modelos originales.

Aportando experiencias, ideas y conocimientos, llega el maestro a trabajar al lado del libertador en la reconstrucción de la republica para el año 1823, y trae consigo todo un cúmulo de visiones para avanzar en la reconquista de la originalidad de nuestra América, al ser asignado Director de la Enseñanza Publica en la Republica de Bolivia.

Concibe el PROYECTO DE EDUCACION POPULAR, asi denominado por él, el cual toma distancia de los modelos europeos impulsados por pestalozzi, y los jesuitas norteamericanos en el siglo 18 y le da un carácter que supera la reducida visión que se le daba a  la misma. Cabe destacar que la educación popular fue un aporte del sistema capitalista de finales del siglo 18 y principios del 19 y planteaba la concepción de la educación para los pobres, vistos como una clase a la que había que atender para ser “ objetos” o ser atendidos por” lastima” sin un fin social. Decía el maestro:  

“el proyecto de educación popular tiene la desgracia de parecerse a lo que, en varias partes, se ha emprendido con este nombre, y se practica bajo diferentes formas con un corto numero de individuos, sobre todo en las grandes capitales. Las fundaciones son todas piadosas, una para expósitos, otras para huérfanos, otras para niñas nobles, otras para hijos militares, otras para inválidos… en todas se habla de caridad: no se hicieron por el bien general sino por la salvación del fundador o por la ostencion del soberano.

El proyecto de educación popular del maestro contemplaba asumir el carácter político en tanto había que formar personas útiles y con voluntad de trabajo para superar la situación de depresión en que se hallaba la América,  sin menoscabo de su condición, y consciente de que cada persona debía estar formada para asumir estos procesos.  

Veamos algunas de las características del proyecto de educación popular ejecutado en Chuquisaca Bolivia:  

  • Su carácter inclusivo: tomaba en cuenta la incorporación de los niños pobres, de ambos sexos.
  • Las condiciones: los espacios eran casas acomodadas y aseadas, debidamente alojados, vestidos, alimentados, curados y recibir instrucción, buenos maestros conocedores de los oficios de albañilería, carpintería  y herrería, como base de la educación para el trabajo y la cualificacion de los conocimientos de la mecánica posteriores a ellos, en relación a la mujeres otros oficios propios de su genero y considerando sus fuerza.
  • Carácter social: ocupación a los padres de los niños recogidos para el trabajo y eran socorridos cuando eran inválidos como parte del plan de formación practica de los niños. Esta escuela donde los mismos niños aprendían de las labores sociales de atención a lo minusvalidos o inválidos, permitía manejas los propios fondos por los niños, además de subvencionar, auxiliar, socorrer y amparar los miembros de aquella sociedad. Evitar que las niñas cuando fueran mujeres se protituyeran o usasen el matrimonio como medio de asegurar su subsistencia.
  • Un espacio para la liberación: el espacio era uno que permitía el encuentro, había ocupación de día, y en la noche se retiraban a sus casas, y aquellos que querían quedarse, se quedaban.
  • Una espacio para generar conciencia y ciudadanía: no había matricula, no había un determinado numero de niños o padres, todos entraban voluntarios, acorde con sus necesidades. Y a su vez esta escuela formaba a los jóvenes para asumir el proyecto en otras ciudades. Es decir era formadora de maestros.
  • La voluntad  y ser útiles: planteaba instruir y concienciar en el trabajo creador, asignar tierras y auxiliarlos en sus establecimientos.  “colonizar al país con sus propios habitantes” más que pensar en los grandes títulos y marcadas diferencias entre la oligarquía criolla era poblar y asumir el campo desde la misma escuela. Hombres útiles para producir los que comen y brindar a los otros lo que producen.
  • Conocer nuestros propios idiomas: planteaba este proyecto hablar las lenguas originarias. Antes que el latín, lo medos o egipcios.
  • La dignidad: un principio de la educación popular que propulso Rodríguez como bien los dice con sus palabras era la liberación del hombre y la mujer a partir del trabajo colectivo, asi como la posibilidad de evitar la explotación por necesidad, convertidos en ciudadanos, evitaba que se les comprase la conciencia o fueran utilizados para fines perversos.  Decía el maestro: “al entrar en las ciudades no se dejarían agarrar por el pescuezo (a falta de camisa) para ir por orden de los asistentes a limpiar caballerizas de los oficiales, ni a barrer plazas… los caballeros de las ciudades no encargarían indiecitos a los curas….
  • El planteamiento del método pedagógico: Enseñar a pensar, pensar con cabeza propia, pensar, no repetir como loros. Enseñar cosas útiles, desde el trabajo. Enseñar a los niños a ser preguntones para usar la razón y no repetir como entupidos.



Quiero expresar que este proyecto político social que con tanto amor pensó el maestro para poblar a nuestros países con ideas propias quedo pendiente en la historia, posteriormente diría:  

” El proyecto de educación popular que se emprendido en Bolivia, es social, su combinación es nueva, en una palabra es la REPUBLICA: hay en el lo que no se ve en los demás, porque es una obra = hay hombres, que son las materias – ajentes, que son los obreros – lugares  donde se trabaja, que son los talleres- director, que es el maestro – e inspector (el gobierno) que es el dueño. Todos los relojes se componen de ruedas y resortes, y no son los mismos.”

Quiero culminar tomando este párrafo revelador del maestro colombiano Armando José  Brugues Dávila, admirador de Rodríguez el cuando narra:

“No podía ser de otra manera, habida cuenta que el proyecto del maestro Rodríguez, rico en propósitos reivindicativos a favor de los afectados por todas las carencias, a través de su elevación por la ruta del saber y el trabajo, ponía en jaque además por estas mismas razones, los privilegios de los sectores minoritarios detentadores del poder. Poco después el Mariscal Antonio José de Sucre, presidente de Bolivia, le exigía su renuncia”

y culmina: “en aquella época como ahora, en estos pueblos de la América latina, tal vez por un condicionamiento histórico de mas de 500 años de sometimiento colonial ser original es un pecado que debe pagarse muy caro, máxime cuando se atenta contar los privilegios establecidos.”

Esta pendiente el proyecto de la educación popular en este proceso revolucionario, se reconocidas todas aquellas iniciativas que andan regadas por las calles, campos y fabricas que plantean un modo distinto de hacer educación y formación desde la ciudadanía y que lejos de impulsar la visión capitalista con sus horarios, curriculas, y otras características de la educación burguesa, buscan poblar y dar elementos interesantes para el desmontaje de un sistema educativo burgués aun presente y defendido en nuestros días. La vigencia del proyecto de educación popular, hoy en día necesario es estudiarlo y profundizarlo. Inventar para no errar, inventar y avanzar.


Escuela Social Rodrigueana Latinoamericana y del Caribe

Movimiento Pedagógico Revolucionario

http://www.aporrea.org/educacion/a96119.html

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